Este fin de semana, el popular formato de Telecinco, ¡De viernes!, recibió en su sofá a una invitada clave para entender los conflictos que rodean a una de las familias más mediáticas del país. Tras meses de intensas polémicas centradas en el estado ruinoso de la finca Cantora, la hermana del recordado Paquirri decidió romper su prolongado silencio. La entrevista abordó temas sumamente delicados, desde el abandono del patrimonio familiar hasta los episodios más desconocidos sobre la supuesta infidelidad de la tonadillera al famoso torero.
La dura confesión de Teresa Rivera sobre la supuesta deslealtad

El momento de mayor tensión durante la emisión nocturna llegó cuando Teresa Rivera, visiblemente afectada por el recuerdo de aquellos años, relató cómo llegó a sus oídos la información sobre una tercera persona en la vida de su cuñada. Según explicó ante los colaboradores del espacio, los datos le llegaron de primera mano a través del personal contratado en la finca, un entorno donde los movimientos de la pareja no pasaban desapercibidos para los empleados de confianza.
En su detallada intervención, Teresa Rivera explicó el origen de sus sospechas, aunque en un principio mostró ciertas reservas a la hora de profundizar en el tema. “Me enteré de la infidelidad de Isabel Pantoja por una persona que trabajaba en Cantora”, afirmó con rotundidad. La familiar del diestro dejó claro que la información provenía de una fuente directa que convivía con el matrimonio en su día a día, lo que otorgaba gran credibilidad al testimonio que recibió en aquella época.
Rivera precisó el escenario de la revelación, negándose en todo momento a desvelar la identidad exacta del informante para proteger su anonimato. “Me lo cuenta en Cantora porque él trabajaba allí y estaba allí todos los días. Me cuenta que había algo raro con una persona”, desveló frente a las cámaras.
El silencio que atormenta a Teresa Rivera desde hace décadas
Los periodistas presentes en el plató de Mediaset no tardaron en plantear la pregunta que cualquier espectador se haría desde casa. Quisieron saber si, tras recibir aquella comprometedora información por parte del trabajador de la finca, la hermana del diestro reunió el valor necesario para advertirle sobre lo que estaba ocurriendo a sus espaldas.
Con un tono marcado por la tristeza, Teresa Rivera admitió que jamás llegó a compartir ese descubrimiento con el gran protagonista de la historia. “Esa fue mi pena, que no se lo pude contar. Eso lo llevo dentro y como no se lo conté a él, no puedo contarlo”, añadió la entrevistada.
Teresa Rivera conocía perfectamente el carácter de su hermano y sabía que una revelación de tal magnitud habría provocado un conflicto de proporciones incalculables dentro de los muros de la propiedad. “En Cantora no se lo hubiese contado. Tenía que ser fuera de Cantora, porque allí yo creo que nos hubiéramos cortado el cuello”, señaló la invitada.
La indignación de Teresa Rivera ante el deterioro del patrimonio
Otro de los bloques fundamentales de la entrevista se centró en las recientes imágenes que muestran el lamentable estado de abandono en el que se encuentra actualmente la finca familiar. Al comprobar el profundo deterioro de la propiedad, Teresa Rivera no pudo ocultar su enorme desolación. Frente a la decadencia actual del inmueble, la hermana del torero aseguró que prefiere mantener intacta en su memoria la época de máximo esplendor del lugar. “Cantora era Francisco, tenemos recuerdos muy bonitos y con eso nos quedamos”, sentenció.
Teresa Rivera confesó que a su hermano le causaría un profundo dolor ver cómo se ha tratado la que fue su casa soñada. “Si mi hermano viera la finca, pensaría que cómo ha podido pasar eso y que dónde están sus cosas. (...) Cantora era su felicidad, luchó por ella. Todos estábamos unidos y siempre estábamos allí con él”, expresó.
Se mostró absolutamente perpleja ante la actitud de su excuñada respecto al mantenimiento de la finca, preguntándose públicamente “cómo una persona que lo ha tenido todo puede llegar a vivir así y dejar Cantora como la ha dejado”. Para zanjar el asunto del cuidado de la casa, no dudó en lanzar una dura aseveración que resonó con fuerza en el plató apuntando que “Isabel Pantoja ha sido okupa de su propia casa”.
Los planes de divorcio confirmados por Teresa Rivera
Si existe un lamento profundo en la vida de Teresa Rivera, es la cantidad de conversaciones pendientes que quedaron truncadas por la trágica muerte del torero en la plaza. La invitada deseaba hablar de muchos temas con su hermano, pero el propio diestro también le había comunicado su firme intención de compartir con ella una decisión que cambiaría el rumbo de la familia. Esa determinación no era otra que poner fin a su matrimonio, una idea que ya estaba en marcha antes del fatal desenlace.
El primero en dar la voz de alarma sobre la situación conyugal fue el reconocido cirujano Ramón Vila. El médico alertó a la familia de que el torero había comenzado a tramitar formalmente su separación. Poco tiempo después, fue el propio protagonista quien se sinceró con su hermana. “Mi hermano me dijo que se iba a separar. Estaba harto de la familia Pantoja, en Cantora quienes mandaban eran ellos”, reveló Teresa Rivera. Lamentablemente, todos aquellos planes legales y personales nunca llegaron a materializarse debido al repentino fallecimiento del torero: “No le dio tiempo de firmar”, concluyó con evidente tristeza Teresa Rivera.




