La llegada de ‘Rueda la letra’ a Telecinco pretendía escenificar el regreso de una de las pruebas más reconocibles de la televisión española a la cadena de Mediaset. Sin embargo, el estreno del nuevo concurso de Carlos Sobera dejó también una imagen difícil de pasar por alto. Durante la primera ‘Rueda’, Lilit Manukyan pronunció por error la palabra que el programa intenta desterrar de su vocabulario: “Pasapalabra”. La emisión terminó corrigiendo el lapsus mediante un añadido de audio en el que se escucha “paso”, un detalle que no tardó en ser advertido por los espectadores.
El momento resulta especialmente significativo por el contexto en el que nace el programa. Telecinco ha construido ‘Rueda la letra’ alrededor de la prueba que durante años fue conocida como ‘El Rosco’, pero la cadena no puede utilizar ni esa denominación ni la marca del concurso de Antena 3. La nueva prueba se llama oficialmente ‘La Rueda’ y los participantes deben decir “paso” cuando deciden no responder a una definición. En la presentación del formato ya se había advertido de la importancia de evitar cualquier referencia explícita a ‘Pasapalabra’.
¿Cómo no vas a decir "pasapalabra"?
El problema apareció precisamente en uno de los momentos en los que el nuevo programa más necesita demostrar que tiene identidad propia. Lilit Manukyan, una de las dos concursantes elegidas para inaugurar el formato junto a Fran González, se enfrentaba a la prueba final cuando utilizó de manera espontánea la expresión que durante años estuvo asociada a esa mecánica. La realización sustituyó posteriormente ese término por “paso”, generando una situación que algunos espectadores detectaron inmediatamente en redes sociales y que puedes comprobar por ti mismo si te fijas en los labios:
El detalle adquiere mayor relevancia porque no se trata de un simple lapsus aislado, sino de una palabra que resume el principal problema de identidad de ‘Rueda la letra’: su enorme parecido con el concurso que pretende no ser. El nuevo espacio comparte con ‘Pasapalabra’ buena parte del imaginario que rodea a la prueba final, desde el panel circular de letras hasta la tensión acumulada antes de llegar a ella. También recupera a concursantes históricos del formato y cuenta con una estructura de equipos y famosos que inevitablemente remite al programa de Antena 3.
La propia Telecinco ha intentado marcar distancias. ‘Rueda la letra’ incorpora pruebas diferentes antes de ‘La Rueda’, entre ellas juegos de palabras, música y sílabas, y plantea algunas modificaciones en el desarrollo de la prueba final. Además, el concursante con más tiempo acumulado puede escoger entre dos opciones de rueda antes de comenzar. Pero el principal reclamo del programa sigue siendo exactamente aquel que convirtió a ‘Pasapalabra’ en uno de los grandes concursos de la televisión española.
El estreno tampoco ayudó a despejar las dudas sobre la capacidad del formato para vivir por sí mismo. ‘Rueda la letra’ comenzó el lunes 7 de septiembre con un 9,1% de cuota de pantalla y 624.000 espectadores, mientras que ‘Pasapalabra’ alcanzó un 17,8% y 1,365 millones de seguidores. Telecinco, además, había optado por colocar su nuevo concurso entre las 19.00 y las 20.00 horas, justo antes de ‘¡Allá tú!’, para no coincidir directamente con el espacio presentado por Roberto Leal.
La comparación es todavía más significativa porque el estreno de ‘Rueda la letra’ apenas mejoró el registro que venía obteniendo ‘De lunes a viernes’, el programa al que sustituye en esa franja. Este último había promediado alrededor de un 8,2% de cuota y 571.000 espectadores. El nuevo concurso consiguió, por tanto, una mejora limitada en su primera emisión pese a llegar acompañado del regreso de una prueba con una enorme notoriedad histórica.
El Rosco vuelve, pero la marca se queda en Antena 3
La explicación de este peculiar escenario se encuentra en una batalla judicial que ha terminado separando dos elementos que durante años estuvieron unidos. El Tribunal Supremo determinó a finales de mayo que la prueba conocida como ‘El Rosco’ está protegida por derechos de propiedad intelectual y que su titularidad corresponde a la compañía neerlandesa MC&F. La resolución obligó a Atresmedia a dejar de emitir la prueba en ‘Pasapalabra’, que terminó sustituyéndola por ‘AlaZ’ en junio.

Mediaset aprovechó esa resolución para recuperar la prueba que había formado parte de ‘Pasapalabra’ durante su etapa en Telecinco. De este modo, se produjo una situación inédita. Antena 3 conservó el formato ‘Pasapalabra’, con Roberto Leal al frente, mientras Telecinco consiguió los derechos sobre la prueba final que había constituido durante años uno de sus elementos fundamentales. La cadena decidió entonces levantar un nuevo concurso alrededor de ella.
Hay que recordar que ‘Pasapalabra’ se emitió en Telecinco entre 2007 y 2019, con Christian Gálvez como principal rostro de aquella etapa. Fran González, uno de los concursantes que estrenaron ‘Rueda la letra’, ganó en aquella época el último gran bote del concurso en la cadena, mientras que Lilit Manukyan se convirtió años antes en una de las participantes más recordadas tras llevarse un premio de 318.000 euros. La elección de ambos para el estreno buscaba precisamente conectar el nuevo espacio con aquella memoria televisiva.
El resultado es un programa que necesita constantemente explicar que no es ‘Pasapalabra’ mientras utiliza buena parte de los códigos que hicieron popular a aquel formato. Las similitudes no se limitan a la prueba final. También existe parecido en algunas pruebas previas, incluida la musical, así como determinadas decisiones de realización.
A ello se suma que el ritmo de Carlos Sobera al formular las definiciones generó críticas relacionadas con la claridad de algunas preguntas. El presentador posee una larga experiencia en concursos y formatos de entretenimiento, pero la prueba final exige una dicción especialmente precisa porque cada segundo tiene un valor directo para los concursantes.
‘Rueda la letra’ tiene, por tanto, dos retos simultáneos: demostrar que puede funcionar como concurso independiente y conseguir que el público deje de percibirlo simplemente como la prolongación televisiva de una guerra de derechos. El primer dato de audiencia no permite todavía hablar de fracaso, porque se trata de una sola emisión, pero tampoco ofrece a Telecinco el impacto que podía esperar de una apuesta que recupera una prueba tan reconocible.
Telecinco ha conseguido recuperar el panel circular que durante años fue uno de los grandes símbolos de ‘Pasapalabra’, pero la audiencia ha demostrado de momento que el vínculo emocional no pertenece únicamente a las letras; también está asociado al programa, a su presentador, a sus concursantes y a una rutina televisiva construida durante años.




