La ruta de murales de Alcantarilla suma dos nombres que suenan fuerte en la escena internacional. El italiano Millo y la neerlandesa Judith de Leeuw, conocida artísticamente como JDL, ya forman parte de esta galería al aire libre levantina.
No es una incorporación menor. Ambas se enmarcan en Octubre Joven 2026 y en la programación de intervenciones que impulsa Murcia Street Art Project. A las dos piezas se ha sumado el artista local Amadoskill.
El proyecto arrancó en 2020 y no ha dejado de crecer: hoy reúne 66 murales firmados por creadores locales, nacionales e internacionales. En total, la ruta se extiende a lo largo de 5,5 kilómetros y atraviesa calles, plazas y fachadas de edificios municipales.
Qué hay de nuevo en la ruta de murales de Alcantarilla
Lo primero que sorprende es la variedad. Conviven retratos hiperrealistas, ilustración, abstracción y composiciones simbólicas o geométricas, con obras que dialogan con el paisaje urbano en lugar de ignorarlo. La mayoría de las obras procede de encargos vinculados al festival, y eso explica cierta coherencia de mirada pese a la mezcla de estilos.
Alcantarilla reúne firmas del muralismo internacional sin renunciar a los creadores de la Región de Murcia. Por los muros del municipio han pasado Dale Grimshaw, Dulk, Belin, The London Police, Kraser, Dehi, Jota López, Rocket01, Callizo, Sfhir, Murfin, Toren y Goyo203, entre otros nombres que el público aficionado reconocerá de un vistazo.
Algunas de esas piezas han tenido recorrido fuera de España. El mural de Dale Grimshaw fue elegido quinto mejor grafiti del mundo en 2021 por la comunidad de Street Art Cities, la obra Fall Tales, de Dulk, figuró entre las diez finalistas a mejor grafiti de 2024 y la pieza de Jota López quedó en quinto lugar en la edición de 2025.
Una ruta de arte urbano no se recorre con prisa: se camina, se mira dos veces y se descubre que la ciudad también sabe contar historias.
Con ese bagaje, la llegada de Millo y JDL no es un adorno: añade dos lenguajes que aún no estaban representados y refuerza la vocación de intercambio cultural del proyecto. También el calendario ayuda, porque el festival funciona como motor de cada nueva tanda de intervenciones.
Millo y Judith de Leeuw: dos maneras de mirar el muro
Millo es uno de los nombres más reconocibles del muralismo contemporáneo. Su lenguaje se apoya en grandes figuras humanas, casi siempre en blanco y negro, integradas en escenarios arquitectónicos. Millo convierte cada fachada en una escena narrativa donde aparecen la soledad, la vida cotidiana y la relación entre las personas y el entorno que habitan.

Su obra ha viajado a Estados Unidos, México, Chile, Australia, India, Palestina o Nueva Zelanda, y se ha expuesto en ciudades como Los Ángeles, Miami, Chicago, Seúl, Berlín, Londres, Ámsterdam, Milán, Roma y Florencia. La clave de su éxito está en la aparente sencillez: composiciones limpias, de gran fuerza expresiva, que se leen rápido y se recuerdan mucho tiempo.
Judith de Leeuw trabaja con otra temperatura. Judith de Leeuw firma retratos de gran carga emocional, con un tratamiento muy expresivo de la luz, el color y el espacio arquitectónico, y una dimensión narrativa que invita a detenerse. Sus murales han pasado por Ostende, Padua, Venecia, Ámsterdam, Bolonia o Houston, y en Alcantarilla aportan una mirada nueva al conjunto.
Por qué esta ruta importa más de lo que parece
El muralismo ha encontrado en los municipios medianos un terreno fértil, y Alcantarilla es un buen ejemplo de cómo un festival puede ordenar ese crecimiento. Lo que nació como una suma de intervenciones puntuales es hoy una colección con criterio, con piezas que compiten en los circuitos internacionales de arte urbano y con vecinos que conviven a diario con ellas.
La diversidad de lenguajes es la gran virtud de la ruta. Aquí no hay un único registro ni un discurso cerrado: hay retrato, hay símbolo, hay geometría y hay crítica social, y todo convive en el mismo recorrido. Para quien no esté acostumbrado a mirar arte urbano, esa variedad es también la mejor puerta de entrada.
A eso se añade algo menos vistoso pero decisivo: el proyecto se ha pensado para que cualquiera pueda seguirlo. Conviene fijarse en cómo las obras se han integrado en fachadas y espacios públicos sin desplazar la vida del barrio; ahí está, probablemente, la diferencia entre una exposición y un museo abierto.
Cómo visitar la ruta de murales de Alcantarilla
La ruta puede recorrerse durante todo el año y, según la información municipal, la visita es gratuita y no tiene horario de cierre. En octubre de 2026 se han incorporado recursos de accesibilidad universal: audioguías, vídeos con interpretación en lengua de signos española, materiales en lectura fácil y códigos QR junto a las obras que abren contenidos explicativos desde el móvil.
Para organizar la visita, lo más práctico es consultar la web oficial del Ayuntamiento de Alcantarilla, donde se actualizan las nuevas incorporaciones y los materiales de accesibilidad. Y para entender el contexto de lo que se pisa, la historia del municipio suma bastante al paseo: hablamos de una localidad de la huerta de Murcia que ha hecho de sus fachadas un relato colectivo.
Ficha técnica
- Título: Ruta de Arte Urbano de Alcantarilla.
- Autor o autora: Millo, Judith de Leeuw (JDL), Amadoskill y una colección de 66 murales de creadores locales e internacionales.
- Qué puedes ver: Retrato hiperrealista, ilustración, abstracción y composición geométrica repartidos en un itinerario de 5,5 kilómetros.
- Recinto y ciudad: Espacio público de Alcantarilla, Murcia.




