Bioconstrucción para irse a vivir al campo: qué es y cuánto cuesta una casa así

Los materiales de kilómetro cero (piedra, madera, paja o barro) abaratan la obra, y la autoconstrucción recorta el presupuesto entre un 30% y un 40%. Te contamos qué se sabe de los precios y qué mirar antes de dar el paso.

Si sueñas con dejar la ciudad, la bioconstrucción en el campo se presenta como una vía más barata que comprar piso. Ojo, porque aquí no hay una cifra única ni mágica: quien te prometa una casa por cuatro perras te está vendiendo humo. Lo que sí existe es un método, unos materiales y unos porcentajes de ahorro que conviene entender antes de dar el paso.

La idea la ha puesto sobre la mesa la sección Campo Abierto de Radio Popular de Bilbao, y conecta con una realidad que no cambia: frente a los precios inasumibles de la vivienda en las ciudades, instalarse en el campo con materiales de kilómetro cero sigue siendo la opción más económica y sostenible.

¿Qué es la bioconstrucción y con qué materiales se levanta?

Vamos por partes. La bioconstrucción consiste en levantar una casa con lo que tienes cerca. Son los llamados materiales kilómetro cero: piedra, madera, arcilla, barro, paja o lana. Al no venir de la importación ni de largos transportes, evitan que los costes se disparen.

Publicidad

Y no es un capricho romántico. Muchos de estos materiales llevan siglos en en la arquitectura tradicional de media España, y su rendimiento está más que probado. Según esta sección radiofónica, ofrecen un aislamiento térmico y acústico igual o superior al de los materiales manufacturados.

La paja se lleva la palma. Con alpacas bien prensadas, una cuadrilla reducida puede levantar una fachada en solo un día. Ahí está la clave.

La bioconstrucción no es más barata por arte de magia: recorta transporte, intermediarios y mano de obra, porque parte del trabajo lo pones tú.

¿Cuánto cuesta una casa de bioconstrucción?

Aquí llega la pregunta del millón. Y la respuesta honesta es que no hay una cifra cerrada en euros: nadie puede darte un precio único sin saber el terreno, la normativa del municipio y cuánto vas a trabajar tú. Lo que sí aporta la fuente son porcentajes de ahorro, y esos son los que hay que retener.

El primer ahorro está en hacerlo tú. La bioconstrucción permite un nivel alto de autoconstrucción, y eso se traduce en entre el 30% y el 40% de ahorro sobre el presupuesto final. Dicho de otra forma: si participas en la obra, no pagas mano de obra por todo.

Luego está el gasto de cada mes, el que llega con la casa ya terminada. Bien aislada y con cubiertas de lana o madera local, la vivienda puede comportarse como una casa pasiva, con un ahorro energético de entre el 60% y el 90%. Traducido a la vida diaria: la factura de la calefacción y la luz se desploma.

Eso sí, esos porcentajes no son una promesa de precio final. Son ahorros sobre un presupuesto que depende de cada proyecto. Apunta el matiz.

Publicidad

Rehabilitar un caserío o construir de cero: dónde se dispara el gasto

Cuando ya has decidido el cómo, aparece la gran duda: ¿edifico desde cero o rehabilito una casa antigua? La tentación del caserío barato es fuerte, pero la experiencia recogida en este espacio apunta en la dirección contraria. Reconstruir suele ocultar problemas estructurales que aparecen a mitad de obra y terminan disparando el gasto.

Por eso, construir de nueva planta con materiales nobles resulta, según esta fuente, una opción más satisfactoria y más económica que remozar lo viejo. Técnicas como la piedra seca con poco mortero integran la vivienda en el paisaje, con una pátina que se mimetiza con el entorno.

El resultado, bien ejecutado, es una casa con un comportamiento energético muy superior al de una construcción convencional. Eso sí, el camino pasa por las licencias de habitabilidad de cada municipio: sin ese trámite, no hay casa legal en la que vivir. Conviene informarse antes de comprar el terreno, no después.

Y un aviso de rigor: esta técnica no es un atajo para saltarse la normativa ni un chollo garantizado. Es una forma de construir más barata y más sostenible, pero exige tiempo, manos y papeles en regla.

🏠 Las llaves de la noticia

  • 🔑 Qué te importa: Construir con materiales de kilómetro cero abarata la casa en el campo.
  • 💡 Por qué te importa: Si te implicas en la obra, el presupuesto baja entre un 30% y un 40%, y la factura también.
  • 📊 Apunta estas cifras: Autoconstrucción, del 30% al 40% de ahorro. Casa pasiva, del 60% al 90% de ahorro energético. Fachada de paja, un día de trabajo.