El '
BarçaGate' sigue trayendo cola. Porque, si bien el pasado marzo los Mossos D'Esquadra descubrieron el
entramado que tenían sobre las manos el Barça, ahora la policía catalana ha vuelto a descubrir
nuevas pruebas que harían por perjudicar, más todavía, al club culé. Recordemos que este 'BarçaGate' fue lo que terminó por retirar del foco a Bartomeu, quien dimitió tras destaparse el caso.
En esas, ahora, más de cuatro meses después, se han pronunciado nuevas pruebas que volverían a poner contra las cuerdas a la institución blaugrana. Estos serían documentos que muestran cómo contratos superiores a 200.000 euros se fraccionaron para evitar pasar por la aprobación del comité de adjudicaciones y la Junta de Bartomeu. Lo repasamos.
El caso del 'BarçaGate' no es nuevo: ya hubo unas primeras detenciones del escándalo tiempo atrás

El pasado 1 de marzo, el mundo del fútbol se las vio con la justicia. En concreto, lo fue el Barça, quien, con Josep Bartomeu todavía al mando del club culé, era detenido por los Mossos D'Esquadra. Lo hizo el que era presidente de la entidad, pero también otros varios ejecutivos del club como Òscar Grau y Romà Gómez Ponti, así como el ex ejecutivo Jaume Masfererrer.
La policía, en un registró, encontraba pruebas acerca del 'BarçaGate'. Por aquellas fechas, la actuación judicial coincidía entonces con el inicio de la última semana de la carrera electoral que culminó el pasado 7 de marzo con las elecciones a la presidencia. El resultado ya lo saben: Joan Laporta se presentó a los comicios junto a Víctor Font y Toni Freixa y terminó arrsando.
Este proceso de elecciones se abrió a finales de octubre de 2021 cuando Bartomeu decidió dimitir para frenar la moción de censura en su contra. Pero, ¿qué tiene que ver todo con el Barça? Y lo que es mejor: ¿a qué se refiere la trama del 'BarçaGate'?
El 'BarçaGate': una trama del Barça con la difamaba a ex-presidentes, opositores, políticos o jugadores

De hecho, es todo todavía más antiguo. Para ello nos vamos hasta febrero del 2020. Allí, el día 17, el programa Què t’hi Jugues! de SER Catalunya desvelaba que el Barça tenía contratada a una empresa (I3Ventures) que se dedica a crear estados de opinión en redes sociales mediante cuentas que defienden a la junta directiva...
Pero que difaman a expresidentes como Joan Laporta, opositores entonces como Víctor Font, políticos independentistas, al empresario Jaume Roures, a exjugadores como Xavi Hernández, a varios periodistas críticos e incluso algún futbolista del primer equipo, como Gerard Piqué o Leo Messi.
Salió a relucir que que el club gastó un millón de euros al año dividido en diferentes contratos de menos de 200.000 euros para saltarse los controles internos y evitar que la junta directiva tuviera constancia de la contratación, señalando como máximo responsable al jefe del gabinete del presidente, Jaume Masferrer. De ahí viene el 'BarçaGate'.
El 'BarçaGate' le estalla en la cara a Bartomeu y termina dimitiendo

Apenas unas horas después, el Barça comunica que no ha cometido difamación, negando "rotundamente ninguna relación" con I3 Ventures, "un proveedor del club, que no tiene ningún vínculo con estas cuentas". El Barça también "confirma que tiene contratados servicios de monitorización de redes sociales" con el objetivo de "proteger y preservar su reputación".
Además, el club "exige la rectificación inmediata" por la noticia difundida por SER Catalunya, quien aporta pruebas que acreditan esa vinculación. Y, al mismo tiempo, la SER difunde un informe entregado al propio club por la empresa con el nombre de cinco cuentas más.
Un día después, Bartomeu admite que ante la contundencia de las pruebas el Barça cancela la relación contractual con I3 Ventures. Y por la tarde, el presidente se reúne con los capitanes (Messi y Piqué son dos de los afectados; Busquets y Sergi Roberto, no) para darle explicaciones. Pero no les convence. Eso le lleva, pocos días más tarde, oficializar lo que estaba cantado: Josep María Bartomeu acaba dimitiendo.
Los desacuerdos se llevan más directivos en bloque

Antes de dimitir, con todo, Bartomeu (todavía con poderes), termina prescindiendo de Noelia Romero, Compliance Officer, por mostrar su desacuerdo con la gestión del ‘Barçagate’.
Esto llega a una tensa reunión de la directiva, en la que se toma la decisión de contratar a Price WaterHouse Coopers para hacer una auditoría externa. Se anuncia la suspensión de empleo y sueldo de Masferrer, director del Área de Presidencia. Luego se descubre que tan solo fue de empleo. Seis directivos abandonan en bloque a Bartomeu.
Pasan los meses, hasta que es la jueza Alejandra Gil quien admite a trámite la denuncia y los Mossos d’Esquadra entran en el Camp Nou para recabar información: el Barça estaba seriamente en problemas... y no tenía fácil solución.
A partir de ahí, entran los Mossos en las instalaciones y oficinas del club y terminan con la detención del núcleo duro de Bartomeu llega en la semana en que se debe votar a su sucesor, con el impacto emocional que provoca en los últimos días de la campaña. Las elecciones pasan del lado de Joan Laporta, ya nuevo presidente.
Los meses pasan... pero las investigaciones no se detienen: se encuentran ahora estructuras similares a las del caso

Como tal, lo que se descubrió finalmente es que el coste total de estos trabajos ascendió a casi un millón de euros repartidas en seis facturas inferiores a 200.000 euros, mínimo exigido para ser aprobadas por la junta directiva.
Cada una de esas partes debía ser asumida por cinco departamentos del club, aunque una de estas secciones se negó a llevar a cabo el pago al no estar conforme.
El acceso a los datos de esas cuentas con los que se elaboró el informe solo es posible para los administradores de estas cuentas que, por otra parte, se abrieron todas al mismo momento. I3 Ventures niega haber creado estas cuentas.
Pero, por si esto fuera poco, las investigaciones siguen su curso. Tanto, que a alturas de este 20 de julio, los Mossos d' Esquadra han encontrado estructuras similares a las del caso 'Barçagate' en otras contrataciones que hizo el Barça durante el mandato de Josep Maria Bartomeu. Nuevos descubrimientos basados en el fraccionamiento de facturas para evitar que pasaran por los controles internos del club.
Los documentos muestran cómo contratos superiores a 200.000 y 1 millón euros se dividieron

En una nueva ampliación del sumario, la policía catalana apunta haber encontrado contrataciones con una estructura similar a la del caso 'Barçagate'. O lo que es lo mismo: contratos con la misma empresa fraccionados en varias partes, todos ellos superando el millón de euros, que no pasaron por los controles de aprobación internos y que, por lo tanto, no llegaron a verse en junta directiva, órgano superior del club por el que tienen que circular todos los gastos superiores al millón.
En esas, existe un contrato con una sociedad, de la que no se publica su denominación, que a lo largo de la temporada 2018-19 facturó 1.979.464 euros en facturas inferiores a 200.000 euros. “Como se puede observar, se quiso analizar en profundidad el alcance real de la contratación con la sociedad detallada en el expediente".
Dado que existen varios contratos por un importe inferior a 200.000 euros con la misma empresa, hecho que genera la necesidad de unirlos a efectos de cómputo del importe a tener en cuenta para la necesidad o no de aprobación por el Comité de Adjudicaciones", detallan los Mossos. Además de esa estructura utilizada, según los Mossos existen hasta cuatro contratos superiores al millón de euros que no fueron analizados por la junta, así como seis expedientes que tampoco fueron trasladados al Comité de Adjudicaciones cuando los contratos superaban los 200.000 euros, cifra mínima a partir de la cual todos los acuerdos deben ser aprobados por dicho comité.