Hoy, 25 de agosto, se celebra el Día Internacional del Ramen; en España, el ramen en verano ya no es una rareza. Un tazón caliente en pleno agosto suena a locura, pero cada vez más gente lo pide.
El ramen no es una sopa, es un plato combinado
Aunque aquí lo encasillamos en invierno, en Japón el ramen no tiene la estacionalidad que arrastra en España. Allí se toma durante todo el año y la sopa de miso acompaña casi cada comida, incluso el desayuno. Gonzalo Ibáñez, fundador de Ramen Komainu, lo resume sin rodeos: el ramen no se entiende como una sopa, sino como un plato combinado. Por eso no es raro ver a clientes fieles pidiéndolo en pleno agosto.
El contraste con la tradición española es llamativo. Muchos restaurantes de cocido madrileño bajan la persiana en verano y esperan al frío para reencontrarse con sus caldos. Con el ramen, en cambio, la fidelidad manda sobre el tiempo: quien disfruta de un buen tazón lo pide con 30 grados a la sombra. Y no es una locura, si miramos a Japón.
Komainu nació en en pleno Madrid de la pasión de Gonzalo y de su socia y pareja, la japonesa Aska Okumura, por ofrecer el ramen auténtico que él conoció en Japón. Aunque el negocio es estacional, quienes disfrutan del ramen de verdad lo piden incluso en agosto. El boca a boca también ayuda.
Este 25 de agosto, el Día Internacional del Ramen recuerda el lanzamiento del primer fideo instantáneo por Momofuku Ando en 1958. Pero la fiesta se celebra mejor con un tazón hecho a fuego lento, sin sobrecitos ni prisas.
Hiyashi chuka y tantanmen: ramen caliente o frío según te atrevas
Si un tazón humeante te da más miedo que hambre, la cocina japonesa tiene respuestas para el verano. El hiyashi chuka es el ramen frío típico de esta época: fideos fríos servidos con salsa ligera y toppings frescos como tiras de tortilla, pepino, jamón y tomate. Olvídate del caldo caliente y de los ingredientes grasos. Es una versión refrescante y ligera para los días de calor.
En Komainu tampoco falta el tantanmen, una versión seca y sin caldo con salsa picante a base de guindilla y sésamo. Lleva carne picada de miso, huevo hilado, cebolleta y zanahoria. Puedes pedirlo caliente o frío, así que el verano no es excusa para renunciar a su sabor especiado.
El ramen en verano no es una rareza: es un plato combinado que se adapta al frío y al calor sin perder la gracia.
Por qué el fuego también refresca en pleno agosto
Detrás de tomar algo caliente con un calor de justicia hay una lógica milenaria. Los coreanos la llaman yi yeol chi yeol, combatir el fuego con el fuego, y la aplican al samgyetang, una sopa de pollo con ginseng que se sirve muy caliente durante los días más calurosos del calendario lunar. La idea es que el calor de la comida activa la sudoración y la sed, y con ellas la hidratación y el frescor.
En la medicina china y en el ayurveda, el calor de la comida no sobrecalienta, sino que activa los mecanismos naturales de enfriamiento del cuerpo, como la sudoración y la sed.
La Academia Española de Nutrición y Dietética reconoce que decantarse por alimentos fríos en verano responde más a una tradición occidental que a una motivación científica. No hay estudios sólidos que desaconsejen un plato caliente en agosto, más allá de la percepción momentánea de frescor. Dicho claramente: el cuerpo puede agradecer un buen caldo japonés.
Así que si estás en Madrid y te apetece romper el molde, anímate con un tazón de ramen bien caliente o con su versión fría. El local de Gonzalo y Aska es un buen punto de partida, sin necesidad de esperar a que bajen las temperaturas. Un buen tazón en verano puede ser el capricho que reconcilia con el calor.
🍽️ La ficha foodie
- 🏠 Local / Establecimiento: Ramen Komainu, restaurante de ramen japonés en Madrid.
- 📍 Ubicación: Madrid (consulta la dirección exacta en sus canales oficiales).
- 🍴 Tipo de comida / Especialidad: Ramen japonés, versiones calientes y frías como hiyashi chuka y tantanmen.
- 💰 Precio medio: Consulta en el local; la carta varía según el plato.




