Si le preguntas a cualquier argentino que tenga memoria futbolera, el Gol del Siglo se narra solo. Pero Augusto Costhanzo decidió hacer algo distinto: agarró cada frame de aquella jugada imposible contra Inglaterra, los convirtió en notas de una partitura y le añadió el relato icónico de Víctor Hugo Morales. Lo que salió fue Gol a los ingleses (Barrilete cósmico), una serigrafía que hoy se tatúa en brazos, se estampa en remeras y se despliega en altares napolitanos como si fuera un mantra.
De un dibujo guardado en un cajón a un bombazo viral
La idea se le ocurrió en 2014, casi de casualidad. «Quería dibujar a Diego, pero el mundo ya estaba lleno de retratos y caricaturas —explica Costhanzo—. Entonces pensé en transformar el gol entero en una partitura». El boceto inicial durmió en un cajón porque, confiesa, le parecía «estéticamente poco personal». Fue un sacrificio de ego: el trazo no se parecía a lo que él solía hacer, pero la fidelidad a la jugada lo compensaba.
Cuando por fin se animó a imprimir una tirada de cincuenta serigrafías, el trabajo fue milimétrico. «Cada una de las secuencias son exactamente frames del gol —detalla—. Iba deteniendo la imagen y calcaba las posturas de los jugadores. Necesitaba que el anclaje visual fuera exacto para que la memoria del espectador dialogara con el dibujo». Y funcionó.
Treinta años para encontrar un estilo, y una sola jugada para inmortalizarlo: Gol a los ingleses no es un homenaje, es una traducción.
El gol es una revolución (y una remera)
Costhanzo, que ha pasado por diarios como Olé y medios como The New Yorker o The Wall Street Journal, no esperaba que aquella pieza se le fuera de las manos. La compró desde una viceministra de Cultura hasta un chico de La Matanza que contó las monedas en el colectivo. «Diego cubría todos los espectros», resume. La obra no tardó en saltar de la serigrafía a otros soportes: se volvió remera, tatuaje, fondo de pantalla de móvil. Hay un vídeo viral en el que un tipo se quita la camiseta con la ilustración y la deja en un altar maradoniano de Nápoles, junto a otras camisetas sagradas. Y ahí se queda.
El propio Costhanzo tiene la prueba definitiva: su copia firmada por Maradona y por Víctor Hugo Morales. «Es mi tesoro más preciado», dice. Y añade una reflexión que conecta con la película La mano de Dios, de Sorrentino: «Ahí tomás conciencia de que ese gol es un hecho político, una revolución». La serigrafía, en el fondo, es una torre de capas superpuestas: un dibujo basado en un relato basado en un golazo. Julieta Roffo lo llamó «una torre de belleza».
2026: Argentina-Inglaterra y la resaca del barrilete
Este miércoles 15 de julio de 2026, Argentina e Inglaterra vuelven a verse las caras en una semifinal de Mundial. Costhanzo prefiere la cautela, pero no puede evitar la conexión. «Estoy muy feliz con todo lo que este grupo ya nos dio», dice, y con razón: una Copa del Mundo en 2022, dos Copas América y la Finalissima. «Para el miércoles les pediría un poquito más. Una más y nos jodemos más», remata entre risas. La obra de Costhanzo, mientras tanto, seguirá siendo el eco visual de aquel gol que ya es historia, revolución y, ahora, partitura.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? El ilustrador Augusto Costhanzo convirtió el Gol del Siglo en una serigrafía con forma de partitura, incluyendo el relato de Víctor Hugo Morales.
- 🔥 ¿Por qué importa? La obra se ha vuelto viral, saltó de la serigrafía a remeras, tatuajes y hasta un altar en Nápoles.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Es un recordatorio de que el arte, cuando traduce bien la memoria colectiva, puede ser más duradero que el fútbol.



