La doblaíta de La Victoria (Córdoba), el dulce único en España que vuelve cada Todos los Santos

El pueblo recupera este dulce de origen doméstico con una elaboración gigante para más de mil raciones. Cada porción con chocolate caliente cuesta 1,5 euros y lo recaudado va a ACANSA.

Hay dulces que solo existen en un puñado de calles y un único día al año. La doblaíta de La Victoria (Córdoba) es uno de ellos: una torta plana, de forma irregular y ligeramente ovalada, que nació en las cocinas de las casas y que cada 31 de octubre vuelve a las panaderías del pueblo.

Qué es la doblaíta y por qué no se parece a nada

Fuera de este rincón de la provincia de Córdoba, la noche del 31 se llena de huesos de santo, buñuelos y panellets. Aquí, en cambio, la protagonista indiscutible es esta torta elaborada con harina de trigo, manteca o aceite de oliva, matalahúva —anís—, azúcar y canela. Nada más. Y con eso, un dulce que no se repite en ningún otro punto de España.

Lo más curioso es la parte de arriba: la decoración de la torta adopta forma de animales, normalmente lagartos. También hay quien modela directamente la masa con la silueta del reptil. Un detalle que convierte cada doblaíta en una pieza distinta, porque aquí manda la imaginación del panadero de turno.

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No existe una receta cerrada. Es de esos dulces que pasan de generación en generación, a menudo sin llegar nunca al papel, y que se ajustan cada vez que cambian de manos: un poco más de canela, menos azúcar, manteca en lugar de aceite. La horquilla de versiones forma parte del encanto.

De dónde viene el nombre y por qué se llama doblaíta

El nombre engaña. No hay dobleces ni forma de pañuelo. La palabra viene del verbo doblar, sí, pero en en su acepción de campanas: cuando estas doblaban a diario en la iglesia en recuerdo de los difuntos, en las casas se encendían los hornos y se preparaba este dulce.

Se hacía al calor del hogar y se compartía al caer la tarde, en la merienda, o al día siguiente en el desayuno. Todavía hoy, hay familias que mantienen viva la costumbre en casa, aunque el relevo lo han tomado las panaderías y obradores de la zona.

La doblaíta no se aprende en un recetario: se hereda, se corrige a ojo y se comparte todavía caliente entre vecinos y familiares.

dulce típico Todos los Santos

La fiesta: mil raciones, chocolate caliente y 1,5 euros solidarios

Para que la tradición no se quede en casa, el Ayuntamiento de La Victoria lleva más de veinte años organizándola en torno a una elaboración gigante. Los vecinos se reúnen la víspera de Todos los Santos, hoy sábado 31 de octubre, en el polideportivo municipal, a partir de las 17.00 horas.

De esa doblaíta gigante salen más de mil raciones. Cada ración cuesta 1,5 euros con chocolate caliente, un precio simbólico cuya recaudación se destina íntegramente a fines solidarios.

Este año la elabora la panadería MYA, y los beneficios van para ACANSA, la Asociación Cordobesa de Amigos del Pueblo Saharaui, que los dedica a su programa Vacaciones en Paz.

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El objetivo de la jornada es doble: poner en valor el dulce y darlo a conocer fuera del municipio. Porque aquí no se trata solo de comer; la doblaíta funciona como memoria, como identidad y como excusa para juntarse alrededor de una mesa larga.

Y si no puedes acercarte a la cita, no hay problema: durante estas fechas se venden doblaítas individuales en los comercios y panaderías del municipio, aunque conviene confirmar disponibilidad y precios antes de hacer el viaje. Una buena excusa para una escapada corta por la campiña cordobesa.

Dónde más se puede probar y qué la hace especial

La doblaíta también se prepara en municipios cercanos: la panadería Gonzalo Ansio, en San Sebastián de los Ballesteros, es el caso más conocido. Aun así, parece tener en La Victoria su germen más antiguo y la tradición más arraigada, hasta el punto de haberse convertido en seña de identidad local.

Frente a los dulces de Todos los Santos más extendidos —huesos de santo, buñuelos, panellets—, la doblaíta juega en otra liga: masa seca, aroma de anís y canela y un aire más cercano a las tortas andaluzas que a la repostería de obrador moderno. El encanto está en su sencillez y en lo irrepetible del formato.

El plan, tal y como lo viven los vecinos, es sencillo: coger la porción, mojar en el chocolate y esperar a que temple. Sin prisas. Y si sobra algo, aguanta perfectamente hasta el desayuno del día siguiente, que es justo como se hacía antes en las casas.

Para quien no llegue a tiempo, la cita vuelve siempre con las campanas de finales de octubre. Ese es el mejor plan de La Victoria: un vaso de chocolate caliente, una porción de torta con su lagarto dibujado encima y la sensación de estar comiendo algo que no existe en ningún otro mapa de España.

🍽️ La ficha foodie

  • 🏠 Local / Establecimiento: La Victoria (Córdoba) y sus panaderías; la doblaíta solidaria la firma MYA.
  • 📍 Ubicación: Polideportivo municipal, La Victoria (Córdoba); también en comercios locales.
  • 🍴 Tipo de comida / Especialidad: Dulce tradicional de Todos los Santos con harina, manteca, anís, azúcar y canela.
  • 💰 Precio medio: 1,5 euros la ración con chocolate caliente, precio simbólico y solidario.