Europa bebe menos cerveza, pero España va a contracorriente gracias a la cerveza sin alcohol.
El último balance anual de Brewers of Europe deja un panorama agridulce para el sector. Entre 2024 y 2025, el consumo de cerveza cayó un 3,2% en la Unión Europea y un 9,2% si miramos a 2019. La producción también se contrajo un 2,9% interanual y está un 8,6% por debajo de los niveles prepandemia. Julia Eleferman, responsable de la organización, habla sin euforia de un 'entorno operativo complejo'.
España rema a contracorriente
España fabrica y bebe más cerveza que antes de la pandemia. La producción creció un 0,5% entre 2024 y 2025 y un 5% desde 2019, hasta los 41,5 millones de hectolitros. El consumo se quedó en 43,4 millones de hectolitros en 2025. Cae un 0,5% respecto al año anterior, pero es el segundo mayor dato desde antes de la pandemia. En Europa solo Malta, Portugal y Suecia pueden presumir de beber más que en 2019. Casi nada.
Hay un factor que conviene no pasar por alto. La población residente en España ha crecido un 5,7% desde 2019 por la migración, hasta los 40,5 millones. El consumo total sube, pero el per cápita apenas se mueve: 51 litros en 2025, bastante por debajo de los 58 litros de 2022. O sea, hay más gente, no necesariamente más sed.
El truco: quitarle el alcohol de la ecuación
Y luego está la cerveza sin alcohol, el empujón que lo cambia todo. La patronal española lo resume con claridad: lejos de ser una categoría residual, la 'sin' se ha consolidado. En 2025 las ventas de cerveza sin alcohol crecieron un 4,6% y ya representan el 14% del total: una de cada siete cervezas que se beben en España es 0,0. Ahí es donde se separa España del resto.
Europa produce y bebe menos cerveza que en 2019; España es la excepción porque la sin dejó de ser un nicho para convertirse en cultura de barra.
La patronal europea también lo admite: la cerveza sin alcohol es uno de los segmentos más dinámicos del mercado. En la Unión Europea las ventas crecieron un 5,87% entre 2024 y 2025 y un 38,3% desde 2020. Ya suponen el 8,2% del mercado. España es el primer país europeo en consumo y producción de cerveza sin alcohol, tanto que una de cada cuatro 'sin' que se pide en la UE se destapa aquí.
La letra pequeña que el balance no grita
Conviene mirar esto con escepticismo fino. El balance celebra que España aguanta, pero parte del mérito es demográfico: más población residente y un sector turístico que mueve la hostelería. El dato per cápita, 51 litros, lo deja claro. En los 90, la cerveza sin alcohol era un chiste de barra, para embarazadas y conductores designados; hoy tiene tiradores dedicados y campañas de verano. La normalización es real.
La pregunta que queda en el aire no es cuánta cerveza se bebe, sino qué significa que la que crece sea la que no emborracha. Si la generación que viene bebe menos alcohol, pero sigue pidiendo una caña, quizá el futuro de la barra no esté en el lúpulo, sino en el 0,0. Al loro con la próxima hornada de lanzamientos.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Europa bebe menos cerveza y España fabrica y consume más que antes de la pandemia.
- 🔥 ¿Por qué importa? La cerveza sin alcohol ya es una de cada siete en España y lidera en Europa.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Afecta al sector y al bar: la caña que crece es la que no emborracha.



