Antonio Tejado ha reaparecido en la boda de su hermano Chema en Sevilla, entre sonrisas y una ausencia que lo dice todo.
El excolaborador de televisión, de 39 años, llegó del brazo de su pareja, Samara Terrón, a las puertas del templo. Sereno, sin prisas, con esa cara de quien lleva meses ensayando la normalidad.
La ceremonia cumplió el manual del clasicismo hispalense: la novia entró en calesa, con escote palabra de honor, capa de encaje sobre la espalda, velo de tul bordado y tiara plateada sobre recogido. A la salida, lluvia de arroz y el hermetismo de Chema Tejado saltando por los aires.
Quién estaba dentro del templo y quién no podía ni acercarse
Dentro, la familia al completo. La madre del novio, María José Vargas, de 67 años, ejerció de madrina con vestido azul celeste de corte recto, manga francesa, y mantilla negra. Samara Terrón optó por gasa en tono topo, volantes y capa fluida. Elegancia medida y cero aspavientos.
Fuera del foco, el hermano. Chema siempre fue su escudo en televisión, el que lo describía como alguien capaz de 'sacar una sonrisa cuando todo se ve negro'. Este sábado los papeles se invirtieron: el menor de los Tejado hizo de anfitrión y de paraguas. Se consideran, mutuamente, su ángel de la guarda particular.
Y en el hueco más incómodo, la gran ausente: la cantante María del Monte. No es una cuestión de agenda. Sobre Antonio pesa una orden de alejamiento que le prohíbe acercarse a menos de 500 metros de su tía y de la esposa de esta, Inmaculada Casal.
En Sevilla hoy se brinda por un hermano, pero el mapa de esta familia lo sigue dibujando un juez.
El otro calendario que nadie en esa mesa puede ignorar
Porque la boda tapa el ruido, no el expediente. Antonio Tejado afronta la recta final hacia el juicio oral, fijado para abril de 2027, por su presunta implicación en el asalto al chalé de Gines de agosto de 2023.
La instrucción lo coloca como presunto cómplice y autor intelectual de la banda que entró en la casa de su tía, se llevó 14.500 euros en efectivo y un botín en joyas y relojes de alta gama valorado en más de un millón de euros. Aquello le costó la prisión preventiva y abrió una herida que no cierra.
Desde entonces, su vida pública se ha medido en apariciones contadas y en un perímetro que decide un juzgado. El hermano, mientras tanto, se ha volcado en su negocio hostelero en el casco histórico de Sevilla y en mantener la puerta abierta.
Por qué esta foto no borra el banquillo
España tiene un historial largo de rostros televisivos que desaparecen de plató cuando entra el juzgado, y otro igual de largo de celebraciones que intentan funcionar como lavado de imagen. Casi nunca funciona. El espectador perdona el escándalo, pero no la pose.
Aquí, sin embargo, hay algo que no es postureo: el gesto es del hermano. Chema no necesita cámaras y lleva años esquivándolas; que su enlace se convierta en el día en que Antonio vuelve a mostrarse en público dice más de la lealtad de la familia que de la estrategia del acusado.
Y hay una lectura menos amable. La justicia no entiende de brindis ni de calesas, y a cinco meses de sentarse delante de un juez, cada aparición se leerá en clave. El cordón de 500 metros sigue ahí, la ausencia de María del Monte lo grita sin decirlo y la fecha de abril pesa más que cualquier ramo.
Lo próximo que miremos no será un vestido.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Antonio Tejado, su hermano Chema y una María del Monte que no apareció.
- 🔥 ¿Cuál es el drama? Reaparece en la boda familiar con una orden de alejamiento de 500 metros sobre su tía.
- 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque el juicio por el robo de Gines está a cinco meses y nadie olvida.




