Desokupación masiva de la Sareb: 3.000 pisos pasarán a vivienda pública

El Gobierno acelera el fin del banco malo con la orden de traspasar 40.000 viviendas a Casa 47: los gestores tendrán que vaciar 3.000 pisos okupados sin recurrir a los juzgados. La liquidación total está prevista para 2027.

Sareb tiene una orden clara del Gobierno: vaciar de inmediato 3.000 pisos okupados para que acaben convertidos en vivienda pública. El plan, que acelera la liquidación del conocido como 'banco malo', sumará esos inmuebles a los 40.000 que pasarán a manos de Casa 47, la nueva entidad estatal de vivienda asequible.

La operación no es un brindis al sol. La Sareb, creada en 2012 para absorber los activos tóxicos de las cajas rescatadas, arrastra una deuda de 27.500 millones de euros y unas pérdidas acumuladas de 12.766 millones. Ahora el Ejecutivo aprieta el acelerador para que esos números rojos dejen de crecer y, de paso, engorde la escuálida oferta de alquiler social. El trasvase se hará sin coste para la administración, pero también sin ingreso para los acreedores de Sareb.

El plan: 40.000 pisos a Casa 47, con 3.000 okupados

Las plataformas Aliseda-Anticipa (de Blackstone) y Servihabitat (controlada por Lone Star y participada por CaixaBank) han ganado el último contrato de gestión de Sareb. Su misión es doble: vender los cerca de 5.800 pisos que aún seguirán en el perímetro del banco malo y, sobre todo, preparar los 40.000 que se cederán a la entidad pública. De esa cifra, unos 3.000 están ocupados ilegalmente y deben ser vaciados lo antes posible.

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La premisa gubernamental es evitar los juzgados. Un lanzamiento judicial puede demorarse un mínimo de tres años y hasta diez si se trata de edificios enteros, con cada caso repartido en un juzgado distinto. Por eso los servicers negociarán acuerdos amistosos, una suerte de 'desokupación exprés' que ahorre tiempo y costas. A cambio, cobrarán una prima de adecuación por reformar las viviendas y dejarlas habitables, ya que muchas están en mal estado.

Además de las 40.000 viviendas, Sareb traspasará unos 2.400 suelos. La sociedad seguirá operando más allá de noviembre de 2027, fecha prevista para su liquidación formal, porque aún le quedarán naves, locales comerciales y fincas en la España vaciada que deberá vender o ceder gratis a administraciones locales.

El agujero económico: 12.766 millones en pérdidas

Cuando Sareb echó a andar, su primera presidenta, Belén Romana, prometió una rentabilidad del 14% anual para los accionistas. No se cumplió. Trece años después las pérdidas acumuladas superan los 12.700 millones de euros, y tanto bancos como aseguradoras tienen provisionada al 100% su inversión, dando el dinero por perdido. Desde 2022 esos números rojos computan en el déficit público, lo que ha metido más presión al Gobierno para cerrar cuanto antes esta sangría.

La orden de vaciar 3.000 pisos okupados sin pasar por el juzgado es la prueba de fuego para los gestores y para la promesa de una desokupación más ágil.

En estos trece años, Sareb ha vendido casi 71.000 viviendas a un precio medio de 105.000 euros, según datos de la propia entidad. Las que se ceden a Casa 47 van a título gratuito, lo que impedirá reducir la deuda de 27.500 millones. A cambio, el Gobierno espera que esos pisos sirvan para aliviar las listas de espera y moderar los precios del alquiler en las zonas tensionadas.

¿Un balón de oxígeno para el alquiler social o una gota en el océano?

El parque público de vivienda en España apenas supera el 2% del total, frente al 20% de países como Austria. Los 40.000 inmuebles que absorberá Casa 47 representan un incremento notable, pero insuficiente ante una demanda que supera los dos millones de solicitudes. Además, la mayoría de esos pisos están en municipios pequeños, donde la presión del alquiler es menor. Las 3.000 viviendas okupadas que se buscan liberar pueden dar un respiro en capitales y áreas metropolitanas, pero el ritmo de desokupación marcará la diferencia.

El precedente más cercano es el plan de vivienda del anterior Gobierno, que movilizó unos 20.000 inmuebles en varios años con resultados modestos. Ahora la apuesta es mayor, pero el tiempo juega en contra: Sareb debe liquidarse en noviembre de 2027 y, para entonces, el Ejecutivo necesita tener engrasada la maquinaria de Casa 47, que todavía está dando sus primeros pasos. La clave será si los servicers logran vaciar los pisos ocupados mediante acuerdos antes de que los juzgados ralenticen el proceso y si las comunidades autónomas colaboran en la gestión del nuevo parque público. De momento, la orden ya está dada y los números, sobre el papel, prometen más vivienda asequible. Que el dinero público no termine engullido por el agujero de Sareb es la otra cara de la moneda.

📌 En claves: lo que debes saber

  • Qué ha pasado: El Gobierno ha ordenado a Sareb vaciar 3.000 viviendas okupadas y traspasar 40.000 pisos a la entidad pública Casa 47.
  • Por qué te importa: Esos pisos engrosarán el parque de alquiler asequible, lo que podría moderar los precios en zonas tensionadas.
  • A quién afecta: A los inquilinos que buscan un alquiler social, a los okupas afectados y a los contribuyentes (por las pérdidas de Sareb que computan en déficit).
  • Hacia dónde vamos: La liquidación total de Sareb está fijada en noviembre de 2027; hasta entonces, los gestores deben desokupar y adecuar los pisos lo más rápido posible sin recurrir a los juzgados.