Quantcast
jueves, 18 agosto 2022 3:07

De ‘tapado’ a estrella: la exitosa etapa de Carlos Sainz en McLaren

Carlos Sainz puede estar contento. Incluso, más de lo que los números reflejan. Porque la de Abu Dhabi será la última carrera del piloto madrileño a los mandos de un McLaren. Dos años, 2019 y 2020, que parecen haber muchos más por todo lo bueno sucedido por ambas partes. Carlos lo hará marchándose en el mejor momento. Tanto suyo como del propio equipo de Woking en lo que tiene que ver con los últimos años.

Y es que Carlos Sainz, cuando probó a finales de 2018 el coche naranja que había dejado Fernando Alonso, no esperaba que el salto iba a ser tan grande en tan poco tiempo. Se despide del segundo equipo más exitoso -e histórico- de la Fórmula 1 para recalar en el primero, Ferrari, y del que todo apunta que tendrá en sus manos la difícil tarea de levantar una escudería que, hasta el momento, está en sus horas más bajas. Ya lo experimentó una vez con McLaren, y ahora tocará una nueva proeza. Repasamos el camino del #55 con McLaren.

Clave en la mejoría del equipo

Los responsables de McLaren sitúan a Carlos Sainz como un factor clave para entender su mejoría de los últimos años. “En ciertas cosas recuerda a Fernando Alonso”, asegura un ingeniero del equipo que pasó por los años de Honda y ahora disfruta de los buenos resultados.

Metódico, serio en el trabajo pero con mucha más hambre por la previsión de éxitos, Sainz no sólo se ha ganado el respeto de sus compañeros técnicos, sino también el cariño. Los dos podios del madrileño (Brasil 2019 y Monza 2020) fueron celebrados por todos los componentes de McLaren, empezando por el propio Norris, que tiene en su compañero no sólo un ejemplo, sino también un amigo.

Con todo, Carlos Sainz ha tenido en su carrera deportiva dos problemas. El haber sido ‘tapado’ por la sombra de un siempre presente Fernando Alonso, que acaparaba la atención mediática española y el haber sido compañero de Max Verstappen, que le robó un merecido protagonismo porque la prensa internacional sólo tenía ojos para el ‘neocampeonísmo’ holandés.

Pero como bien dijo Helmut Marko o admitieron Franz Tost y James Key, sus entonces jefes en Red Bull y Toro Rosso, el madrileño estaba a la altura de su carismático e impulsivo compañero. Así que no cabe hablar de Carlos como promesa. Sería infravalorarlo. Sainz es una realidad que se ha ganado ya larga permanencia en la F1. Y Ferrari lo disfrutará.