La parrilla-raclette extensible de Lidl por 22,99 € que triunfa en las cenas más originales

Se abre hasta para ocho comensales y se pliega para el día a día. Las placas son desmontables y resistentes al rayado, y el precio puede variar según la tienda.

La parrilla extensible de Lidl se ha colado en las cenas más originales del otoño. Cuesta 22,99 euros, firma Silvercrest, suma 1100 W de potencia y llega con un truco que lo cambia todo: se abre como un libro y se convierte en el centro de la mesa.

Durante la semana es una plancha de asar normal y corriente. El fin de semana, con la mesa puesta y la pandilla alrededor, se transforma en una raclette, la parrilla de mesa con sartenes individuales en las que cada uno funde su queso y asa sus cosas.

Qué es la parrilla-raclette de Lidl y por qué cuesta 22,99 euros

La propuesta de Lidl es una raclette plegable de 1100 W con acabado oscuro. Incluye las sartenes mini, esas cazuelitas metálicas donde se funde el queso, se asan verduras y se montan guarniciones para acompañar carne, pescado o marisco.

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Cerrada da servicio para cuatro o seis comensales; abierta, se estira hasta ocho. Ahí está la gracia: se abre para convertir una cena aburrida en un plan distinto. Y las placas se desmontan para limpiarlas sin pelearse con el fregadero, además de ser resistentes al rayado.

La diferencia con una plancha convencional está en el formato. Aquí no hay una única zona de calor enorme, sino una superficie con sartenes individuales que permite tener varias cosas en marcha a la vez. Queso fundiéndose arriba, verdura haciéndose abajo y nadie esperando turno.

Cómo se monta la cena: cada uno cocina lo suyo

La mecánica es sencilla y muy divertida. Se coloca la parrilla en el centro, se llena la mesa de ingredientes cortados en trozos pequeños y cada comensal va asando lo suyo mientras charla. El queso se funde en las sartenes, las verduras se doran en la plancha y el pan se tuesta en cualquier hueco libre.

Lo mejor viene ahora: el menú lo eliges tú. Funciona igual de bien con una cena de embutidos, patatas cocidas, cebolla, pimientos,, y queso para fundir, que con una versión más de domingo a base de gambas, calamar y pescado blanco.

raclette Lidl

El formato tiene su propia liturgia: primero se derrite el queso en la sartén, luego se vierte sobre la patata y, mientras se enfría un poco, se va asando la siguiente tanda. Nadie se queda con el plato vacío y todos comen caliente, que es exactamente lo que se busca.

Y no hace falta esperar al sábado. En versión cerrada resuelve una cena rápida entre semana: un filete, unas rodajas de calabacín, un par de lomos de pescado y listo. Sale redondo. Y sin encender el horno.

Una buena raclette no se juzga por el queso que fundes, sino por la sobremesa que se alarga hasta que se enfría la plancha.

Ojo con esto: la limpieza es la parte que nadie quiere, así que se agradece que las placas se quiten y se laven por separado. Un consejo: engrásalas un poco antes de encender y deja que la máquina coja temperatura unos minutos antes de poner la comida.

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Por qué triunfa ahora y qué mirar antes de comprarla

La raclette ha dejado de ser un capricho de invierno para convertirse en un plan social. Se comparte, se cocina en grupo y la conversación sale sola. La de Lidl sale por menos de 23 euros, un precio que la sitúa entre las opciones más asequibles para montar ese plan en casa; los modelos de gama alta, con más potencia y accesorios, multiplican esa cifra con facilidad.

Eso sí, conviene tener claras un par de cosas. La potencia es de 1100 W: suficiente para una cena de mesa, no para asar a lo grande como una plancha profesional. Y el precio y la disponibilidad pueden variar según la tienda y el stock, así que conviene consultar en tu supermercado más cercano o en la web oficial de Lidl antes de salir corriendo.

Tampoco hay que montarse una cena de tres platos. Con una buena tabla de embutidos, pan de calidad, unas patatas y un par de salsas la velada funciona sola; el queso hace el resto. Y para beber, un blanco fresco, una sidra o incluso una cerveza bien fría.

El tercer apunte va de sabor. Apúntalo: para que la noche salga redonda, elige un queso que funda bien (raclette, gouda tierno o un azul suave), patatas cocidas con piel, embutido, champiñones, pimiento y cebolla. Aviso para alérgicos: el menú lleva lácteos y, si hay pan, también gluten. Para chuparse los dedos.

En la redacción nos ha conquistado la idea por lo sencillo: un aparato que se guarda plano, se saca cuando hay visita y convierte una cena cualquiera en un plan que la gente recuerda. Si la tienes en el punto de mira, ya sabes el nombre: la parrilla extensible de Lidl. Con la mesa puesta, el resto es pan comido.

🍽️ La ficha foodie

  • 🏠 Local / Establecimiento: Lidl, con producto de la marca Silvercrest.
  • 📍 Ubicación: en tiendas Lidl y sujeta a stock; consulta disponibilidad en tu supermercado.
  • 🍴 Tipo de comida / Especialidad: parrilla-raclette extensible de 1100 W para cenas en mesa.
  • 💰 Precio medio: 22,99 euros; el precio puede variar según la tienda.