Subir escaleras es gratis y, según un catedrático, seis veces más rentable que cualquier otro ejercicio. Felipe Isidro, catedrático de Educación Física, lo ha explicado sin rodeos en sus redes sociales. Y la ciencia le da la razón.
Con la vuelta a la rutina, la falta de tiempo se convierte en la excusa perfecta. El gimnasio se queda lejos, el día se escapa, y el sofá gana. Pero el catedrático tiene claro que no hace falta sudar una hora para notar los efectos.
Por qué subir escaleras es el ejercicio más rentable que existe
Felipe Isidro lo resume con un dato que impresiona: 'es seis veces más rentable a nivel costo-efectiva que cualquier otra recomendación de actividad física'. O sea, que cada minuto rinde más que una sesión mal planificada de gimnasio.
El experto añade una idea que desmonta el todo o nada: una sola sesión de un minuto, a un ritmo cómodo, ya proporciona beneficios. No se trata solo de quemar calorías, sino de romper con las horas de sedentarismo que acumulamos entre la oficina, el coche y el sofá. Es el típico gesto que no cuesta nada y acaba cambiando tu día.
Además, subir escaleras es un factor de autonomía personal. Si entrenas el tren inferior, te levantas mejor de una silla, caminas con más seguridad y subes un bordillo sin pensarlo. Y no es poca cosa: las piernas representan entre el 65% y el 68% de la masa muscular total del cuerpo.
Por eso, Felipe Isidro lo tiene claro para quienes van siempre con prisa: 'Si tienes poco tiempo para entrenar, entrena solo piernas porque es lo más importante'. Trabajar un grupo muscular tan grande moviliza muchísimo tejido y consigue un estímulo considerable en pocos minutos.
Subir escaleras no es solo moverse: es la forma más barata y eficaz de proteger tu salud sin pisar un gimnasio.
Lo que dice la ciencia (y no es una opinión de cuñado)
El catedrático no habla por hablar. Un estudio publicado en el Journal of Sport and Health Science siguió durante más de una década a cerca de 452.000 adultos. Los resultados mostraron que subir escaleras con regularidad se asocia con un menor riesgo de diabetes tipo 2.
El efecto fue especialmente favorable entre quienes acumulaban un mayor número de escalones al día. Traducido: no necesitas un entrenamiento heroico. Pequeñas dosis de movimiento encajadas en tu rutina protegen tu salud metabólica sin que te des cuenta. Y no hablamos solo de diabetes: mover más, aunque sea en dosis cortas, también ayuda a mantener a raya el sedentarismo.
Diez minutos de piernas valen más que una hora de excusas
El mensaje final del catedrático desmonta la filosofía del gimnasio de enero: machacarse una vez para desaparecer en febrero no sirve. 'Programas de 10 minutos son mucho más eficaces que programas de cero minutos o de un minuto', asegura Isidro. La clave es la dosis mínima eficaz, algo que puedas sostener en el tiempo sin agobiarte.
Así que no hace falta que te apuntes mañana a ninguna cadena de gimnasio. Basta con que elijas las escaleras en lugar del ascensor, salgas a caminar un poco o hagas diez minutos de sentadillas en casa. Lo importante es encontrar una actividad con la que te sientas cómodo y repetirla a diario.
Yo ya he empezado a subir las escaleras de mi edificio. Solo por si acaso. Tú también puedes empezar hoy.
🧠 Para soltarlo en la cena
Subir escaleras rinde seis veces más que cualquier otro ejercicio.



