El Consejo Interterritorial rechaza el decreto de Sanidad: las listas de espera seguirán sin medirse igual

Las comunidades del PP, Castilla-La Mancha y Canarias bloquean un texto que buscaba un criterio común para medir las demoras. Sanidad abre ahora una audiencia pública antes de decidir el siguiente paso.

El Consejo Interterritorial ha rechazado este viernes el decreto que iba a cambiar cómo se cuentan las listas de espera.

El proyecto pretendía mejorar la fiabilidad y la transparencia de las estadísticas de demoras del Sistema Nacional de Salud. No ha salido adelante. Y tras este revés, el texto se queda sin margen para retomarse dentro de esta legislatura.

¿Qué ha pasado exactamente?

El escenario ha sido el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, el órgano donde el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas coordinan las políticas sanitarias comunes. Allí presentó la ministra Mónica García un real decreto, una norma de rango reglamentario que concreta cómo se aplica una ley.

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El texto no tocaba los recursos ni los tiempos de atención. Tocaba la forma de medirlos. El decreto fijaba un criterio común para contar las demoras en todos los territorios, con el objetivo de que los datos fueran comparables entre sí.

El rechazo no fue unánime, pero bastó para tumbar la norma. A las comunidades gobernadas por el PP se sumaron Castilla-La Mancha y Canarias. El bloqueo deja el proyecto sin recorrido y obliga a buscar otra vía.

¿A quién afecta y qué cambia para los pacientes?

Afecta a cualquiera que aguarde una consulta, una prueba, o una operación. También a quien compara datos de distintas provincias antes de decidir si pide cita fuera de su comunidad. La información sobre las listas de espera condiciona decisiones cotidianas de miles de personas.

La diferencia no está en cuánto se espera, sino en cómo se decide contar lo que se espera.

Sin un criterio homogéneo, las cifras se leen mal en horizontal. Dos demoras idénticas sobre el papel pueden estar midiendo cosas distintas: la espera para la primera consulta, la espera para operarse o un cómputo que arranca en momentos diferentes.

Para un paciente, la lista de espera no es una estadística: es el calendario real de su prueba o de su operación. La forma de contar las demoras condiciona qué se puede exigir y qué queda fuera de las cifras oficiales.

El impacto va más allá del paciente individual. Investigadores, asociaciones y gestores usan esas estadísticas para detectar dónde falla el sistema; si cada territorio mide a su manera, la comparación se convierte en un ejercicio de paciencia.

¿Y ahora? El Ministerio de Sanidad llevará el texto a audiencia pública, el trámite en el que ciudadanos, sociedades científicas y asociaciones pueden presentar alegaciones a la norma antes de que siga su curso. El departamento detalla ese procedimiento en su portal oficial.

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El precedente: por qué la forma de contar cambia la foto

El propio planteamiento del decreto partía de una debilidad conocida: los registros autonómicos no siguen el mismo método, y la comparación entre territorios depende de la letra pequeña de cada servicio de salud. La última palabra sobre el criterio común queda ahora en el aire.

No es la primera vez que la contabilidad de las demoras se atasca. Los intentos de homogeneizar el registro se han ido encontrando con la resistencia de quienes gestionan los datos, que ven en cualquier cambio de método un riesgo para sus cifras. La norma que este viernes decayó era una de las iniciativas que la ministra se había propuesto aprobar en esta legislatura.

A corto plazo, el efecto más visible es que la foto de las listas de espera seguirá siendo un mosaico: cada comunidad publicará sus datos con su propio método. A medio plazo, el texto no desaparece del todo, porque la audiencia pública lo mantiene vivo y devuelve la pelota a las comunidades, que tendrán que retratarse otra vez.

Lo importante viene ahora. Si el ministerio negocia con quienes rechazaron la norma, si busca otra mayoría o si deja el asunto para el próximo ciclo político son las preguntas que quedan abiertas. Por ahora, el resultado confirmado es el de este viernes: sin criterio común, la transparencia de las listas de espera del sistema sanitario sigue pendiente.

📌 El foco social: las claves

  • 🔎 Qué es lo importante: El Consejo Interterritorial rechaza el decreto que buscaba medir igual las demoras sanitarias.
  • 👥 Quiénes son los afectados: Cualquier paciente en lista de espera, sus familias y quienes comparan datos entre comunidades.
  • ➡️ Qué consecuencias puede traer: Las cifras seguirán sin criterio común y Sanidad abre ahora una audiencia pública.