Empuja a dos influencers en el metro de Barcelona y las redes lo aplauden: el vídeo es viral

El vídeo, grabado en la estación de Sagrada Familia, muestra cómo un hombre pasa de largo mientras las jóvenes grababan la famosa escalera mecánica para TikTok. La reacción en redes ha dividido a quienes defienden el espacio público de quienes creen que fue un acto de grosería.

No hay como un buen empujón matutino para despertar a dos influencers que se creen dueñas del carril izquierdo de la escalera mecánica. El vídeo, grabado en la estación de Sagrada Familia de Barcelona, acumula millones de reproducciones y un debate más caliente que el metro en agosto.

La coz que incendió las redes

Las protagonistas estaban grabando el famoso trend de la escalera de la Sagrada Familia para TikTok. Como tantos otros turistas e influencers antes que ellas, se colocaron estratégicamente para que la basílica apareciera al fondo mientras subían lentamente. El problema es que el trasiego de viajeros a las 9 de la mañana no entiende de planos perfectos. Un joven, con cara de tener prisa —o de un hartazgo monumental—, las apartó con un gesto brusco y siguió su camino.

Una de las chicas, visiblemente molesta, frunció el ceño mientras el hombre desaparecía escaleras arriba. La escena, captada por otro usuario, acabó en la cuenta de X de @ronin21btc con un mensaje incendiario: «¿Por qué los hombres no entienden que tienen que apartarse en público?». La polémica estaba servida.

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Los comentarios no tardaron en polarizarse. «Invade todos los espacios de influencers», pedía uno. «Por culpa de tu vídeo voy a llegar tarde a mi entrevista... o a las últimas palabras de mi abuela», ironizaba otro. La mayoría aplaudía al joven: «La gente cree que, en cuanto pulsa REC, es dueña del terreno que pisa». Pero también hubo quien lo tachó de maleducado, señalando que había una escalera normal al lado y que su intención era fastidiar.

Quizás el verdadero viral no es el vídeo, sino el hartazgo de una ciudad entera.

El debate se calentó aún más cuando apareció el argumento del doble rasero: «Los tíos bloquean aceras enteras grabando sus propios TikToks, pero de repente un selfi en una escalera es el fin de la civilización». Mientras, el anónimo protagonista no ha dado señales de vida. No le hace falta: las redes ya le han nombrado héroe del pueblo.

¿Héroe del pueblo o simple maleducado?

Hay quien ve en su gesto el símbolo de un hartazgo que llevamos años mascando. La escena es familiar para cualquiera que haya pisado una zona turística en pleno agosto: trípodes, aros de luz, coreografías y peatones convertidos en figurantes involuntarios. «El mundo no gira alrededor de los influencers», sentenció el propio Joey Swoll, el vigilante de los gimnasios que se dedica a señalar a quienes invaden el espacio ajeno con sus cámaras.

Otros, en cambio, apuntan que el hombre fue sencillamente grosero y que cualquier excusa vale para aplaudir a un maleducado si la víctima es una influencer. «Lo hizo por fastidiar, no porque hubiera prisa», escribió alguien. Y lo cierto es que la ley no ayuda a despejar la incógnita: filmar en espacios públicos es legal, pero bloquear el paso puede considerarse obstrucción.

El hartazgo barcelonés con la moda de la escalera

El trend de la escalera mecánica de la Sagrada Familia no es nuevo. Lleva años llenando TikTok de vídeos con la basílica al fondo, y las quejas de los vecinos y los usuarios del metro se remontan a 2024, cuando Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) colocó carteles advirtiendo de que no se podía grabar en la estación por razones de seguridad. Sin multas, pero con personal avisando a los infractores. La medida apenas ha hecho mella: la tentación de ese shot sigue ganando al sentido común.

La ciudad, mientras tanto, parece agotada de ser el plató perpetuo de una serie que nunca pidió. «Nuestra ciudad y nuestra vida diaria no son un decorado para turistas», reclamaba un comentario. Y el empujón, guste o no, fue la respuesta más sincera a esa sensación colectiva de que el espacio público se ha convertido en un reality sin guion pero con muchos figurantes forzosos. Quizá si los influencers fueran un poco más considerados, los aplausos serían para ellos. Hasta entonces, los empujones seguirán siendo el aplauso de los que no tienen tiempo para likes.

El resumen para vagos (TL;DR)

  • 🎯 ¿Qué ha pasado? Un joven apartó a dos influencers que grababan un vídeo en la escalera mecánica del metro de Sagrada Familia y el momento se hizo viral.
  • 🔥 ¿Por qué importa? El debate ha dividido a quienes aplauden su gesto como hartazgo colectivo y quienes lo ven como simple grosería.
  • 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? La moda de los vídeos en esa escalera lleva años fastidiando a viajeros y vecinos, y la TMB ya intentó frenarla sin éxito. Esto es solo un síntoma de una ciudad hasta el gorro.