Normativa de la DGT para motoristas: prohibido circular en chanclas... y guantes obligatorios

La reforma del Reglamento General de Circulación entrará en vigor el 1 de octubre y afecta a conductores y pasajeros de motos y ciclomotores. Las multas por incumplir las nuevas exigencias alcanzarán los 200 euros.

La nueva normativa de la DGT para motoristas cambia las reglas del calzado y de los guantes desde el 1 de octubre.

La medida, aprobada por real decreto el pasado 24 de junio, afecta a conductores y pasajeros de motos y ciclomotores. Según la Dirección General de Tráfico, el objetivo es mejorar la protección de los usuarios vulnerables de la vía.

El real decreto actualiza el Reglamento General de Circulación y llega con un calendario escalonado. La mayoría de los cambios se activan el 1 de octubre; otros artículos, como la homologación de los guantes de protección, cuentan con un margen adicional.

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¿Qué cambia exactamente con la normativa de la DGT?

Circular con chanclas o sandalias dejará de estar permitido en cualquier vía. El reglamento obliga por primera vez a llevar calzado cerrado, y la sanción por incumplirlo será de 200 euros.

La exigencia del calzado cerrado no distingue entre ciudad y carretera. La DGT regula esta cuestión por primera vez, lo que deja fuera las sandalias y chanclas incluso en trayectos cortos.

También se endurece la exigencia sobre los guantes de protección. Serán obligatorios en vías interurbanas, algo que hasta ahora era opcional. La multa por no usarlos en carretera será también de 200 euros.

La obligación de la protección, en cambio, no espera a 2027. Circular sin guantes en vía interurbana será sancionable desde el primer día de aplicación de la reforma.

En paralelo, el casco homologado gana peso. Los accesorios que solo cuenten con un certificado de calidad quedarán fuera. Eso sí, se abre una prórroga: los guantes de protección deberán estar homologados a partir del 1 de octubre de 2027.

Además, se permitirá circular por el arcén derecho en casos de congestión, sin superar los 30 kilómetros por hora y solo en tramos debidamente señalizados.

¿A quién afecta y qué consecuencias tiene?

La norma se aplica tanto a conductores como a pasajeros de motocicletas y ciclomotores. En ciudades con mucho uso de la moto, como Barcelona, el cambio se notará en los desplazamientos diarios.

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Varios motoristas consultados en la capital catalana coinciden en que las medidas tienen sentido para la seguridad. Uno de ellos admite que el calor le lleva a usar calzado abierto en verano y que le tocará acostumbrarse.

El punto que genera más dudas es la ciudad y no la carretera: algunos usuarios no acaban de ver la necesidad del calzado cerrado en trayectos urbanos cortos con humedad.

Quienes circulan a diario por una gran ciudad notarán el cambio en dos frentes: más control del equipamiento y una nueva obligación de revisar lo que llevan puesto antes de arrancar.

La obligación no se limita a las carreteras: el calzado cerrado será exigible también en ciudad, con multas de 200 euros.

Por qué llega ahora y qué plazos hay que vigilar

La reforma supone un giro en la política de tráfico de los últimos veinte años. Según la DGT, se ha pasado de un enfoque centrado en la carretera y en el vehículo a otro que atiende más a las personas y a los entornos urbanos.

Ese enfoque explica que peatones, ciclistas y motoristas aparezcan como colectivos prioritarios. Son los usuarios vulnerables de la vía, con mayor riesgo de sufrir lesiones en caso de accidente.

Hasta ahora, los guantes eran un complemento opcional en carretera, usado sobre todo por frío y viento en invierno. A partir de octubre, su ausencia tendrá consecuencias económicas.

El calor y la humedad reducen su uso en verano. Ese es el motivo por el que algunos motoristas urbanos se muestran más reticentes con la exigencia del calzado cerrado en ciudad.

Las motos y los ciclomotores quedan obligados a revisar el equipamiento antes del 1 de octubre. La sanción por chanclas o guantes ausentes en vía interurbana es de 200 euros.

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La norma no se limita a sancionar. La DGT encuadra la reforma en una política que protege antes a las personas que al vehículo, una línea que marca el calendario de los próximos meses.

📌 El foco social: las claves

  • 🔎 Qué es lo importante: La DGT prohíbe las chanclas y hace obligatorios los guantes en vías interurbanas.
  • 👥 Quiénes son los afectados: Conductores y pasajeros de motos y ciclomotores en toda España.
  • ➡️ Qué consecuencias puede traer: Multas de 200 euros y la necesidad de revisar el equipamiento.