Trabajo estudia multar con 1.000 euros a las empresas que despidan en periodo de prueba. El foco: el aumento de estas salidas y la contratación joven.
Qué estudia Trabajo exactamente
El paquete no está cerrado ni es ley. Lo que hay sobre la mesa es una multa de 1.000 euros por cada despido de un trabajador que no haya superado el periodo de prueba. El argumento que maneja el Ministerio es estadístico: en los últimos meses se han disparado las salidas en esta fase previa a la consolidación del contrato, y por eso Trabajo ha reforzado los controles sobre posibles abusos.
Vamos por partes. El periodo de prueba es esa ventana inicial del contrato de trabajo en la que cualquiera de las dos partes puede romper la relación sin alegar causa ni pagar indemnización. Su duración depende del tipo de contrato y del convenio: hasta seis meses para técnicos titulados y hasta dos meses para el resto, tal y como fija el Estatuto de los Trabajadores. Es la herramienta que usan las empresas para comprobar si la persona encaja antes de blindar el puesto.
A quién afecta: pymes y contratación joven
El golpe, si la medida sale adelante, apunta directo a la estructura de contratación de las pymes, que son las que más tiran del periodo de prueba porque tienen menos margen para equivocarse. También a los jóvenes: son quienes firman la mayoría de estos contratos y, por tanto, quienes notarían antes un freno a la hora de que se les contrate.
El trasfondo lo puso el propio empresario en su vídeo. David Canales, creador de contenido y dueño de varios negocios, asegura que él y otros compañeros tienen un miedo atroz a ampliar plantilla porque, pasada la prueba, despedir se vuelve prácticamente imposible. Su tesis: si a eso le sumas una multa por cada salida en la fase inicial, el resultado es contratar todavía menos.

Por qué este debate es más viejo que el vídeo
La queja no es nueva. El periodo de prueba se ha convertido en el último resquicio barato para deshacer un fichaje que no cuaja, sobre todo después de que la reforma laboral de 2022 restringió la temporalidad. Si ya no puedes encadenar contratos temporales sin causa, esta ventana pasa a ser la salida rápida. Ahí está el conflicto: para la empresa es una válvula de seguridad, para Trabajo es una puerta que algunos usan para rotar plantilla sin coste.
El periodo de prueba es hoy la salida más barata para corregir un fichaje fallido, y Trabajo quiere ponerle precio.
La multa, tal y como se describe, plantea un problema práctico que no está resuelto. ¿Cómo distingue la Inspección un despido en prueba legítimo, de uno abusivo? Si el criterio es automático, castiga también al negocio que simplemente se equivocó al contratar. Si es discrecional, vuelve el problema de siempre: la empresa no sabe cuándo cumple y cuándo no, y eso se traduce en menos contratos nuevos.
Queda una pregunta que la medida, por sí sola, no responde: si despedir es tan difícil y contratar tan arriesgado, ¿no acabarán las pymes contratando aún menos? Ese es el nudo que Trabajo tendrá que deshacer si quiere que la multa no se convierta en un freno al empleo joven. Lo que toca mirar la semana que viene es si el anuncio se convierte en un texto concreto. De momento, no hay documento publicado ni fecha: solo un vídeo y muchas empresas mirando el BOE.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? Trabajo estudia una multa de 1.000 euros por cada despido durante el periodo de prueba.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? A pymes y a jóvenes, que firman la mayoría de contratos con esta fase inicial.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Revisa por escrito las condiciones de tu periodo de prueba y guarda el contrato.



