Esto ya no es fútbol, es diplomacia de recreo. Jürgen Klopp ha dicho lo que medio planeta estaba pensando y el escándalo del Mundial 2026 ya tiene nuevo protagonista: la línea directa entre la Casa Blanca y la FIFA.
El detonante es de los que hacen época. En los dieciseisavos de final, el delantero estadounidense Folarin Balogun vio la roja directa ante Bosnia. Partido cerrado, posible eliminación... y aquí viene lo bueno.
La llamada que ha hecho saltar la banca
FIFA, en un giro insólito, retiró la tarjeta roja sin que mediara recurso oficial ni comité disciplinario. Balogun, así, jugó los octavos contra Bélgica. Todo tras una llamada de Donald Trump a Gianni Infantino.
Y por si fuera poco, Trump lo ha confirmado él mismo desde la Casa Blanca: «Yo fui quien los convenció de hacerlo». Añadió que «no fue falta» y que el árbitro le parecía «sospechoso». Vamos, que el VAR ahora es un teléfono rojo.
Klopp, sin anestesia: 'Son dos personas que no saben nada de fútbol'
El técnico alemán, comentarista en 'Magenta TV' durante el torneo, no se ha mordido la lengua. «Estas dos personas, que no saben nada de fútbol, no deberían tener absolutamente nada que ver con esto», soltó. Y remató: «El fútbol pierde credibilidad».
Nunca una tarjeta roja había sido anulada con una llamada de un presidente. Y menos en la competición que se supone más vigilada del planeta.
La polémica ha enfrentado a la FIFA Trump e Infantino y ha dejado al fútbol en paños menores.
Bélgica no se calla y la FIFA desaparece
La Federación Belga de Fútbol ha emitido un comunicado que es puro cabreo. Se dicen «asombrados» por la decisión y exigen explicaciones. Mientras, la FIFA guarda un silencio sepulcral, como si Infantino no hubiera cogido el teléfono. La mayoría de las aficiones cree que es una vergüenza.
Salseo-O-Meter
9/10 — La FIFA convertida en apéndice de la Casa Blanca. Inédito.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- Trump llamó a Infantino y la FIFA retiró la roja a Balogun sin recurso oficial.
- Klopp explotó: «No saben nada de fútbol» y «el fútbol pierde credibilidad».
- Bélgica clama contra una decisión que deja el Mundial en entredicho.


