La congelación de óvulos cuesta entre 2.500 y 2.800 euros por ciclo, pero la factura no acaba ahí: los tratamientos posteriores suman varios miles más.
Y eso sin contar la medicación hormonal, que va aparte: entre 600 y 1.000 euros. Después, el mantenimiento de los óvulos guardados, otros 300 a 500 euros cada dos años. La factura empieza en miles de euros, no en una consulta puntual.
Cuánto cuesta de verdad congelar (y lo que no te cuentan)
El primer desembolso es el ciclo de estimulación ovárica. Ronda los 2.500 a 2.800 euros. A eso se suma la medicación, que se paga aparte, y el alquiler del tanque donde se guardan los ovocitos (los óvulos), entre 300 y 500 euros cada dos años.
Pero aquí viene la letra pequeña que casi nadie pone en el folleto: congelar no garantiza que vayas a quedarte embarazada. Cuando decidas usar esos óvulos tendrás que volver a la clínica para un tratamiento de fecundación in vitro. Y eso se paga aparte.
Lo explica la socióloga Anna Molas: 'Se habla de la congelación de óvulos como si la cosa acabara allí, y se obvia que si congelas lo que te estás planteando es acudir después a hacer tratamientos de reproducción asistida'. Esos tratamientos, añade, suponen preparación hormonal, invasión corporal y no siempre funcionan a la primera.
Congelar óvulos no es un seguro de reproducción: puede que gastes tus ahorros en la congelación y que después no consigas embarazo.
Quién debería planteárselo antes de los 35 y quién llega tarde
La recomendación médica es clara: si vas a congelar, mejor antes de los 35. La franja ideal para congelar y para embarazarse es la misma, entre los 25 y los 35 años, según Belén Acevedo, vocal de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) y jefa de la Unidad de Reproducción Asistida del Hospital Rey Juan Carlos de Madrid.

¿Por qué? Porque a más edad, menos óvulos y de peor calidad. Y porque el éxito depende de cuántos consigas vitrificar (congelar con la técnica de vitrificación). Si una mujer congela antes de los 35 y guarda entre 10 y 15 ovocitos, la probabilidad de embarazo futuro ronda el 60%. Si congela a los 40, esa cifra puede caer al 20%.
Aquí está el detalle que cambia todo: no hay forma de saber la calidad de los óvulos que congelas. Hasta que no se descongelan, se fecundan y se ve cómo reaccionan, no hay información. La tasa de supervivencia al descongelarlos es del 90%, pero eso no equivale a un embarazo.
Por qué los casos se multiplican casi por 30 (y qué dice eso de nosotros)
Los datos de la Sociedad Española de Fertilidad sitúan en 3.745 las mujeres que vitrificaron sus óvulos por razones sociales en 2020. Una década antes, esa cifra era casi treinta veces menor. El auge no es casual: detrás está el retraso de la maternidad, alimentado por la inestabilidad laboral, la dificultad para encontrar vivienda y la falta de conciliación.
Traducido: mucha gente congela no porque quiera posponer la maternidad por gusto, sino porque las condiciones no acompañan. Alquileres que se comen el sueldo, contratos precarios, jornadas que no dejan hueco para nada. Y enfrente, una industria de la fertilidad que crece y que rara vez cuenta el relato completo.
Ahí está la trampa. Si congelas por motivos económicos, conviene echar la cuenta entera: no solo lo que cuesta hoy, sino los tratamientos futuros, que pueden irse a varios miles de euros más. Y con un retorno bajo: solo entre el 10 y el 12% de las mujeres vuelven a por sus óvulos, según estima la SEF.
Mi opinión, con el dato delante: la congelación de óvulos resuelve poco si el problema de fondo es que no puedes pagar un alquiler o un sueldo estable. Es una herramienta médica real, pero se está vendiendo como solución a un problema que es, sobre todo, económico.
Preguntarse por qué alguien congela importa tanto como saber cuánto le va a costar. Y ojo: no hay límite legal de edad para congelar. Una mujer de 42 años puede hacerlo si la clínica acepta.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? Los casos de congelación de óvulos se han multiplicado casi por 30 en una década.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? A mujeres que retrasan la maternidad por precariedad laboral y de vivienda, a menudo después de los 35.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Si te lo planteas, hazlo antes de los 35 y calcula el coste total, no solo el del primer ciclo.



