Reconócelo, tú también sales del agua a los cinco minutos pensando que ya has cumplido con el chapuzón veraniego. Pues el médico nutricionista Jesús Vázquez tiene algo que decirte al respecto: si no aguantas al menos media hora, te estás perdiendo buena parte de los beneficios del baño en el mar.
Con más de 30 años de experiencia y director de la clínica Nutrivázquez en Zaragoza, Vázquez se ha convertido en un referente de la medicina preventiva en redes. En uno de sus últimos vídeos, ha explicado por qué el cuerpo gasta más energía de la que parece mientras estamos dentro del agua.
Yo mismo me he dado cuenta de que nunca me planteé lo que ocurre bajo el agua: simplemente flotas y ya está. Pero el especialista detalla que hay dos procesos que cambian las reglas del juego. El primero tiene que ver con la temperatura corporal. El agua 'roba' calor mucho más rápido que el aire, así que el organismo se ve obligado a trabajar para mantenerse en torno a los 37 grados.
Y el segundo es aún más sorprendente: la resistencia del agua. Incluso si te quedas completamente quieto, las olas y la presión hacen que piernas, abdomen y espalda estén activos de forma continua para mantener el equilibrio. Tu cuerpo trabaja sin que tú lo notes, y eso incrementa el gasto energético de una forma muy silenciosa.
El 'gimnasio invisible' que esconde el mar
Por eso el nutricionista insiste en que no hay que salir a los cinco minutos. 'Quedate por lo menos media hora', recomienda.
Estar en el mar no es solo descansar: tu metabolismo sigue funcionando a pleno rendimiento porque el agua te exige sin que te des cuenta.
Además, hay otro regalo del baño en el mar que quizá no te esperas, sobre todo si tiendes a hincharte con el calor. La presión del agua actúa como una especie de media de compresión natural que favorece el retorno venoso y el drenaje linfático. Vázquez lo deja claro: si caminas dentro del agua en lugar de quedarte inmóvil, el efecto es aún mayor.
¿Adelgaza bañarse en el mar? Ni de coña, pero...
Aquí es donde conviene poner los puntos sobre las íes. El propio Jesús Vázquez deja claro que bañarse en el mar no adelgaza. Es decir, no es un botón mágico para perder peso.
Lo que sí hace es aumentar el gasto energético mientras te bañas, y eso, dentro de un contexto de hábitos saludables, suma. El especialista defiende una filosofía basada en la medicina preventiva, el control de la inflamación y la creación de rutinas sostenibles, muy lejos de las dietas milagro.
Yo me quedo con una lectura práctica: si este verano te plantas en la playa, no te cortes a los diez minutos. Esos 30 minutos dentro del agua no solo te refrescan, sino que tu cuerpo está aprovechando para activarse sin que tengas que ponerte a hacer largos.
Y no solo en el mar: también en el río o en el lago
El médico aclara que estos efectos no son exclusivos del agua salada. Puedes obtener lo mismo en un río o en un lago, y cuanto más fría esté el agua, más tendrá que trabajar tu organismo para no perder calor. Así que vale la pena alargar el baño aunque sea en agua dulce.
Por cierto, para quienes sufren de piernas hinchadas o retención de líquidos, caminar dentro del agua es una forma muy suave de estimular la circulación. Algo que, según Vázquez, puede ser un gran aliado en los meses de calor.
🧠 Para soltarlo en la cena
Bañarte 30 minutos en el mar activa la termorregulación y el equilibrio muscular.




