Siete de cada diez pacientes aguardan una media de 10 días para ver a su médico de familia. El último Barómetro Sanitario del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) muestra que la situación no remite y que las demoras siguen lastrando la percepción de la sanidad pública.
Solo el 21% de los ciudadanos logra una cita en las primeras 24 o 48 horas, según los datos recogidos en marzo y publicados este lunes. La nota media que los españoles otorgan al sistema sanitario público se queda en un 6,16 sobre 10, una décima más que en la oleada anterior pero aún lejos del notable que antes de la pandemia superaba el 70% de aprobación.
La evolución de las listas de espera es el principal motivo de insatisfacción. El 38% de los encuestados cree que el problema ha empeorado en el último año y un 43% sostiene que sigue igual. Solo uno de cada diez percibe una mejoría real.
Qué dice el último Barómetro Sanitario
La encuesta, realizada en marzo, refleja que la confianza en el sistema ha menguado de forma notable. Hoy solo el 53,5% de la población considera que la sanidad pública funciona bien, un porcentaje muy alejado del 72% que recogía el barómetro en 2019.
La ligera mejoría en la puntuación global —de 6,02 a 6,16— no logra compensar el desgaste acumulado. La percepción de los ciudadanos sigue anclada en las dificultades para acceder al médico de cabecera y en las demoras que sufren a diario.
Los datos del CIS confirman que la espera de 10 días para el médico de familia se ha cronificado como norma, no como excepción.
El impacto real: citas que no llegan
La demora media de diez días para una consulta de atención primaria se traduce en un goteo de insatisfacción que se extiende por todas las comunidades. Los pacientes que necesitan una visita urgente se topan con agendas saturadas y derivaciones que alargan aún más el proceso.
Más allá de las cifras, los ciudadanos describen una rutina de esperas telefónicas, aplicaciones colapsadas y consultas que se resuelven en pocos minutos. La sensación de abandono crece, sobre todo entre los mayores y las personas con enfermedades crónicas.
Por qué la atención primaria está en entredicho
El desgaste de la primera línea asistencial viene de lejos. La pandemia tensó los recursos y, desde entonces, la falta de profesionales y el aumento de la demanda han convertido las listas de espera en un problema estructural. Las organizaciones sanitarias llevan años reclamando un refuerzo urgente que no acaba de llegar.
El barómetro confirma que la confianza en el sistema se resiente más en las rentas bajas y en las zonas rurales, donde la distancia a los centros de salud y la menor oferta de médicos agravan las demoras. El Ministerio de Sanidad reconoce la brecha y apunta a los nuevos presupuestos como posible vía de mejora, aunque sin plazos concretos.
📌 El foco social: las claves
- 🔎 Qué es lo importante: Siete de cada diez pacientes esperan 10 días para el médico de familia.
- 👥 Quiénes son los afectados: Toda la población, con mayor impacto en mayores, crónicos y zonas rurales.
- ➡️ Qué consecuencias puede traer: Desafección creciente hacia la sanidad pública y saturación de urgencias.



