Quedan tres semanas para el 29N y el voto por correo ya se puede pedir: en 2023 lo usaron casi 2,5 millones de personas.
El plazo para solicitarlo está abierto desde el 6 de octubre y no hace falta justificar ningún motivo. Cualquier elector que prevea que no podrá acudir a su colegio electoral el domingo 29 de noviembre puede tramitarlo en persona o por internet. Solo la solicitud se hace en línea: en España no existe el voto electrónico.
Qué trámites hay que cumplir, paso a paso
Pedirlo tiene consecuencias. Una vez aceptada la solicitud, ya no podrás votar en persona el día de las elecciones, aunque al final no envíes la papeleta. Y no libra de una mesa electoral: el sorteo se resolvió entre el 31 de octubre y el 4 de noviembre y entró todo el censo. El designado tiene siete días para alegar una causa justificada ante la Junta Electoral de Zona.
La documentación llega después. La Oficina del Censo Electoral empieza a enviarla por correo certificado a partir del 9 de noviembre. El cartero la entrega en mano y hace dos intentos; si no hay nadie, queda en la oficina. Después hay que ir a Correos, identificarse por tercera vez y depositar la papeleta antes del cierre.
Las garantías que controla la Junta Electoral
Ese tercer control es reciente. Se añadió en 2023, cuando las sospechas de fraude en Melilla en las municipales de mayo hicieron saltar las alarmas: allí el 21,2% del censo pidió votar por correo, frente al 3% del total de España.
La Policía detuvo a diez personas, entre ellas miembros de Coalición por Melilla, por una presunta trama de compra de votos. La Junta Electoral de Zona empezó a exigir el DNI y la Junta Electoral Central lo extendió a todo el país.
En más de cuatro décadas de democracia no se ha acreditado una manipulación del voto por correo que alterase el resultado de unas elecciones.
Hoy vale el DNI, el pasaporte, el permiso de conducir o la tarjeta de residencia. Sobre ese esqueleto trabaja la Junta Electoral Central, el órgano que supervisa el proceso y en el que están representados los partidos. Sus mecanismos: identificación del votante, envío certificado, intervención de las juntas electorales y escrutinio público.
Del récord de 2023 al debate político de esta campaña
El volumen de solicitudes explica parte de ese debate. Durante más de una década las solicitudes se quedaron por debajo de las 800.000; en 2016 rozaron el millón y medio y en julio de 2023, con las generales en plena temporada de vacaciones, se dispararon hasta los 2,6 millones. De todas ellas, 150.873 no llegaron a convertirse en voto, un 5,8%, el porcentaje más bajo desde 2008. El máximo se registró en 2011: un 9,3%.
En esta campaña el método ha vuelto al debate interno. A principios de octubre, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, advirtió de que «ni se le ocurra votar» por correo, mientras el portavoz del PP, Borja Sémper, defendía que el sistema «es garantista» y que lo vigila la Junta Electoral Central.
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha reclamado más controles para el proceso y ha marcado distancias con la cúpula de Correos, la empresa pública que dirigió entre 2000 y 2003, en plena investigación judicial: «Confío en los carteros y en los empleados públicos; no confío en los directivos».
Fuera de España el debate tiene otro eco. El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha cuestionado la fiabilidad del voto postal y llegó a respaldar la tesis de Vladímir Putin, aunque él mismo lo ha utilizado varias veces.
Desde 2000, Melilla es donde más se pide el voto por correo (7,34% del censo, más del doble del 3,12% nacional); Barcelona, Girona y Tarragona rondan el 1,8%.
Los próximos hitos son administrativos y tienen fecha. El envío de la documentación arranca el 9 de noviembre y la papeleta debe depositarse en una oficina de Correos antes del cierre del plazo. Quien esté dudando debería resolverlo pronto, porque la renuncia a votar en su mesa es definitiva, envíe o no el sobre.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: El plazo para pedir el voto por correo del 29N está abierto desde el 6 de octubre y no exige justificar el motivo.
- Por qué te importa: Si lo solicitas, quedas excluido de tu mesa y no podrás votar en persona el 29 de noviembre, aunque no envíes la papeleta.
- A quién afecta: A cualquier elector que no pueda acudir a su colegio; en julio de 2023 lo usaron casi 2,5 millones de personas.
- Hacia dónde vamos: La documentación se envía desde el 9 de noviembre y la Junta Electoral Central supervisa el proceso.



