Reforma de Adif: los ingenieros piden mandatos técnicos de cuatro años y despolitizar la cúpula

El decano de los ingenieros de caminos catalanes, Pere Calvet, sostiene que cada relevo en la cúpula cambia las prioridades de la empresa pública. El colegio también reclama más formación en los centros de control y menos rotación.

Siete presidentes de Adif en 14 años. Para los ingenieros de caminos catalanes, ninguna empresa aguanta ese vaivén, y por eso reclaman un pacto de Estado para reformar Adif de arriba abajo.

El diagnóstico no sale de un despacho político, sino del Col·legi d'Enginyers de Camins, Canals i Ports de Catalunya, la entidad de referencia del sector en Cataluña. Su decano, Pere Calvet, sostiene que el problema del tren no se agota en la señalización ni en un centro de control desbordado: hay una cuestión de fondo, quién manda y cuánto dura.

Qué piden los ingenieros: cuatro años y criterio técnico

La propuesta tiene tres patas. Primero, que quien dirija Adif o Renfe firme un mandato mínimo de cuatro años, el plazo que Calvet ve imprescindible para que un proyecto ferroviario tenga recorrido. Segundo, que la selección prime el rigor técnico sobre la afinidad política. Tercero, que el acuerdo se selle entre los grandes partidos para que no lo derribe el siguiente Gobierno.

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'Adif ha tenido siete presidentes en 14 años, no hay empresa que pueda soportar esto, ni de este sector ni de cualquier otro', resume el decano. El problema no es solo la cúpula: cada relevo arrastra a directores generales y altos cargos, así que las prioridades cambian antes de que las obras terminen.

El colegio extiende la petición hacia abajo, a cargos intermedios y brigadas a pie de vía, y advierte de una pérdida de experiencia sostenida: se jubilan profesionales con décadas de oficio y llegan relevos con alta rotación. Un pacto de Estado ferroviario evitaría que cada Gobierno reescriba el plan, sostiene Calvet, que lo aplica también a Renfe.

Hay además una discusión incómoda. Informaciones periodísticas han señalado que varios altos cargos de la compañía construyeron antes su carrera en la Administración y en estructuras de partido. El colegio no entra en nombres y sí en el principio: que el criterio de selección sea técnico y no de afinidad.

Siete presidencias en 14 años dibujan un problema que los ingenieros sitúan por encima de las siglas: la empresa cambia de rumbo antes de terminar las obras.

Del accidente de Urda a una señalización sin terminar

El debate no cae del cielo. Tras el accidente de Urda, la lupa se ha puesto en el centro de regulación de la circulación de Adif, en la carga de trabajo de sus controladores y en la falta de personal que los sindicatos llevan días denunciando. La renovación de la señalización se adjudicó en 2021 y aún no está completa.

Calvet apunta a dos causas. La primera es la formación: los reguladores de circulación reciben unos seis meses de preparación y él cree que hacen falta perfiles entrenados para la excepción, no solo para la rutina.

Necesitamos más gente preparada para el caos en lugar de para la rutina', dice. Lo resume de otro modo: 'Deben estar preparados para la guerra, no para la paz'. La segunda causa es la lentitud: concursos que se eternizan y partidas de mantenimiento escasas.

El gestor público de la infraestructura depende del Ministerio de Transportes, y de sus decisiones cuelga el día a día de Rodalies y de la alta velocidad. De ahí el ruido político de cada relevo.

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El precedente: otros supervisores ya blindan sus mandatos

Blindar mandatos no es una rareza. El Banco de España fija seis años no renovables para su gobernador, y supervisores como la CNMC o la CNMV tienen mandatos tasados en sus leyes de creación. En el ferrocarril, la separación entre infraestructura y operación no llegó con reglas equivalentes.

Quienes defienden el cambio sostienen que la estabilidad no es un lujo: una obra de señalización puede sobrevivir a tres equipos directivos. Las críticas miran al otro lado. Un mandato rígido recorta la capacidad del Ejecutivo de corregir el rumbo y exige un consenso parlamentario que hoy no está sobre la mesa.

La pelota queda en el terreno político. Sin acuerdo entre los grandes partidos, el mandato de cuatro años se queda en recomendación. Y el próximo examen no será una votación, sino los presupuestos: cada año, la inversión ferroviaria depende de lo que se negocie en el Congreso.

📌 En claves: lo que debes saber

  • Qué ha pasado: El Col·legi d'Enginyers de Camins, Canals i Ports de Catalunya reclama un pacto de Estado para reformar Adif con mandatos de cuatro años y selección técnica de la cúpula.
  • Por qué te importa: De Adif dependen la red, la señalización y el mantenimiento que usan a diario Rodalies y la alta velocidad.
  • A quién afecta: Viajeros de Cercanías y alta velocidad, sindicatos ferroviarios, reguladores de circulación y directivos de Adif y Renfe.
  • Hacia dónde vamos: Sin acuerdo entre los grandes partidos no habrá mandato blindado; el asunto volverá con cada presupuesto y con cada incidente en la red.