Podemos no respaldará el nuevo decreto de vivienda. Ni por activa ni por pasiva. La formación morada ha puesto una línea roja: si el Gobierno incluye los incentivos fiscales que reclama Junts para los propietarios, retirará sus cuatro votos.
El aviso lo lanzó este martes la secretaria general, Ione Belarra, en rueda de prensa, y deja al Ejecutivo en una situación muy delicada a las puertas del receso estival. La advertencia llega justo cuando el Gobierno necesita cada escaño para aprobar dos medidas clave: el techo de gasto y un decreto de vivienda que recupera medidas tras el fracaso de abril.
¿Por qué Podemos rechaza el techo de gasto?
Belarra fue clara: el techo de gasto, paso previo imprescindible para elaborar los Presupuestos Generales del Estado, «no puede contar con el voto favorable de Podemos». La razón, según la dirigente, es que ese instrumento sirve para ampliar el gasto militar y contribuir a la escalada armamentística. Fuentes del partido adelantan que la posición de los cuatro diputados será la abstención.
Un decreto de vivienda entre dos líneas rojas
El verdadero órdago está en la norma de vivienda. El Gobierno planea aprobarla en el Consejo de Ministros de julio con un paquete de medidas ambicioso: regular los alquileres de temporada y por habitaciones para que se rijan por reglas similares a la vivienda habitual, limitar precios en zonas tensionadas y elevar el IVA de los pisos turísticos al 21 %. Además, recupera la prórroga extraordinaria de los contratos de alquiler, aquella que Junts tumbó en abril.
Para contentar a los siete diputados de Carles Puigdemont, el Ejecutivo prevé introducir ahora bonificaciones fiscales a los caseros que congelen o reduzcan las rentas. Pero esa cesión es precisamente lo que Podemos no está dispuesto a tolerar. «Nadie puede esperar que Podemos apoye, ni por activa ni por pasiva, regalos fiscales a los caseros», sentenció Belarra. Y añadió: «Igual que hay votos imprescindibles en la derecha catalana, hay votos imprescindibles en la izquierda».
Los cuatro escaños de Podemos tienen ahora el mismo peso que los siete de Junts para tumbar cualquier medida del Gobierno.
El movimiento deja al Ejecutivo en un callejón con dos salidas: o renuncia a los incentivos y arriesga el rechazo de Junts, o los mantiene y pierde a Podemos. En cualquier caso, la mayoría para convalidar el decreto en el Congreso se esfuma.
El fantasma del rechazo de abril y la aritmética esquiva
La situación recuerda al decreto anterior que el Congreso tumbó en abril. Entonces, Junts retiró su respaldo por la falta de beneficios fiscales. Ahora, el Gobierno ha tratado de incorporar esos incentivos, pero el precio es el voto en contra de Podemos. Con solo cuatro diputados morados fuera del sí, la convalidación se complica tanto como con los siete de Junts en contra.
La división entre los socios del bloque de investidura subraya la fragilidad parlamentaria del Gobierno. Necesita alianzas cruzadas que son casi antagónicas: apoyar a los independentistas catalanes con medidas que chocan con la izquierda confederal.
El techo de gasto, mientras tanto, también queda en el aire. Sin ese primer paso, los Presupuestos de 2027 entran en terreno pantanoso. La abstención anunciada por Podemos obliga al Ejecutivo a buscar apoyos en otros grupos, lo que podría retrasar todo el calendario legislativo.
Con el parón veraniego a la vuelta de la esquina, el Gobierno se enfrenta a semanas decisivas. La aprobación en el Consejo de Ministros es solo el primer escalón; el verdadero examen llegará en el Congreso. Mientras, la negociación se intensifica con un único objetivo: cuadrar un círculo entre exigencias fiscales opuestas.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: Podemos ha amenazado con no apoyar el techo de gasto ni el nuevo decreto de vivienda si se incluyen incentivos fiscales para los propietarios, tal como pide Junts.
- Por qué te importa: La paralización del techo de gasto frena la elaboración de los Presupuestos y el decreto de vivienda, que afecta directamente a jóvenes inquilinos y propietarios en zonas tensionadas.
- A quién afecta: A los más de dos millones de hogares en alquiler, a los propietarios con rentas congeladas y a los millones de beneficiarios de las políticas presupuestarias.
- Hacia dónde vamos: El Gobierno aprobará el decreto en julio y luego buscará apoyos en el Congreso. Las negociaciones con Junts y Podemos serán determinantes para evitar un nuevo fracaso parlamentario.



