Un quinto caballo lorquiano entró en el Movistar Arena: Guitarricadelafuente llenó el recinto con más de 15.000 personas.
No era una metáfora cualquiera. En el primer acto de El público, Lorca mete cuatro caballos blancos en el gabinete del director para exigir la verdad de su pasión. Guitarricadelafuente se subió al escenario con botas doradas y el mismo encargo: derribar los muros de todo lo contenido.
Si alguien todavía guardaba en la cabeza al chico tímido sentado en un taburete con su guitarra, que lo vaya borrando. Sigue teniendo cara de querubín, pero ha descubierto que con el erotismo se consigue todo delante de un micrófono. Si se contorsiona, el público chilla. Si aparece a pecho descubierto, el recinto arde.
Dieciocho canciones y cero nostalgia
El repertorio lo confirma. De las 18 canciones que despliega, una decena salen de Spanish Leather, su último disco, que toca casi completo. Solo se quedan fuera 'Los chicos del club' y 'Sonata nº 9'. Del primer álbum apenas rescata 'Mil y una noches' y 'Caballito'.
Quince minutos dentro del espectáculo y ya habían caído cinco temazos seguidos: 'Full Time Papi', 'Calypso', 'Futuros amantes', 'Conticinio' y 'Poses'. Sí, esa con la línea de 'no hace falta ser marica para salir en Vogue'. A juzgar por cómo resonó en la grada, tampoco hace falta serlo para cantarla.
El propio Guitarrica puso palabras a la noche: 'Hemos venido a quemaros las pestañas. Esta noche es el fin de un camino'. Traducción libre: se cerraba una etapa, y se cerraba en Madrid.
Lorca hizo desfilar caballos para derribar muros. Guitarricadelafuente los derriba en 2026 con botas doradas, un repertorio sin respiro y una videollamada a tiempo.
Lorca, la vivienda y una llamada a Samantha Hudson
El guiño lorquiano no fue el único gesto de la noche. Antes de la canción que lleva el nombre de la plaza madrileña, el artista dedicó el tema a los acampados por la vivienda en la Puerta del Sol. Esta canción va para toda la gente que está allí ahora', dijo.
Y aún volvería al asunto. En mitad del show, una videollamada con Samantha Hudson, que estaba en su tienda de Sol, sirvió para animar a acudir a la manifestación por la vivienda convocada en la capital. El contexto no era menor: los dos decretos anti desahucios del Gobierno habían decaído en el Congreso.
El renacer lorquiano (y por qué esto va en serio)
Aquí hay que pararse. Guitarricadelafuente lleva meses cabalgando la ola del renacer lorquiano de la mano de 'La bola negra', la película de Los Javis que protagoniza. Cuando sonó 'La nieve', hubo silencio absoluto hasta el estribillo. Y entonces el Movistar entero se puso a cantarlo.
La locura se repitió con 'Agua y Mezcal', cuando las pantallas mostraron al artista en el foso junto a Miguel Bernardeau, y Carlos González, dos de sus compañeros de reparto. En la grada, bailándola, estaba Yenesi, la tercera pata del trío protagonista.
¿Es todo humo de marketing? No lo parece. Hay algo genuino en alguien que llena 15.000 butacas y todavía se queda a cantar fuera de repertorio, con las luces ya encendidas, porque el público no se mueve. Cerró entre confeti con 'Tramuntana' y 'Babieca!' y se quedó después con 'Sixtinain'. Eso no se compra con una campaña.
Queda por ver qué viene después de este 'fin de camino'. De momento, el quinto caballo ya ha hecho lo suyo: derribar muros en Madrid. Y dejarlo todo dorado.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Guitarricadelafuente ha llenado el Movistar Arena con 15.000 personas en el cierre de su gira.
- 🔥 ¿Por qué importa? El renacer lorquiano de 'La bola negra' convierte cada concierto en un fenómeno que mezcla cine, música y calle.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Cuando un concierto termina pidiendo vivienda, ya no es solo entretenimiento.



