El acoso escolar en TikTok ya tiene nombre en Aragón: cuentas anónimas 'curis' que ridiculizan a profesores y alumnos.
Su modus operandi se repite en cada centro. Los perfiles mezclan la palabra 'curis' con el nombre del instituto, sus siglas o directamente una imagen del edificio, y comparten memes, dibujos y vídeos del día a día en el aula. Una parte del contenido es humor blanco. La otra sirve para atacar. Y cuando se cruza esa línea ya no hay vuelta atrás.
Qué son exactamente las cuentas 'curis'
No es un caso aislado: las cuentas 'curis' ya se han extendido por varios institutos. El primero en dar la voz de alarma fue el IES La Azucarera, en Zaragoza. Desde entonces, el Departamento de Educación del Gobierno de Aragón ha recibido más avisos, ha activado un protocolo de actuación y ha trasladado el asunto a la Policía Nacional.
Y la Policía tampoco lo ha dejado pasar. Participación Ciudadana ha recibido varias denuncias y avisa del riesgo para las personas señaladas y para la convivencia en los centros. Ojo con esto: según la gravedad, quien está detrás puede incurrir en delitos contra la integridad moral, injurias graves o responsabilidades civiles. Cualquier persona puede trasladar una denuncia a través de la web de la Policía Nacional.
La diferencia con el bullying de toda la vida está en el alcance. 'Las mofas, las bromas, el poner motes... todo se ha amplificado desde que existen las redes sociales', analiza Juan Antonio Planas, presidente de la Asociación Aragonesa de Psicopedagogía, que califica el fenómeno de ciberbullying 'mucho más grave'. Lo que antes se quedaba en un aula, ahora lo ven miles de personas.
Hay otra capa que casi nadie mira. Planas recuerda que la zona prefrontal del cerebro es la última en madurar: un adolescente no es consciente del daño hasta los 18 o los 20 años. Mientras tanto, el vídeo sigue subido y el profesor sigue viéndolo.
Una broma se olvida en un recreo; un vídeo en internet sigue ahí años después, esperando a que alguien lo vuelva a compartir.
Del pasillo al algoritmo: por qué ahora duele más
El anonimato lo cambia todo. Desde la Federación de Enseñanza de CSIF Aragón señalan que las bromas han escalado hasta convertirse en ridiculizaciones: sin una cara detrás, la sátira se hace fuerte, y la relación entre alumno y profesor deja de ser bidireccional. Su portavoz, Mónica Cristóbal, avisa de que se puede cruzar una línea roja y acabar en delito.
La Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos de Aragón (Fapar) habla directamente de una herramienta más de acoso a través de las redes. Confirma que al menos dos institutos de Zaragoza lo han sufrido y vuelve a poner sobre la mesa la urgencia de una regulación estatal del acceso de los menores a las plataformas. Eso sí: tampoco eximen a las familias.
Ojo: si te topas con una de estas cuentas, denunciar tarda menos de un minuto desde el centro de ayuda de Instagram.
El debate de fondo: educar o prohibir
La tentación es vetar el móvil y cerrar el expediente. No funciona. La Asociación Aragonesa de Psicopedagogía apuesta por educar en empatía e inteligencia emocional antes que prohibir el acceso a las redes, y avisa de que sin más orientadores en los centros subirá el número de alumnos y profesores acosados.
Es la misma película que ya hemos visto con otros formatos de ciberbullying, desde los grupos de WhatsApp de clase hasta los perfiles anónimos de confesiones que poblaron Instagram hace unos años: cada vez que se cierra una puerta, el fenómeno se reinventa en otra ventana.
Mi lectura es que las 'curis' no se combaten con un comunicado, sino con tres cosas a la vez: protocolos rápidos como el que ya ha activado Aragón, formación para detectar un ciberlenguaje que los adultos no entienden y una regulación estatal del acceso a las redes que no deje todo el peso sobre los docentes.
Y un detalle que casi nadie dice en voz alta: mientras el contenido siga generando visualizaciones, el algoritmo seguirá haciendo su parte. La pregunta ahora es cuántos centros más tendrán que sumarse a la lista antes de que la norma deje de ser una promesa.
📱 El TL;DR (Too Long; Didn't Read)
- 👤 De quién hablamos: de las cuentas anónimas 'curis' que ridiculizan a profesores en institutos de Aragón.
- 📲 En qué red social ha pasado: en TikTok e Instagram, donde los clips se comparten y se hacen virales.
- 🔥 Por qué es viral: porque las burlas que antes morían en el aula ahora acumulan miles de visualizaciones.



