Una oferta del Ministerio de Hacienda para repartir el déficit autonómico de forma desigual ha abierto una grieta imprevista en el Partido Popular. La propuesta, que da más margen de gasto a las comunidades peor financiadas —Valencia y Murcia— y lo resta a las que tienen superávit —Madrid—, convierte una decisión técnica en un pulso político con el propio PP como campo de batalla.
En el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) de este lunes, el ministro Arcadi España presentó un objetivo de déficit del 0,1% del PIB para el conjunto de las autonomías entre 2027 y 2029, lo que supone un margen extra de 5.849 millones de euros. Pero la clave está en que el reparto no será homogéneo: Hacienda quiere que las regiones más endeudadas y con peor financiación reciban una porción mayor de ese colchón.
“No todas las comunidades parten de la misma base”, justificó España, que recordó que regiones como Navarra cerraron 2025 con un superávit del 2% del PIB, mientras que Valencia y Murcia registraron déficits superiores al 1,5%.
¿Qué ha propuesto exactamente Hacienda?
La oferta consiste en fijar objetivos de déficit diferenciados por territorio, rompiendo con el tradicional reparto uniforme. Las autonomías con superávit estructural cederían parte de su margen a las que arrastran números rojos por un sistema de financiación que les perjudica. Una suerte de “solidaridad interterritorial” que ya se ensayó en 2013 bajo el mandato de Cristóbal Montoro.
España apuntó a que las comunidades podrían pactar ese reparto o dejarlo en manos de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF). Fuentes gubernamentales reconocieron que hay “poca agua” para un acuerdo, pero el órdago está lanzado. “Es un ejercicio de solidaridad entre las comunidades autónomas que lo necesitan y las que no lo necesitan”, insistió el ministro, que preguntó a los consejeros del PP si estaban dispuestos a ser solidarios con otra región de su mismo signo político.
La división en el PP: Madrid dice no, Murcia lo estudia
La respuesta de los consejeros populares mostró la grieta. La madrileña Rocío Albert fue tajante: “Todos tenemos que tener los mismos objetivos de déficit. Si se plantea asimetría, que el que más cumple tenga más margen, no al revés”. En el extremo opuesto, el valenciano José Antonio Rovira admitió que “poner el mismo déficit a todas con un sistema que privilegia a unas frente a otras no tiene sentido”, aunque restó importancia a la propuesta. Murcia, por su parte, se limitó a decir que “la estudiará”.
La oferta divide a los populares: mientras Madrid la rechaza, Murcia y Valencia admiten que el sistema actual las perjudica.
No es la primera vez: el precedente de Montoro en 2013
La idea de déficit asimétrico tiene antecedentes. En 2013, con un objetivo común del 1,3% del PIB, se autorizaron márgenes diferentes: Baleares, Cataluña, Andalucía, Murcia y Valencia pudieron gastar más que el límite general. Madrid, Canarias o Extremadura tuvieron objetivos más estrictos.
Entonces, como ahora, la medida servía para dar un respiro a las comunidades más castigadas por la financiación. El contexto actual, con varias regiones del PP gobernando territorios muy desiguales en términos fiscales, convierte la oferta de Hacienda en un movimiento táctico que explota esas diferencias.
El gobierno central sabe que Valencia y Murcia llevan años reclamando una reforma del sistema de financiación. Darles más margen de gasto es una forma de aliviar la presión sin esperar a una reforma estructural. Y de paso, hace más visible la contradicción interna del PP: ¿solidaridad o ortodoxia fiscal?
Los próximos pasos pasan por la aprobación definitiva del déficit en Consejo de Ministros, prevista para este martes. A partir de ahí, cada comunidad deberá integrar esos objetivos en sus presupuestos de 2027. La pelota queda en el tejado de las autonomías, especialmente las del PP, que tendrán que decidir si se pliegan al reparto asimétrico o mantienen un frente común de rechazo.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: Hacienda ha propuesto un déficit autonómico asimétrico, con más margen de gasto para Valencia y Murcia, las más perjudicadas por la financiación.
- Por qué te importa: Este reparto afecta a los servicios públicos de tu comunidad y puede abrir la puerta a una futura reforma del sistema de financiación.
- A quién afecta: A los gobiernos autonómicos del PP, especialmente los de Madrid, Valencia y Murcia, y a sus ciudadanos.
- Hacia dónde vamos: La decisión se aprobará este martes en Consejo de Ministros, pero el acuerdo final entre regiones está lejos.



