Fedea propone incentivos para quien vuelva al trabajo sin perder el Ingreso Mínimo Vital

Fedea pide que la retirada del Ingreso Mínimo Vital sea progresiva al empezar a trabajar para no desincentivar la búsqueda de empleo. La propuesta busca romper la 'trampa de la pobreza' que frena a muchos beneficiarios.

Si cobras el Ingreso Mínimo Vital (IMV) y te ofrecen un trabajo, es posible que le tengas miedo a la nómina. No es un chiste: por cada euro que ingresas, la ayuda se descuenta lo mismo. Es lo que los expertos llaman 'la trampa de la pobreza', y la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) quiere romperla con incentivos para que trabajar no signifique perderlo todo.

El riesgo de la 'trampa de la pobreza'

En España, el 37 % de los trabajadores percibe el salario mínimo interprofesional (SMI), fijado en 1.221 euros brutos al mes en 14 pagas (1.424,50 en 12). Al mismo tiempo, los datos de la Seguridad Social de mayo de 2026 apuntan a que 862.859 hogares reciben el IMV, la prestación de subsistencia para quienes menos tienen. Aunque el empleo suma cotizaciones, muchos beneficiarios temen aceptar un puesto porque cada euro que ganan les resta lo mismo de la ayuda.

En abril, el director ejecutivo de Fedea, Ángel de la Fuente, compareció en el Congreso y lo puso negro sobre blanco: el diseño actual del IMV genera “un impuesto implícito del 100 %” que desanima a volver al mercado laboral. “Puede ser como pagar un 100 % de impuestos por trabajar”, resumió.

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Incentivos para trabajar: retirada progresiva del IMV

La propuesta central de Fedea es que la retirada del Ingreso Mínimo Vital sea parcial y progresiva. Es decir, que al empezar a ganar dinero no te quiten la prestación de golpe, sino poco a poco. Así, sumar sueldo y ayuda durante un tiempo daría un respiro y motivaría a buscar empleo.

De la Fuente también pidió evaluar las últimas reformas que ya permiten compatibilizar trabajo e IMV. “Han sido un acierto pero necesitan seguimiento”, dijo. A su juicio, integrar en el IMV otras ayudas finalistas —como el bono térmico o el de energía— dejaría que los hogares decidan cómo cubrir sus necesidades más urgentes.

Aquí está la clave: con un sistema gradual, el miedo a perder la ayuda no frenaría la aceptación de un contrato ni obligaría a elegir entre cobrar el IMV o cobrar un sueldo.

La mayoría de los beneficiarios del IMV soporta una presión fiscal invisible: cada euro ganado es un euro que pierden en prestación.

Más gestión autonómica y una medición real de la renta

Otra pata de la reforma que Fedea pone en en la mesa es ceder la gestión del IMV a las comunidades autónomas. Sus servicios sociales y de empleo están “en mejor situación para localizar a la gente que de verdad necesita la ayuda”, argumentó De la Fuente. El Estado fijaría los estándares mínimos y la financiación, mientras que las comunidades tramitarían y harían el seguimiento.

Además, propone incluir en el cálculo de la renta el alquiler imputado de quienes tienen vivienda en propiedad, una especie de renta teórica que refleja mejor la situación real. Esto permitiría identificar que quienes pagan alquiler sufren una pobreza más severa.

¿Qué puede cambiar para los perceptores del IMV?

La idea de Fedea llega cuando el IMV ha cumplido ya varios años de rodaje y se ha reformado varias veces, pero la desconexión entre ayuda y trabajo sigue lastrando la inserción laboral. Las medidas de compatibilidad recientes son un avance, pero aún no bastan para que un beneficiario acepte un empleo de pocas horas o temporal sin miedo a perder cobertura.

Si la propuesta cuajara, los actuales perceptores que quieran trabajar saldrían ganando, sobre todo en contratos a tiempo parcial o de salario bajo. Eso sí, por ahora estamos ante una propuesta académica, no ante un proyecto de ley. No hay plazos ni se ha iniciado tramitación alguna.

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Mientras tanto, conviene tener claro que el IMV sí permite compatibilizar empleo durante un periodo, con condiciones, pero la retirada sigue siendo brusca en muchos casos. Si eres beneficiario y tienes dudas sobre tu situación, lo más prudente es consultar con los servicios sociales de tu comunidad o en la web oficial del Ministerio de Inclusión.

La ficha práctica

  • ¿Quién se beneficiaría? Los actuales perceptores del Ingreso Mínimo Vital que quieran volver al mercado laboral sin perder toda la ayuda de golpe.
  • ¿Cuánto se ahorraría? No hay cifras concretas. La propuesta consiste en una retirada gradual, no en una cuantía fija. Dependería de los ingresos laborales y de cómo se diseñe el sistema.
  • ¿Hasta cuándo hay plazo? No hay plazo, ya que se trata solo de una propuesta planteada por Fedea en el Congreso. No es una norma aprobada.
  • Requisito clave: Ser perceptor del IMV en el momento de acceder a un empleo y que las futuras reformas contemplen un seguimiento personalizado, como pide Fedea para evaluar los efectos.

El resumen rápido (TL;DR)

  • 🎯 ¿Qué ha pasado? Fedea ha lanzado una propuesta para que el IMV no penalice trabajar y la retirada de la ayuda sea progresiva.
  • 💶 ¿A quién le interesa? A los más de 860.000 hogares que cobran el IMV y temen perderlo si aceptan un empleo.
  • ¿Qué tienes que hacer? Por ahora, informarte y seguir atento a posibles reformas; si tienes dudas con tu caso, acude a los servicios sociales de tu comunidad.