Hay quien sigue viendo el supermercado como el lugar para llenar el carro y salir pitando. Pero Mercadona lleva tiempo jugando a otra cosa: convertirse en el bar restaurante de barrio donde tomarte el café de media mañana o resolver la comida sin encender los fogones.
El ejemplo más visible está en sus máquinas de café recién molido, pero el plan es mucho más ambicioso. Según detalla la propia cadena valenciana, la cadena está desplegando una estrategia que mezcla supermercado y hostelería para quedarse con esos momentos del día que antes resolvíamos en la cafetería o el bar de la esquina. Y no hablamos de pruebas testimoniales: en marzo de este año ya había café para llevar en 252 supermercados, 183 de ellos en España, y el objetivo es superar los 500 antes de que acabe 2026. De hecho, se ha convertido en en el establecimiento una opción tan natural como pasar por caja.
El café que abre la puerta a mucho más
Una máquina automática no convierte un súper en una cafetería con barista, pero sí hace algo importante: da al cliente un motivo para consumir dentro del súper. La oferta es sencilla pero efectiva: café solo (1,30€), cortado (1,40€), café con leche (1,60€) y capuchino (2€). Se prepara al momento y, en muchas tiendas, ya puedes sentarte a tomártelo allí mismo.
Hasta hace poco, comprabas el paquete de café en el lineal y luego entrabas en un bar a por la taza. Ahora las dos operaciones pueden ocurrir bajo el mismo techo. Eso cambia por completo la relación del cliente con el supermercado y convierte la visita en una experiencia más completa.
Listo para Comer: cuando el súper te cocina el día
El café no es un capricho aislado: encaja como un guante con la sección Listo para Comer. Allí encuentras arroces, pasta, bocadillos, hamburguesas, sushi y carnes preparadas para calentar y comer en diez minutos. La pregunta diaria 'qué comemos hoy' empieza a tener respuesta sin salir del pasillo. Y los datos lo confirman: según Worldpanel, el consumo de platos listos creció un 55% entre 2022 y 2025, y Mercadona aportó aproximadamente un tercio de ese crecimiento.
Lo más interesante no es el número, sino el porqué los compramos. El precio es el primer motivo (28,4%), pero la rapidez (13,4%), la posibilidad de aprovechar la visita para otras compras (10,4%) y la libertad de consumirlo donde quieras (10,1%) pintan un panorama claro: buscamos soluciones que nos ahorren desplazamientos y decisiones extra.
El supermercado ya no solo te da los ingredientes; ahora quiere darte la comida terminada, caliente y lista para disfrutar. Y de paso, servirte el café que acompaña el bocado. Es una jugada maestra para retener al cliente más tiempo y con más excusas.
El verdadero lujo no es el precio del café: es recuperar quince minutos de tu día sin renunciar a comer algo rico.

La batalla silenciosa por tu rutina diaria
Mercadona no está sola en esta carrera. En Reino Unido, cadenas como Tesco y Sainsbury's llevan años con máquinas de café y espacios para sentarse; en Países Bajos, Albert Heijn hace lo propio, y en Alemania, REWE integra restauración ligera. La tendencia es clara: el súper quiere que entres más veces y por más motivos.
Piensa en un día cualquiera: desayuno, café de media mañana, comida, merienda y cena. El modelo tradicional solo participaba vendiendo los ingredientes. Ahora, el supermercado aspira a estar en cada uno de esos momentos: 'voy a por el café', 'compro la cena hecha', 'como aquí antes de llenar el carro'. Cada visita añade una oportunidad de venta y convierte el establecimiento en un punto de paso casi diario.
Eso sí, no debemos exagerar: una máquina de café no sustituye al bar de toda la vida con su terraza, su camarero y sus croissants recién horneados. Pero sí puede pelear por ese café funcional: el que tomas rápido, el que pides para llevar, el que aceptas porque es barato y estás dentro. Y ahí, el supermercado compite directamente con la cafetería de paso, la panadería o el local de comida rápida.
Cocinar menos no significa renunciar a la cocina
Hay quien lee esto y piensa que la cocina casera está sentenciada. Nada más lejos. El mismo estudio de Worldpanel confirma que dedicamos menos tiempo a los fogones, pero nuestra alimentación no es una elección binaria entre hacerlo todo en casa o no encender ni el extractor. Un martes caótico puedes comprar el almuerzo preparado y el sábado cocinar a fuego lento una receta de la abuela. El supermercado simplemente añade más soluciones a la baraja.
La gran transformación es que ahora compiten por tu comida el plato preparado, el bar de la esquina y tu propia cocina, todo al mismo tiempo. Y el súper quiere ganar en casi todas las categorías. Por eso, esa máquina de café que parece poca cosa es en realidad la punta del iceberg de un cambio profundo en cómo comemos a diario.
🍽️ La ficha foodie
- 🏠 Local / Establecimiento: Mercadona (tiendas con sección Listo para Comer y café).
- 📍 Ubicación: Más de 250 supermercados en España y Portugal; consulta tu tienda más cercana en su web.
- 🍴 Tipo de comida / Especialidad: Café recién molido para tomar o llevar y platos preparados (arroces, pasta, bocadillos, sushi, carnes...).
- 💰 Precio medio: Café desde 1,30€; platos preparados a precios competitivos (consulta la carta en tienda, ya que varía según el producto).



