6Dolor de garganta y afonía: más propios del resfriado que de la alergia
El dolor de garganta es uno de los síntomas que más ayudan a inclinarse por el resfriado. Tanto el Hospital Clínic de Barcelona como la Clínica Mayo lo sitúan como un síntoma habitual de las infecciones víricas y raro en la rinitis alérgica estacional: en sus tablas comparativas, el dolor de garganta aparece como "normalmente" en el resfriado y "rara vez" en la alergia. El motivo es que el virus inflama de forma directa la faringe y las vías respiratorias altas, mientras que en la alergia no hay infección ni esa inflamación inicial. Cuando una persona alérgica nota molestias en la garganta, suelen ser leves y aparecen de forma indirecta, por el goteo nasal continuo —el goteo retronasal— que irrita la mucosa al descender hacia la faringe, y no por un daño propio de la garganta.
Con la afonía y la ronquera ocurre algo parecido, aunque con matices. En el resfriado la inflamación alcanza la laringe y las cuerdas vocales, lo que explica la voz ronca y el esfuerzo al hablar en los primeros días del cuadro. En la alergia la voz también puede verse afectada, pero casi siempre como consecuencia: el goteo retronasal y el carraspeo constante irritan la garganta y, según la Sociedad Española de Otorrinolaringología (SEORL-CCC), esa irritación mantenida puede alterar la calidad de la voz, sobre todo en docentes, cantantes y profesionales que la utilizan de forma intensiva. La duración y la fiebre marcan la diferencia: un resfriado se resuelve en 3 a 10 días en adultos —la tos puede alargarse un par de semanas más—, mientras que la alergia se mantiene mientras dure la exposición al alérgeno.
