Centros de datos en Málaga: la ciudad se posiciona como la tercera del sur de Europa con más potencial, según Savills

El índice Power and Place de Savills coloca a la capital malagueña por delante de Madrid y como referente emergente para inversores. Analizamos qué significa para el suelo y para el precio de la vivienda local.

Málaga es ya la tercera ciudad del sur de Europa con más potencial para centros de datos. Lo dice el índice Power and Place de Savills, que coloca a la capital de la Costa del Sol en el puesto once del mundo entre 54 mercados analizados.

¿Qué mide el índice Power and Place y por qué importa?

No es un ranking de demanda: el estudio mide la facilidad real para levantar nueva infraestructura digital. El índice de Savills evalúa cuatro grandes pilares: energía, agua y clima, conectividad y entorno económico, y viabilidad de desarrollo.

El sector ha cambiado de pregunta. Ya no se analiza solo dónde hay demanda de centros de datos, sino dónde es posible construirlos. Las limitaciones de acceso a energía, agua, suelo y capacidad de desarrollo marcan la próxima fase del negocio.

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En el sur de Europa, Málaga comparte podio emergente con Oporto y Marsella. La ciudad andaluza destaca por sus costes energéticos competitivos, un marco regulatorio favorable y menos presión sobre los recursos que los hubs tradicionales.

España es exportadora neta de electricidad, cuenta con una elevada participación de energías renovables y ofrece costes eléctricos entre los más competitivos de Europa Occidental. Eso hace que Málaga no dependa solo del atractivo turístico para captar inversión.

La energía no se ha vuelto un problema para Málaga: se ha convertido en su principal ventaja competitiva frente a otros mercados europeos.

¿Por qué Málaga adelanta a Madrid y qué retos le pasan factura?

Aquí está la clave. Málaga no tiene restricciones de acceso a la red eléctrica, igual que Madrid, y suma políticas urbanísticas favorables al desarrollo de centros de datos. A ello se añaden los costes de construcción, inferiores a los de la mayoría de mercados comparables de Europa Occidental.

La ciudad se coloca por delante de la capital por dos motivos: unas temperaturas estivales ligeramente más moderadas y una menor competencia local por la demanda eléctrica. Eso deja más capacidad disponible para futuros proyectos.

El reto está en el agua y en las olas de calor. La disponibilidad hídrica y las temperaturas máximas del verano son los dos factores que Savills identifica como frenos. La refrigeración eficiente de un centro de datos todavía tiene deberes pendientes en la ciudad.

Qué significa para el suelo y el precio de la vivienda en Málaga

La conexión con la vivienda es directa, aunque no se vea a primera vista. Cada centro de datos consume suelo industrial o terciario y empuja la competencia por parcelas bien conectadas y con acceso eléctrico. En una ciudad con un mercado inmobiliario ya tensionado, ese apetito inversor se filtra al precio del suelo y, de rebote, a la promoción de vivienda.

No es un fenómeno nuevo. Málaga lleva años atrayendo inversión inmobiliaria, con una presión turística y residencial que ha encarecido el alquiler y la compra. La infraestructura digital añade un actor más a la puja por el espacio, especialmente en coronas metropolitanas donde el suelo antes era más barato.

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Eso sí, conviene no dramatizar. El índice de Savills no habla de vivienda, sino de potencial para centros de datos. Pero los inversores leen el mensaje: si hay energía, suelo y regulación favorable, habrá inversión. Y en Málaga, esa inversión compite con la ciudad que necesita vivienda asequible.

La pregunta real es si el planeamiento sabrá separar los usos y reservar suelo para vivienda protegida antes de que la demanda digital acelere aún más los precios. Por ahora, el foco está en el dato, no en la vivienda.

🏠 Las llaves de la noticia

  • 🔑 Qué te importa: Málaga se ha convertido en un polo emergente para centros de datos en el sur de Europa.
  • 💡 Por qué te importa: La llegada de infraestructura digital puede tensionar el suelo y acabar pesando en el precio de la vivienda local.
  • 📊 Apunta estas cifras: tercera del sur de Europa, puesto 11 mundial entre 54 mercados y costes energéticos competitivos.