El Congreso aprueba la reforma de la ley de dependencia y discapacidad con más prestaciones y financiación

La norma unifica la legislación sobre dependencia y discapacidad, elimina incompatibilidades entre prestaciones y garantiza el 50% de la financiación estatal. Entrará en vigor de forma progresiva tras su paso por el Senado.

El Congreso ha aprobado este martes la reforma que unifica la ley de dependencia y discapacidad, ampliando las ayudas para cuidados en el hogar y adaptando el marco legal a la reforma constitucional que sustituyó el término 'disminuidos' por personas con discapacidad. La norma, impulsada por el Ministerio de Derechos Sociales, afecta a millones de ciudadanos en situación de dependencia o con algún grado de discapacidad.

El dictamen salió adelante con los únicos votos en contra de PP y Vox, por lo que el Pleno del Congreso lo ha ratificado para su remisión al Senado. El sector ha recibido el texto con aplauso pero también con cautela, ya que la dependencia arrastra déficits históricos y largas listas de espera.

¿Qué cambios trae la reforma?

Una de las novedades más esperadas es la eliminación del régimen de incompatibilidad que el PP aprobó en 2013. A partir de ahora se podrán recibir varias prestaciones de forma simultánea, como acudir a un centro de día y disponer de teleasistencia o de la ayuda a cuidados en el entorno familiar. El Programa Individual de Atención (PIA) que elaboran los servicios sociales se flexibiliza para que cada usuario acceda a más servicios del catálogo.

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La teleasistencia pasa a ser un derecho universal y se podrá combinar con otros apoyos. Además, se reconoce más allá del domicilio: también podrán beneficiarse de ella personas que vivan en residencias. El objetivo, según el Ministerio, es apostar por la prevención y retrasar o evitar la institucionalización.

La ley prohíbe las sujeciones físicas, mecánicas o farmacológicas en residencias y centros de día. A su vez, la asistencia personal se extiende fuera del hogar: podrá acompañar al usuario al médico o a actividades como hacer la compra. Incluso se abre la posibilidad de que personas del entorno no familiar asuman el cuidado de manera regulada.

La reforma busca flexibilizar los trámites y reconocer derechos de forma más ágil para quienes llevan años esperando una valoración.

Para agilizar los trámites, la norma reconoce un 33% de discapacidad a las personas con grado I de dependencia, y las que alcancen los grados II o III tendrán derecho a una pasarela para ser reconocidas con el 65% de discapacidad. Esto reduce burocracia y acorta tiempos en las listas de espera.

¿A quién beneficia y cómo se financia?

La ley garantiza que el Gobierno asuma el 50% de la financiación de la dependencia, un compromiso que el Ejecutivo de coalición ya había reflejado en el real decreto aprobado el pasado 23 de junio. La inversión estatal prevista asciende a 6.200 millones de euros adicionales para 2026 y 2027, la mayor de la historia. Se espera que las comunidades autónomas destinen esos fondos a reducir las listas de espera y a reforzar los servicios de atención.

La accesibilidad universal se blinda como derecho. Las comunidades de vecinos estarán obligadas a ejecutar obras como ascensores o rampas si un propietario lo solicita, siempre que se pidan las ayudas existentes. Además, se rebaja del 75% al 70% el porcentaje de financiación que debe asumir la comunidad para esas reformas.

La norma también prohíbe la discriminación de personas con discapacidad en la contratación de seguros de salud o vida, tanto en exclusiones como en sobrecostes. Y califica como infracción grave la exposición pública de personas atendiendo a su discapacidad, como en algunos espectáculos que aún se celebran pese a las prohibiciones previas.

Los retos pendientes: listas de espera y aplicación territorial

El sector recuerda que la ley llega tras años de déficits y retrasos. Las listas de espera para una valoración de dependencia siguen siendo ingentes y la aplicación práctica dependerá de la voluntad y la capacidad de las comunidades autónomas. El texto fija unos mínimos de calidad, intensidad y ratios homogéneos en todo el Estado, pero la experiencia de normativas anteriores muestra que su despliegue puede ser desigual.

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El Gobierno confía en que la inyección económica récord y la nueva arquitectura de prestaciones permitan un cambio de tendencia. Mientras tanto, las asociaciones de personas con discapacidad y los cuidadores familiares celebran la reforma como un avance histórico, aunque mantienen la prudencia hasta ver cómo se traduce en el día a día de las familias.

📌 El foco social: las claves

  • 🔎 Qué es lo importante: La reforma unifica las leyes de dependencia y discapacidad y amplía derechos y prestaciones.
  • 👥 Quiénes son los afectados: Millones de personas dependientes o con discapacidad, sus familias y cuidadores.
  • ➡️ Qué consecuencias puede traer: Más ayudas en el hogar, menores listas de espera y accesibilidad obligatoria en edificios.
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