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Los datos de empleo siempre pueden tener una doble lectura dependiendo de cuáles sean los parámetros que se quieren estudiar y, sobre todo, comparar. La realidad es que, a veces, tener un contrato no es fácil, por eso hay que empezar desde el principio y, gracias a internet, existen excelentes plantillas para conseguir trabajo a través de un curriculum vitae bien hecho, ordenado y  positivo.

Según los datos publicados por el Ministerio de Trabajo, el desempleo subió en el mes de septiembre en 13.907 personas con respecto a agosto. Esto tiene claramente una explicación, ya que finalizan los trabajos estacionales. Para un país en el que se vive mucho del turismo, los empleos en verano, Semana Santa o Navidad, crecen muy rápidamente y luego se desinflan.

No obstante, en una de las mayores empresas consultoras de recursos humanos, se hace una buena valoración, porque, aunque los datos de septiembre sean un poco negativos, hay un resquicio de positividad, ya que los contratos de tipo indefinido respecto al mes anterior han aumentado un poco más de 3 puntos.

La crisis económica cambió radicalmente el panorama laboral

Desde que se iniciara la crisis económica en 2007 – 2008, el panorama del empleo en España ha variado mucho. A la famosa época de las vacas gordas, le siguió la de las vacas flacas, unas vacas que siguen a dieta y que hacen que los mileuristas tengan que dar las gracias a pesar de que la vida, en muchas ciudades grandes como Madrid o Barcelona, no pare de subir, creando un desequilibrio bastante elevado.

Igualmente, esa crisis marcó un punto de inflexión para quienes acababan de terminar sus estudios y buscaban una forma de entrar en el mercado de trabajo. En el otro extremo, estaban los sénior, muchos protagonistas de jubilaciones anticipadas en grandes empresas.

En cualquier caso, de ese contexto de incertidumbre que se creó, fueron surgiendo nuevas formas de relacionarse con la búsqueda de empleo, sobre todo con la democratización y consolidación de las nuevas tecnologías.

Lejos quedaba el periódico o el caminar largas horas por la ciudad con carpeta en mano para dejar el CV en las empresas en las que se deseaba trabajar. Sí, puede ser una práctica que aún se haga, pero de manera muy residual.

Hoy en día, a través de las páginas de búsqueda de trabajo, se es mucho más efectivo, ya que se tiene la capacidad de aplicar directamente para un puesto que ya existe, de manera  sencilla, incluso, desde el móvil a través de una aplicación.

El CV no muere

Pero, si algo no ha cambiado es que el CV sigue siendo la pieza fundamental y la carta de presentación a las empresas. Aunque en las distintas plataformas existentes ya haya una plantilla establecida, lo normal es que, cuando se pase la criba y se vaya a entrevista, la persona candidata lleve su CV en el formato que use normalmente para que quien lleve el proceso pueda entrevistarla de manera sencilla y eficaz.

Así que, como no hay una segunda ocasión para causar una primera buena impresión, a continuación traemos una relación de puntos que debe tener un CV para conseguir captar la atención de quien lidera el proceso:

  1. Datos personales. Sobre esto, de un tiempo a esta parte, se ha hecho un debate sobre si foto sí o foto no – el llamado CV ciego -. En este sentido, cada uno podrá decidir qué quiere hacer. En cualquier caso, el nombre, la fecha de nacimiento, lugar de residencia y forma de contacto – mail y teléfono – no pueden faltar.
  2. Orden cronológico, de más actual a más antiguo. Si es la primera experiencia laboral que se va a tener, se deberá incluir los estudios lo primero, si, por el contrario ya se han tenido experiencias laborales, se empezará por la más nueva señalando el periodo y haciendo una breve descripción de las tareas realizadas, sobre todo si éstas tienen relevancia para el puesto al que se está aplicando.
  3. Si se cuentan con títulos, habrá que incluirlos con la fecha en la que se obtuvieron. Si no se tienen y se están recibiendo clases, se puede señalar, de esta forma el entrevistador sabrá que, si no se tiene el nivel actualmente, se puede adquirir fácilmente.
  4. Otras competencias. Hay que poner especial atención a este punto para que no se convierta en un cajón de sastre. Aquí vendría un poco toda la información de interés adicional, niveles de manejo de programas informáticos, otras experiencias laborales que pueden sumar, etc. Precisamente, se debe incluir sólo lo que suma, no rellenar por rellenar.
  5. Extensión y formato. Un CV no debería tener más de 2 o 3 páginas por lo que hay que ser concisos. De igual forma, es importante que sea agradable y, para ello, los textos deben estar justificados, señalado en negrita lo destacable y organizado por guiones o puntos para facilitar y dirigir su lectura.