Los despido estando de baja por irte de vacaciones: la sentencia del TSJ que te protege

La ley no prohíbe irte de vacaciones ni hacer deporte durante una baja médica. Solo hay despido si la empresa demuestra que la actividad perjudicó la recuperación, y la clave está en tener el respaldo del médico por escrito.

Si estás de baja médica y te vas de vacaciones, no te pueden despedir solo por eso. La ley no lo prohíbe. Pero hay un matiz: si la empresa demuestra que el viaje perjudica tu recuperación, el despido puede ser declarado procedente. Esa es la línea que marcan los tribunales.

Mucha gente cree que estando de baja no se puede hacer nada: ni deporte, ni viajes, ni salir de casa. Es un mito. El Estatuto de los Trabajadores, en su artículo 54, regula el despido disciplinario (el que se produce por un incumplimiento grave y culpable del trabajador). Y no dice en ningún sitio que esté prohibido irse de vacaciones o hacer ejercicio durante una baja médica.

Qué dice la ley: el principio no es prohibir, sino no perjudicar la recuperación

Lo que importa no es la actividad en sí, sino si esa actividad dificulta o contradice el proceso de recuperación. Si tu médico te ha recomendado reposo y te vas a hacer rutas de montaña, ahí hay un problema. Si tu médico te ha dicho que salir y hacer ejercicio moderado es parte del tratamiento, no hay fraude.

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La empresa solo puede despedirte si demuestra que actuaste de mala fe o que incumpliste gravemente tus obligaciones. Y eso pasa por probar que la actividad era incompatible con tu dolencia. No por el simple hecho de viajar o hacer deporte.

Vamos por partes. La jurisprudencia tiene ejemplos en ambos sentidos. Y conocerlos te da una idea clara de dónde está el límite.

Cuándo los jueces han dado la razón a la empresa

El caso más reciente es la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana de enero de 2026. Un trabajador estaba de baja por lumbalgia y fue investigado por detectives privados. Hacía running, rutas de montaña de varias horas y entrenamiento de gimnasio durante semanas. El tribunal declaró válido el despido, no por hacer deporte, sino por hacer una actividad contraria a las recomendaciones para su recuperación.

Otro caso: el Tribunal Superior de Justicia de Aragón validó el despido de un empleado de baja por una lesión en el ligamento cruzado de la rodilla. Durante la recuperación participó en torneos de pádel y ganó alguno. Aquí el tribunal también consideró que la actividad perjudicaba la recuperación.

La clave en estos casos: la empresa pudo demostrar con informes médicos y pruebas que la actividad retrasaba la curación. No bastó con ver al trabajador en la calle.

El despido no es por irte de vacaciones, sino por hacer algo que contradice lo que dice tu médico y retrasa tu recuperación.

Cuándo los jueces han dado la razón al trabajador

En el lado contrario, el Tribunal Superior de Justicia de Murcia declaró improcedente el despido de un trabajador de baja por depresión y ansiedad que viajó 12 días a Albania. El tribunal consideró que el viaje no interfería en la recuperación ni contravenía las recomendaciones médicas.

El Tribunal Supremo confirmó en noviembre de 2024 que el despido de una conductora que jugaba al pádel estando de baja por lumbalgia era improcedente. Su médico le había recomendado por escrito hacer ejercicio moderado, incluido ese tipo de actividad.

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Ese es el detalle que cambia todo: tener el respaldo del médico por escrito marca la diferencia. Sin ese papel, los tribunales tienden a inclinarse del lado de la empresa cuando hay pruebas de la actividad.

vacaciones durante baja médica

La clave está en el médico y en el papel

Los jueces no se fijan en si hiciste deporte o te fuiste de viaje. Analizan tres cosas: si los informes médicos autorizaban o recomendaban lo que hiciste, si la empresa demostró con un informe pericial que era perjudicial, y si repetiste la conducta de forma que pareciera que estabas simulando. Esa es la línea que separa un despido procedente de uno improcedente.

Por eso el consejo más útil es simple: antes de viajar o hacer ejercicio durante una baja, pide a tu médico que te lo autorice por escrito. Un correo, una nota en el informe, lo que sea. Ese papel no garantiza que la empresa no intente despedirte, pero te da una defensa sólida si el caso llega al juzgado.

Hay una idea de fondo que conviene retener: la baja médica no es una cárcel. No estás obligado a quedarte en casa en pijama. Puedes salir, viajar y hacer deporte si eso no va contra tu tratamiento. Lo que no puedes hacer es fingir una lesión o una depresión para cobrar mientras te dedicas a algo que demuestra que estás perfectamente.

Y ojo con las mutuas y los detectives. Las empresas pueden contratar investigadores privados para seguirte durante la baja. Si lo hacen y te graban corriendo una maratón con una lumbalgia, el despido tendrá todas las papeletas de ser declarado procedente. No es paranoia, es la realidad de estos casos.

En resumen: no te cortes de irte de vacaciones si tu médico lo ve bien. Pero pídelo por escrito. Y si la empresa te despide por eso, tienes motivos para pelear. La jurisprudencia está llena de matices, pero el principio es claro: la recuperación es lo primero.

En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)

  • 💸 ¿Qué ha cambiado? La ley no prohíbe irte de vacaciones ni hacer deporte durante una baja médica.
  • 👥 ¿A quién afecta exactamente? A cualquier persona que esté de baja médica y quiera viajar o hacer actividad física.
  • ¿Qué puedes hacer al respecto? Pide autorización por escrito a tu médico antes de viajar o hacer ejercicio y guárdala.