La policía escocesa mira ahora a Balmoral, la finca privada del rey Carlos III, en la investigación sobre Jeffrey Epstein.
La pesquisa que ha puesto Balmoral en el mapa
La información, adelantada por el Daily Express, apunta a que las pesquisas examinan si el entonces príncipe Andrés y el financiero estadounidense llevaron mujeres hasta la propiedad de Aberdeenshire con fines sexuales. La policía no confirma delitos concretos ni si Andrés es investigado formalmente, pero el movimiento policial ya ha puesto el foco donde nadie quería mirar.
El comunicado de la fuerza escocesa es de manual: 'Todas las investigaciones se basan en pruebas y las necesidades de las víctimas supervivientes están en el centro de estas pesquisas', dijo un portavoz. Sin nombres, sin tipificación y sin aclarar si el duque desposeído aparece como investigado. Lo que sí ha hecho es lanzar un llamamiento público a posibles testigos.
El vuelo de 2006, la cabaña y las fotos del Departamento de Justicia
Los registros de vuelo del material de Epstein sitúan a Andrés y a Ghislaine Maxwell el 1 de septiembre de 2006 en un trayecto de Luton a Edimburgo a bordo del jet privado del financiero. La Policía de Escocia pidió información sobre ese vuelo concreto después de hacer público el llamamiento. El dato no prueba nada por sí solo, pero encaja, con la línea temporal que la investigación quiere cerrar.
Hay más. Fotografías difundidas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos muestran a Epstein y Maxwell en una cabaña de madera de Balmoral, presuntamente durante una visita en 1999, además de imágenes del ex príncipe y el financiero en una cacería por la finca. Que un nombre o una imagen aparezca en esos archivos no convierte a nadie en culpable, recuerdan los propios documentos.
El contexto tampoco ayuda. Maxwell cumple 20 años de cárcel en Estados Unidos por trata de personas con fines sexuales, y Epstein murió en su celda de Nueva York en 2019 mientras esperaba juicio por esos mismos delitos. El rastro de Balmoral lleva años en el aire y ahora tiene expediente.
Balmoral deja de ser un refugio: cuando la policía empieza a preguntar por vuelos, cabañas y testigos, el círculo privado se rompe.
Qué ha hecho Andrés mientras todo esto avanzaba
Andrew Mountbatten-Windsor, despojado de sus títulos por Carlos III, niega rotundamente cualquier irregularidad relacionada con Epstein. El 19 de febrero fue detenido brevemente por una presunta mala conducta en el ejercicio de funciones públicas —la supuesta filtración de información sensible al financiero cuando ejercía como enviado comercial— y quedó en libertad bajo investigación.
Balmoral es propiedad privada de la familia real británica y una de sus residencias favoritas en Escocia, lo que complica el relato institucional. Buckingham se ha limitado a remitir a una declaración previa en la que aseguraba que los pensamientos y condolencias de Sus Majestades están con las víctimas y supervivientes de cualquier forma de abuso.
Mientras, el ex príncipe ha dejado de esconderse. Según el Daily Express, ha retomado dos de sus aficiones de siempre: batidas de caza los fines de semana y cenas con cócteles por la tarde. Sus amigos reclaman la presunción de inocencia; la opinión pública británica hace tiempo que dictó sentencia.
Por qué este caso no se cierra con un comunicado de palacio
Ya ha pasado antes. El escándalo de Epstein ha rozado a media élite anglosajona y casi siempre se ha resuelto igual: con una disculpa, un retiro dorado y una foto que nadie vuelve a mirar. La diferencia aquí es que hay una policía pidiendo papeles sobre un vuelo concreto, una fecha concreta y un destino que pertenece a la Corona.
Mi opinión, compartida con buena parte de la prensa británica: la presunción de inocencia es un derecho, no un escudo mediático. Se puede defender a Andrés como investigado y a la vez exigir transparencia total sobre quién entró en Balmoral, cuándo y en qué coche. La casa real británica tiene un problema de relato, no solo judicial. Y ese se arregla con datos, no con silencios.
Lo próximo es saber si la Policía de Escocia amplía el foco a otras estancias y si el FBI tira del hilo que ya tiene entre manos, porque un exguardaespaldas de la familia real ya ha prestado declaración ante la agencia federal. Ese tipo de testimonios suele abrir puertas que nadie quería tocar. Balmoral, de momento, sigue siendo propiedad privada. La pregunta es hasta cuándo le sirve ese adjetivo. Más contexto sobre la finca, en su ficha de Wikipedia.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Andrés Mountbatten-Windsor, Jeffrey Epstein, Ghislaine Maxwell y la policía escocesa.
- 🔥 ¿Cuál es el drama? Investigan si se llevaron mujeres a Balmoral, finca privada de Carlos III.
- 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque el escudo de palacio se agrieta y ya hay declaraciones ante el FBI.



