A mí me ha pasado: he sustituido el protector solar por mi base con SPF 50. Y me he quedado tan ancha.
La trampa del SPF 50 en el maquillaje
La dermatóloga Andrea Combalia, autora de Piel sana in corpore sano, ha puesto el dedo en la llaga en el podcast de Cristina Mitre. El maquillaje con protección solar se ha vendido como el dos en uno perfecto para no ir con la cara blanca en pleno agosto.
Pero la experta lo resume sin anestesia: no es lo mismo un cosmético con SPF que un protector solar de amplio espectro. Muchas bases y cremas hidratantes con factor 50 declaran solo la protección frente a la radiación UVB, la que provoca la quemadura directa.
El problema no está en el número, sino en el espectro. Puedes ver un SPF 50 en la etiqueta y quedarte tranquila, pero si la fórmula no equilibra bien la protección UVA, la piel sigue recibiendo una radiación silenciosa. Y en pleno agosto eso se acumula.
UVB, UVA, infrarroja: el matiz que nadie te cuenta
Aquí empieza lo bueno. La radiación UVB es la del enrojecimiento, pero la UVA se cuela todo el año y está detrás de la pérdida de firmeza, las arrugas profundas y las manchas. Un protector solar de amplio espectro con color sí garantiza por regulación esa protección frente a UVA, a la infrarroja y a la luz azul.
Con una base con SPF 50, en muchos casos te estás protegiendo solo a medias aunque el número suene contundente. Ese es el matiz que Combalia recalca para no ir mal protegida sin saberlo. Y no, no vale con aplicarse más cantidad por la mañana.
No es lo mismo parecer protegida que estarlo: el maquillaje con SPF puede dejarte vendida frente a la radiación UVA.
La clave está en que un protector solar de amplio espectro con color, además de dar cobertura, está formulado para cubrir también la radiación UVA, la infrarroja y la luz azul. Un maquillaje con SPF no siempre cumple ese papel, porque su función principal es estética.
El error que se repite cada verano (y tiene arreglo)
Los fotoprotectores actuales ya no son esos ladrillos blancos de hace diez años. Hay fórmulas no comedogénicas, aptas para piel grasa, seca o sensible, y texturas fluidas que se absorben rápido. Los sprays le resultan cómodos a casi todo el mundo para reaplicar durante el día, aunque la dermatóloga precisa que, si no vas a reaplicar, mejor una crema.
Este aviso no es nuevo. Llevamos años oyendo que el SPF de una base no cubre todo el espectro, pero el dos en uno vende demasiado como para dejar de usarse sin matices. La diferencia, en plena ola de calor, se nota en la barrera de la piel y en las manchas que salen después. Al final, la protección solar es el mejor antiedad, pero solo si es de amplio espectro.
Si quieres efecto buena cara y protección real, la opción es un protector solar con color de amplio espectro, no una base con SPF que se queda corta. La buena noticia es que hoy hay fórmulas con color que no dejan la cara blanca y cumplen la normativa. Menos humo y más salud.
🧠 Para soltarlo en la cena
El maquillaje con SPF no siempre cubre los rayos UVA.




