Condenan a un veterinario de Santander por mala praxis veterinaria en el posoperatorio de un chihuahua

El tribunal da por probado que el tratamiento antibiótico fue incompleto y que la herida quedó al descubierto demasiado pronto. El veterinario deberá abonar 1.430,55 euros, aunque el juez rechaza los gastos futuros reclamados.

La mala praxis en el posoperatorio de un chihuahua le va a costar a un veterinario de Santander 1.430,55 euros de indemnización. Lo ha decidido el Tribunal de Instancia de la ciudad, que da por probado que el animal recibió una atención por debajo de lo exigible.

Los hechos se remontan a octubre de 2023. El chihuahua quedó atrapado en una escalera mecánica de Santander y varios dedos de una pata trasera se le quedaron enganchados en el mecanismo. Al día siguiente entró en quirófano.

La recuperación comenzó en la clínica veterinaria que después fue demandada. Durante los días posteriores, la herida empeoró hasta provocar necrosis, que es la muerte del tejido, y apareció una segunda lesión causada por el vendaje. Ojo con esto.

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Qué le pasó al chihuahua tras la operación

Fue entonces cuando la propietaria decidió llevarse al perro a otro centro, donde se retomó el tratamiento. Allí, un cultivo microbiológico —una prueba que identifica el microorganismo responsable de la infección— detectó Pseudomonas aeruginosa, una bacteria con elevada resistencia a los antibióticos.

Pese a la mejoría inicial, hubo que amputar una falange media de un dedo de la pata trasera izquierda. El juez considera acreditado que la actuación del veterinario no se ajustó a la buena práctica profesional exigible en este caso.

Un collar que no cubre bien la herida o un vendaje mal controlado pueden convertir una recuperación normal en una cadena de complicaciones evitables.

Los fallos que el juez da por probados

La sentencia detalla una cadena de decisiones que, sumadas, explican el empeoramiento del animal:

  • El tratamiento antibiótico pautado fue incompleto.
  • La herida se dejó al descubierto apenas cuatro días después de la intervención, algo que el perito de la propietaria consideró prematuro por el riesgo de infección.
  • El primer collar isabelino no impedía que el perro pudiera lamerse la herida, y el juez entiende que el veterinario debió comprobar su eficacia antes de entregarlo.
  • Cuando ya había necrosis y sospecha de infección se usó una pomada antibiótica de superficie, que no llega a las capas profundas, y no se hizo cultivo.
  • El vendaje, mal colocado o mal controlado, provocó una segunda herida por compresión vascular o roce.

A todo esto se suma el descontrol documental. El juez identifica tres historiales distintos sobre el mismo proceso lesional, con contradicciones y omisiones sobre las consultas, los tratamientos y las exploraciones. Faltaban la identificación de los profesionales, sus firmas y sus números de colegiado, además del informe de alta y de las instrucciones por escrito para los cuidados en casa.

derechos propietario mascota

Cuánto tendrá que pagar el veterinario

La indemnización se desglosa en 930,55 euros por los gastos veterinarios de la segunda clínica y 500 euros por el daño moral derivado de lo que pasó su mascota. En total, 1.430,55 euros más los intereses legales.

El tribunal rechazó, en cambio, los 1.564 euros reclamados por gastos veterinarios futuros. No se acreditó que las secuelas de movilidad obligaran a multiplicar las revisiones, y el juez recuerda que parte de esas secuelas venían del accidente inicial. Ese punto no prosperó.

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Qué significa esto si tu mascota pasa por el quirófano

La resolución deja una idea que conviene tener clara: la obligación del veterinario es de medios, no de resultados. El profesional no tiene que garantizar que el animal se cure, pero sí debe poner los cuidados, las pruebas diagnósticas y la información que exigen la ciencia veterinaria y las circunstancias de cada caso. El marco de la profesión puedes consultarlo en la web del Consejo General de Colegios Veterinarios de España.

En el día a día hay gestos que marcan la diferencia. Pide siempre el informe de alta con las instrucciones por escrito y conserva los historiales y las recetas. Conocer los derechos del propietario de una mascota empieza por tener estos papeles en orden. Si el animal se lame la herida, ese collar no le cubre bien: avisa al centro. Nada de prisas.

Y atención a las señales de alarma: enrojecimiento que crece, mal olor, supuración, dolor al tacto o decaimiento. Ante cualquiera de ellas, lo mejor es acudir a tu veterinario sin esperar a la revisión programada. Este contenido es orientativo y no sustituye la valoración de un profesional.

Hay un detalle que este caso deja a la vista: los accidentes con escaleras mecánicas son más frecuentes de lo que parece en perros pequeños. En aglomeraciones, mejor cogerlos en brazos o usar el ascensor. Apunta esto.

🐾 Huella animal

  • ❤️ Por qué es importante para un amante de los animales: Saber qué exigir en un posoperatorio protege a tu mascota y te da herramientas para reclamar.
  • 📌 De qué no tienes que olvidarte: Ante cualquier herida que empeora, acude a tu veterinario cuanto antes; el contenido es orientativo.
  • ⚠️ Cosas a tener en cuenta para el futuro: Pide por escrito las pautas de casa y revisa que el collar isabelino cumpla su función.