La pantalla rota del iPhone Duo ya tiene respuesta oficial: Apple admite el fallo y promete reemplazar las unidades afectadas. Ha tardado un fin de semana entero en decirlo.
Qué se rompe exactamente en el iPhone Duo
El relato de los usuarios es inquietantemente repetitivo. Abren el teléfono, escuchan un crujido, notan resistencia en la bisagra y, minutos después, aparece una grieta en el centro del panel interno, justo donde se forma el pliegue.
La mayoría de los vídeos que circulan por X y Reddit muestran lo mismo: una línea brillante horizontal, perpendicular a la bisagra, que atraviesa una de las pantallas. Algunos añaden manchas blancas y fallos táctiles una vez que la fractura ya está ahí.
Ninguno de esos móviles se había caído, y ese es el detalle que convierte la anécdota en problema. Según el análisis preliminar de iFixit, el origen estaría en una pieza defectuosa del mecanismo de plegado que ejerce presión indebida sobre el panel flexible y lo rompe desde dentro. En varias publicaciones se aprecia una protuberancia bajo la pantalla, justo donde después revienta.
Apple culpa a un lote y esquiva la pregunta incómoda
Apple, eso sí, no ha culpado al usuario. Su comunicado habla de 'un problema que afecta a la pantalla interna de un pequeño número de unidades' y remite al soporte oficial de Apple para tramitar el reemplazo.
La compañía mantiene el discurso positivo sobre la acogida —'la respuesta de los primeros usuarios ha sido increíblemente positiva', dice— y asegura que investiga el origen con los dispositivos dañados en mano. Todo apunta a un lote concreto de producción, no a un defecto de diseño generalizado.
Apple vendió la resistencia como argumento de venta; ahora resulta que la resistencia es exactamente lo que ha fallado.
El problema logístico es el otro. Quien tenga que esperar un reemplazo puede quedarse sin él durante semanas, porque el stock del Duo sigue siendo escaso desde el lanzamiento. Algunos usuarios ya confirman que su unidad nueva funciona con normalidad; otros miran el calendario con cara de pocos amigos.
Y sí, conviene recordarlo: es el primer plegable de Apple. Ese es el contexto que convierte un fallo de fabricación en un asunto de reputación pura.
El problema de llegar sexto y prometer más que nadie
Samsung, Huawei y Xiaomi llevan años comiéndose los errores de la categoría a base de iteraciones. Apple llegó la última y lo hizo con chulería: en la presentación del Duo, su nuevo CEO dijo que los plegables Android se sienten como dos teléfonos 'pegados de forma incómoda'. El Duo iba a ser otra cosa, vaya.
El precedente más incómodo es el Galaxy Fold de 2019, que se rompió en manos de media docena de periodistas antes de llegar a las tiendas y obligó a retrasar el lanzamiento varios meses. La diferencia aquí es de escala: aquello pasó antes de vender, esto ha pasado con miles de unidades ya en casas ajenas. La durabilidad de la bisagra era el argumento estrella de la keynote y resulta que es la principal sospechosa.
Queda una pregunta que Apple no va a responder en un comunicado: cuántas unidades componen ese 'pequeño número'. Si el reemplazo llega rápido y sin coste, la historia se diluye en dos semanas y el Duo sigue su camino. Si aparecen más grietas en lotes posteriores, el primer plegable de Cupertino pasará a la historia por el motivo equivocado. Mientras tanto, la recomendación es la de siempre: desplegarlo despacio y guardar la factura.
Hype-O-Meter
Nivel de hype: 6/10. Sigue siendo el plegable que todo el mundo quiere ver y el que más papeletas tenía para ser el buque insignia del año. Pero un fallo de bisagra en la primera hornada es justo lo que no puede permitirse quien llega último y presume de ingeniería — la nota sube o baja según lo que tarde Apple en decir cuántas unidades son 'un pequeño número'.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Apple admite que la pantalla interna del iPhone Duo se agrieta sola y reemplazará las unidades afectadas.
- 🔥 ¿Por qué importa? Es su primer plegable y presumía precisamente de bisagra resistente.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Si tienes uno, guarda la factura; si no, espera a la segunda generación.



