Julián Álvarez y el Atlético están protagonizando un culebrón que arde por los cuatro costados. La afición rojiblanca le pitó en el Metropolitano, el club le recomendó no saludar al público y, por si fuera poco, el Arsenal mueve 130 millones para arrancarlo de Madrid. Todo a una semana para el cierre del mercado.
El problema no es solo lo que pasa en el césped, sino lo que se intuye en las tripas del vestuario. La plantilla está mosqueada porque Julián ya no se siente uno más. El nuevo propietario del Atlético no quiere vender a su jugador franquicia en su primer año. Conclusión: nadie ha hecho bien las cosas.
El Metropolitano enciende la hoguera contra su estrella
La imagen es demoledora. La afición del Atlético pitó a Julián Álvarez en el Metropolitano y, según cuentan, el club le 'recomendó' no saludar al público. El argentino salió del césped solo, sin despedirse, con cara de pocos amigos. El Metropolitano ha pasado de corearle a silbarle en cuestión de semanas.
La mecha la encendió él mismo durante el Mundial, con una frase que luego le ha perseguido: 'Lo mejor para todos es una transferencia, quiero cumplir mi sueño'. Eso, sumado a los cantos de sirena del Barça, convirtió al ídolo en un extraño. Ahora ni la grada ni el vestuario lo miran igual. Sentirse traicionado y despechado es lo que tiene.
El Barça repite el error de Nico Williams
El Barça tenía como prioridad absoluta el fichaje de Julián Álvarez como '9' para relevar a Lewandowski. Pero ha vuelto a tropezar con la misma piedra que con Nico Williams: creyó que con la voluntad del jugador y una cantidad mareante de dinero bastaba. El Atlético, enrocado, no vende al Madrid por 150 millones ni al Barça por 100.
El Atleti prefiere abrir la puerta de salida hacia Inglaterra. El Arsenal, según la prensa inglesa, prepara una oferta de 130 millones de euros. En la web oficial del Arsenal no hay confirmación, pero en Londres ya se relamen con hacerse con la 'Araña'. Simeone, de momento, no ha reprimido los insultos del público. El club ha agrandado su propia crisis.
¿Quién gana en este culebrón?
Analicemos fríamente. El Atlético se queda con una estrella desmotivada, una plantilla que ya no le percibe como uno más y una grada dividida. El Barça se queda sin su '9' y con la sensación de haber jugado una partida que nunca pudo ganar. Julián ve roto el sueño de vestir de azulgrana y se marcha silbado por los que antes le adoraban. Todos pierden, y el único que puede salir ganando es el Arsenal.
No es la primera vez que un jugador con contrato en vigor intenta forzar su salida y acaba atrapado por su propio club. Lo vimos con otros culebrones recientes: el jugador presiona, el club se enroca y el vestuario se parte. Al final, el tiempo dicta sentencia. Si Londres cierra la operación, se lleva a un delantero mundial con contrato hasta 2030. Eso sí, pagando una millonada que solo la Premier League puede permitirse.
El Metropolitano ha convertido a su estrella en un extraño, y el club no ha hecho nada por apagar el fuego.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 Qué ha pasado: La afición del Atlético pitó a Julián Álvarez y el club le recomendó no saludar al público.
- 🔥 Por qué arde: El Barça lo quería como '9', pero el Atleti no vende y lo ofrece al Arsenal por 130 millones.
- 📲 Lo que viene: La última semana de mercado decidirá si la 'Araña' acaba en Londres o se queda en Madrid contra su voluntad.

