Una lasaña gigante desfiló por la plaza de un pueblo de 440 habitantes y el asunto ha acabado en multa. Ocurrió en Biniaraix, en plena Serra de Tramuntana, y todavía colea.
Para situarse: Biniaraix es una aldea del municipio de Sóller, en Mallorca, con 440 vecinos censados y una colonia de residentes extranjeros que ronda el 20%. Los británicos son el grupo más numeroso, seguidos de cerca por los alemanes. El pueblo vive del turismo y de la convivencia, aunque hay líneas que, cuando se cruzan, escuecen.
La lasaña que irrumpió en mitad del pregón
El detonante llegó el pasado mes de agosto, al arrancar las fiestas patronales. Durante el pregón, un desfile formado en su mayoría por forasteros —según recogió Última Hora— ocupó la plaza del pueblo portando una enorme lasaña.
La escena coincidió con actos tradicionales del programa, entre ellos el pregón y la actuación de los xeremiers, los músicos que tocan la gaita mallorquina. Ahí saltó la chispa: vecinos y la Associació de Veïnats de Biniaraix mostraron su malestar por lo que entendieron como una intromisión en sus tradiciones.
El partido Més per Sóller se sumó a las quejas con un mensaje muy claro: 'Los recién llegados que no saben dónde están los límites tendrán que reflexionar. No somos una colonia donde pueden hacer lo que quieran, donde quieran'.
Conviene subrayar un detalle importante: el desfile lo organizó el único bar del pueblo, regentado desde hace 25 años por Katja y Petra. No llegó una invasión de la nada; fue un negocio local el que se apuntó a la fiesta con más entusiasmo que acierto, y esa diferencia importa mucho a la hora de juzgar lo ocurrido.
Las tradiciones no se rompen con una lasaña: se desgastan cuando nadie se sienta antes a preguntar cómo se celebran.
Dos sanciones de 750 euros por la procesión y la terraza
La respuesta municipal no tardó. El alcalde de Sóller ordenó a la Policía Local levantar acta y la multa ya ha llegado: dos sanciones administrativas de 750 euros cada una al establecimiento que organizó los actos, según la información publicada por Última Hora.
Una de ellas responde a que se superó la superficie autorizada para mesas y sillas en la terraza de la taberna, situada en la misma plaza. La otra castiga la celebración de la procesión, una actividad que no contaba con con la preceptiva autorización municipal.
El bar dice adiós tras 25 años y pide perdón
El suceso ha coincidido con el adiós del local, que echa el cierre tras 25 años en activo. Sus responsables han explicado que la decisión no tiene que ver con la polémica: Katja, después de un cuarto de siglo en la isla, quiere regresar a los Alpes. 'Era incapaz de tomar la determinación y el Universo la tomó por mí', ha contado.
La fiesta de despedida será el 15 de noviembre en el propio bar, y el anuncio ha servido también para pedir perdón: 'Fallamos y lo lamentamos sinceramente. Comprendemos plenamente la decepción y el malestar que esto ha generado en el pueblo'.
En el mismo comunicado, los dueños han denunciado los ataques recibidos: 'Los mensajes de odio y de carácter xenófobo que estamos recibiendo —incluidas acusaciones de nazismo— carecen de justificación y nos parecen absolutamente desproporcionados'.
Turismo, tradición y convivencia: el debate de fondo en Mallorca
La Serra de Tramuntana, declarada Patrimonio Mundial en 2011, sostiene buena parte del relato turístico de la isla. En ese paisaje de olivos, piedra seca y carreteras de curvas se han instalado, en las últimas décadas, miles de residentes extranjeros que han comprado casa, abierto negocios y, en muchos casos, sostenido servicios que el pueblo no habría podido mantener solo.
El roce no es nuevo y tampoco exclusivo de Biniaraix. En pueblos pequeños con mucha segunda residencia, las fiestas patronales se han convertido en el termómetro de la convivencia: ahí se mide quién participa, cómo y con cuánto respeto. Lo que ocurrió en agosto es un ejemplo de manual, con desenlace administrativo incluido.
Y aquí toca ser justos con todos. Ni un bar que lleva 25 años sirviendo cafés al pueblo merece ser reducido a un titular de polémica, ni los vecinos que llevan toda la vida celebrando sus fiestas tienen por qué aceptar que un desfile ajeno se cuele en mitad del pregón. Las dos cosas caben, y las dos apuntan al mismo sitio: la conversación previa. Un pueblo de 440 habitantes que vive del turismo necesita reglas claras y también algo de mano izquierda.
Los importes de las sanciones proceden de la información publicada por Última Hora y pueden variar conforme avance el expediente; para confirmar detalles conviene acudir a las fuentes municipales. Lo que no cambia es el calendario: si te acercas a Sóller este otoño, Biniaraix sigue mereciendo el desvío por sus callejones de piedra y sus olivos. Y si el bar todavía está abierto, date el capricho de sentarte en esa terraza antes del 15 de noviembre.
🍽️ La ficha foodie
- 🏠 Local / Establecimiento: El único bar de Biniaraix, regentado por Katja y Petra.
- 📍 Ubicación: Plaza del pueblo, Biniaraix (Sóller, Mallorca).
- 🍴 Tipo de comida / Especialidad: Bar de pueblo con terraza y actos para la comunidad.
- 💰 Precio medio: Consulta precios y horarios en el propio local.




