El batch cooking —cocinar por tandas y guardar— tiene un embajador de lujo y se llama Ferran Adrià. El cocinero que revolucionó la alta cocina desde El Bulli no habla ahora de esferificaciones ni de espumas, sino de algo mucho más terrenal: cocinar el fin de semana, congelar y no tener que encender los fogones un martes a las ocho de la tarde.
En una entrevista en el programa Col·lapse de 3Cat, Ferran Adrià contó que había vuelto a cocinar en casa después de 30 años y que llegó a preparar 180 recetas. De ahí salió la pregunta que resume la vida de casi cualquiera: «¿Tú crees que la gente que llega a las 8 de trabajar se pone a hacer un fricandó que tarda dos horas y media?».
El truco de Ferran Adrià: guisar el fin de semana y congelar
La respuesta es que no. Y la propuesta del cocinero es tan sencilla que da rabia no haberla aplicado antes. La clave está en adelantar el trabajo al fin de semana: guisar esos platos que necesitan tiempo cuando de verdad lo tenemos y tirar de congelador los días en los que llegamos a casa con la energía justa. La receta no cambia, el plato no cambia; solo cambia el momento en el que se cocina.
«Lo harás el sábado y lo congelarás», zanja el chef con tres estrellas Michelin. Traducido a la vida real, eso significa no renunciar a un buen guiso casero solo porque el martes salgamos de la oficina a las siete y media. Ni fiambrera triste ni horas de fuego después del trabajo: un término medio que suena a sentido común.
Y hay un bonus que casi nadie tiene en cuenta: los guisos ganan sabor cuando reposan. Las setas sueltan su aroma en la salsa, la carne se impregna y el conjunto se asienta. Al día siguiente, o a las dos semanas de salir del congelador, ese plato sabe más a guiso que recién hecho.
Cocinar el domingo para comer el miércoles no es rendirse: es tener criterio, tiempo y un tupper en el congelador que vale oro.
Eso sí, no todo vale para el congelador. Los guisos de cuchara son los mejores candidatos: carrilleras, un estofado de ternera,, unas lentejas guisadas o ese guiso de cocción lenta que tanto apetece cuando baja el termómetro. Todos comparten lo mismo: mejoran con el reposo y aguantan la congelación sin perder gracia.
El fricandó catalán, el guiso perfecto para estrenarse
El plato que pone como ejemplo Adrià es un fricandó, ese guiso catalán de ternera y setas que huele a domingo. Tal y como recuerda el cocinero Jani Paasikoski, es un plato típico de otoño, la temporada de las setas, aunque tirando de setas secas rehidratadas se puede preparar en cualquier momento del año.

La preparación no tiene misterio, solo paciencia. Se doran filetes finos de ternera enharinados, se prepara un buen sofrito y se incorpora la carne para que coja todo el sabor. Después se añade vino, caldo y las setas, y se deja cocinar a fuego lento hasta que la ternera se deshaga casi al mirarla. Dos horas y media, sí. Pero dos horas y media de un sábado.
Cuando esté listo, deja que se enfríe, reparte en tuppers y al congelador. La noche anterior, del congelador a la nevera y, a la hora de comer, calienta bien y listo. Un guiso de dos horas convertido en una cena de diez minutos.
Cómo organizar la semana para no cocinar cada día
La organización empieza mucho antes de encender el fuego. La nutricionista Klau Gago lo resume así: la compra se planifica pensando en la semana real, no en la que nos gustaría tener. Si hay dos días en los que vamos a llegar tarde, esas cenas se dejan prácticamente resueltas de antemano. Aquí el batch cooking deja de ser una moda de redes y se convierte en pura logística de nevera.
¿Y qué conviene evitar? Las patatas cocidas se quedan harinosas, la pasta pierde textura y las frituras dicen adiós al crujiente. Mejor apostar por guisos, salsas, caldos y legumbres, que llegan al plato como el primer día. Una salsa de tomate casera, un caldo de pollo o unas alubias son comodines que salvan cualquier martes.
Y un par de manías que ayudan: etiquetar los tuppers con la fecha, no llenar el congelador hasta arriba y no recongelar lo que ya se ha descongelado. Con eso, la nevera deja de ser un rompecabezas y pasa a ser una despensa con cena incluida.
Al final, el mensaje de Ferran Adrià tiene menos de técnica que de sentido común: comer bien entre semana no exige pasar horas delante del fuego, exige un rato libre el fin de semana y un congelador decente. Este sábado toca guisar.
🍽️ La ficha del truco
- 🍴 El truco: Guisar el fin de semana y congelar en tuppers para comer bien entre semana.
- ✅ Para qué sirve: Para no cocinar dos horas un martes y no renunciar al guiso casero.
- 🧂 Lo que necesitas: Un guiso de cuchara, tuppers, congelador y un rato libre el sábado.



