Viajar fuera de España puede salir más barato que veranear en Murcia, y los datos del verano 2026 lo confirman. La comparativa circula por redes: una noche de Airbnb en Venecia por 99 euros en pleno agosto frente a casi 200 en Murcia y 270 en Santander.
Lo que en un principio parece un bulo tiene detrás una lógica de precios muy real. Porque a veces compensa más coger un vuelo internacional que pagar una escapada nacional, y la clave está en la fiscalidad, la competencia y la vivienda.
El dato que lo cambia todo: 99 euros en Venecia frente a 200 en Murcia
Venecia es el ejemplo extremo de sobreturismo: pasó de 174.000 residentes en 1951 a 48.283 en 2025, mientras recibe picos de hasta 100.000 visitantes en un solo día y suma más de 51.000 camas turísticas registradas. Y sin embargo, dormir allí puede salir más barato que en la costa española.
La diferencia está en la oferta. En España, Málaga, la Costa del Sol y varios municipios de la Costa Blanca han congelado nuevas licencias turísticas, justo donde más demanda hay. Desde julio de 2025 es obligatorio registrar cada alojamiento con un Número de Registro Único, y Airbnb fue multada con más de 64 millones de euros por anunciar pisos sin licencia válida.
Por qué volar a Bucarest sale más barato que volar a Bilbao
Los datos del INE son claros: en 2025 los vuelos internacionales desde España se abarataron un 6%, mientras que los nacionales se encarecieron un 22,7%. En 2026 la brecha sigue: internacionales un 10,2% más baratos y nacionales un 5% más caros.
Detrás hay una fiscalidad asimétrica: el combustible de aviación no paga impuestos en la UE y los billetes internacionales están exentos de IVA, pero los vuelos domésticos sí lo pagan. Además, rutas como Bucarest, Chișinău, Malta o Chipre están saturadas de low cost —Ryanair, Wizz Air y easyJet—, lo que empuja los precios a mínimos. Las rutas nacionales pasan por Madrid o Barcelona con menos competencia y tasas más altas.
El chollo no es solo el alojamiento: a veces el vuelo internacional sale más a cuenta que un trayecto doméstico español.
El problema no es el salario, es el gasto en destino
El salario medio en España en 2024 fue de 29.540 euros anuales según el INE, con una mediana de 2.001 euros al mes. El problema es que dos de cada tres trabajadores no llegan a la media. Mientras, en Málaga el alquiler medio subió un 11,87% en un año, hasta 1.388 euros al mes, y alquilar un piso de una habitación en el centro exige el 75,59% del sueldo neto.
Con la vivienda por las nubes, moverte dentro de de España también sale caro. Un tren Madrid-Zaragoza costaba 25 euros hace apenas un lustro: hoy rara vez baja de 50. La media de Renfe en 2025 fue de 70,58 euros, frente a 51,35 en Avlo, 63,8 en Iryo y 51,86 en Ouigo. En Países Bajos, el mismo trayecto entre ciudades cuesta entre 5 y 7 euros, y su salario mínimo de 2025 fue de 2.193 euros frente a 1.381 en España, con un IVA de alimentos del 9%.
Ahora suma cada gasto extra, cada euro que sube sin que suban proporcionalmente los ingresos. Por eso la pregunta no es cuánto cobras, sino cuántos minutos de salario necesitas para pagar unas vacaciones dentro de España. Y por eso, mirar destinos como Venecia, Bucarest o Budapest desde España no es una locura: es una estrategia.
Ojo con la letra pequeña: los precios fluctúan y el IVA del alojamiento o del transporte puede variar. Consulta las condiciones en las webs oficiales de las aerolíneas y de los organismos de turismo antes de reservar.
✈️ La hoja de ruta
- 📍 ¿A dónde vamos?: A destinos europeos más baratos que muchas escapadas nacionales, desde Venecia hasta Bucarest.
- 💰 ¿Es caro o barato?: Barato si reservas con antelación: noches desde 99 euros y vuelos internacionales a la baja.
- 🎒 ¿Qué tienes que llevarte?: Solo equipaje de mano y el pasaporte o DNI vigente; confirma medidas en tu aerolínea.



