Si has cogido una baja alguna vez, seguro que sabes que los tres primeros días no los paga la Seguridad Social: los asume la empresa. Esa pequeña regla puede cambiar de golpe. La CEOE acaba de poner sobre la mesa que sea el Estado quien pague desde el día uno, y lo ha convertido en la llave para desbloquear la negociación del nuevo pacto laboral. Vamos a traducirlo para que entiendas qué implica esto de verdad.
La patronal condiciona cualquier conversación sobre salarios o jornada a que antes se ataje el absentismo por incapacidad temporal (las bajas médicas). Lo hizo ayer en una jornada organizada en su sede de Madrid, con un mensaje claro: la factura de las bajas ya alcanza los 33.000 millones de euros al año, de los que 17.000 los pagan directamente las empresas. Y quiere que esa carga se reparta de otra manera.
Qué ha pedido la patronal exactamente
El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, detalló varias medidas para reducir el coste empresarial mientras no se refuercen los servicios públicos de salud. La más llamativa es que la Seguridad Social asuma el pago íntegro de los primeros quince días de baja por contingencias comunes. Actualmente, la empresa paga desde el día 4 hasta el 15; el resto corre a cargo del sistema público. Traducido: las compañías quieren desentenderse por completo de ese tramo.
Pero hay más. También exigen que se les exonere de las cotizaciones sociales en los procesos que duren más de un año y, sobre todo, de los contratos de sustitución de un trabajador de baja. Hoy esas cotizaciones las paga la empresa, y para la patronal son un sobrecoste que desincentiva contratar reemplazos.
La respuesta sindical: el "absentismo" no entra en su vocabulario
Los sindicatos han reaccionado cerrando filas. Tanto CCOO como UGT se niegan a aceptar que las bajas médicas sean un problema económico nacional. Su línea roja es el propio concepto de "absentismo": para ellos, hablar de eso es estigmatizar a quien está enfermo. Prefieren centrar el debate en salud laboral, prevención de riesgos y cargas de trabajo.
Además, rechazan de plano cualquier limitación de los complementos que los convenios colectivos pagan para mejorar la prestación por incapacidad temporal. UGT ya aprobó por unanimidad que esas cláusulas son una garantía de salud y no se pueden tocar. La negociación, que lleva meses estancada en la mesa de diálogo social, se tensa aún más con este cruce de líneas rojas.
Un pulso con precedentes que tensa toda la negociación colectiva
Esta no es la primera vez que la patronal ata el pacto de convenios al absentismo. Ya en 2023, en la misma sala, condicionó la firma del anterior Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) a visibilizar este problema. Entonces se logró un acuerdo, pero ahora la coyuntura es más frágil: el AENC caducó en 2025 y desde entonces empresas y trabajadores negocian subidas salariales y condiciones a ciegas, sin un marco mínimo nacional.
El Gobierno, a través del Ministerio de Seguridad Social, dice que "la mejora de la gestión de la incapacidad temporal es un asunto capital" y recuerda los acuerdos alcanzados en legislaturas anteriores. Pero las conversaciones están en punto muerto. Mientras la patronal insiste en medidas de control —como adelantar los exámenes médicos a los tres, seis y nueve meses— y en el trasvase de costes a la Seguridad Social, los sindicatos se mantienen en la trinchera opuesta.
El choque entre la patronal y los sindicatos convierte la negociación del nuevo marco laboral en un terreno minado donde cualquier avance en salarios depende de quién ceda primero en el debate sobre las bajas.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: La CEOE exige que la Seguridad Social pague las bajas desde el día uno y las cotizaciones de los sustitutos como condición para negociar salarios y jornada.
- Por qué te importa: Si la propuesta sale adelante, el coste de las bajas dejaría de recaer directamente en las empresas; pero los sindicatos temen que se recorten derechos y complementos que hoy mejoran la prestación.
- A quién afecta: A todos los trabajadores por cuenta ajena, especialmente a quienes están de baja o necesitan un sustituto, y a las empresas que pagan cotizaciones y los primeros quince días de IT.
- Hacia dónde vamos: La mesa de diálogo social sigue abierta, pero sin avances. Las posturas están muy alejadas y el nuevo marco laboral podría aplazarse aún más si ninguna parte mueve ficha.



