Más de la mitad de las residencias de mayores limita la autonomía de sus residentes, según el Imserso

El censo del Imserso señala que el 53% de los centros no deja decidir a los usuarios cuándo levantarse. Tres de cada cuatro residencias ya cuentan con un plan para eliminar las inmovilizaciones.

Más de la mitad de las residencias españolas no deja que sus residentes decidan a qué hora acostarse o levantarse. Lo confirma el segundo censo del Imserso, organismo dependiente del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030. El 53% de los directores de estos centros admite que esa decisión se toma por ellos.

El informe, hecho público este jueves, retrata con criterios comunes las residencias de mayores y los centros para personas con discapacidad de todo el país. Y coloca el foco en una cuestión muy concreta: el 53% de los centros limita la autonomía horaria de sus residentes.

¿Qué dice exactamente el censo del Imserso?

Acostarse cuando uno tiene sueño o salir de la cama cuando apetece son gestos cotidianos. En más de la mitad de estos recursos no están garantizados. Todo apunta a cuestiones organizativas: las rutinas del centro se imponen a la voluntad de quien vive en él.

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Hay otro dato que completa el retrato. Tres de cada cuatro centros ya tienen un plan contra las inmovilizaciones, las sujeciones físicas o mecánicas que impiden moverse con libertad. La mayoría dice, por tanto, estar trabajando en retirar ese tipo de medidas.

El censo no entra a valorar cada caso. Ofrece una foto conjunta de un sector muy heterogéneo, con realidades distintas según el centro y la comunidad autónoma en la que se ubique.

La situación varía según el centro.

Tres de cada cuatro residencias dicen tener un plan contra las sujeciones, pero más de la mitad siguen decidiendo a qué hora se levantan sus residentes.

¿A quién afecta y cómo se nota en el día a día?

Hablamos de personas que viven en residencias: mayores con distintos grados de dependencia y adultos con discapacidad. Para ellas, el horario no es un detalle menor. Marca el descanso, las comidas, y la organización de todo el día.

Cuando el centro decide por ti, el margen de elección se reduce a cero. El efecto va más allá de la habitación: quien no elige cuándo levantarse tampoco elige buena parte de lo que viene después.

El censo lo deja claro.

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Buena parte del sector defiende desde hace tiempo un cambio de modelo. La idea es fácil de formular y complicada de aplicar: que sean las instituciones las que se adapten a las necesidades de las personas, y no al revés. Ese giro es el que el censo pone a prueba.

El cambio no es de un día.

Las familias pueden trasladar preguntas muy concretas al centro donde vive su familiar: qué margen real tiene cada residente para elegir sus horarios, cómo se organizan las mañanas o qué contempla el plan frente a las sujeciones. Preguntar no cambia la norma, pero aclara qué modelo aplica cada residencia.

Un cambio de modelo con avances desiguales

El censo del Imserso es la segunda edición de un instrumento que hasta esta legislatura no existía con criterios homogéneos en todo el país. Antes, cada territorio medía lo que podía y como podía, así que comparar comunidades resultaba complicado. Ahora hay una foto común. Eso sí, todavía corta: dos ediciones no bastan para saber si la autonomía mejora o empeora con el tiempo.

El valor del informe está, precisamente, en la comparación. El Imserso fija una metodología común para medir lo mismo en todos los territorios, algo que antes resultaba imposible, y eso permitirá seguir la evolución del sector en los próximos años.

El frente de los horarios y las rutinas sigue pendiente, eso sí, en más de la mitad de los centros. Comprobar si esa cifra baja dependerá de que el censo se repita y de lo que publiquen las comunidades por su cuenta.

Queda ver la evolución.

Mientras tanto, la decisión de acostarse o levantarse dependerá del centro donde se viva. En más de la mitad de las residencias, de un horario fijado de antemano.

📌 El foco social: las claves

  • 🔎 Qué es lo importante: El censo del Imserso revela que el 53% de las residencias no permite elegir horarios a sus residentes.
  • 👥 Quiénes son los afectados: Personas mayores y adultos con discapacidad que viven en residencias y centros de atención.
  • ➡️ Qué consecuencias puede traer: El sector deberá revisar rutinas y planes contra las sujeciones para avanzar hacia un modelo con más autonomía.