La artista catalana, de 27 años y primera finalista de ‘Operación Triunfo’ 2017, Aitana, ha conseguido mantenerse en la industria musical y consolidar una carrera propia después de su paso por el talent. Su trayectoria ha estado marcada por el crecimiento profesional, una enorme exposición pública y una evolución constante, pero también por las dificultades que ha tenido que afrontar lejos de los escenarios.
Aitana ya había contado meses atrás que había atravesado problemas relacionados con su salud mental. En esta ocasión, durante su participación en el pódcast ‘Se regalan dudas’, ha profundizado en las circunstancias que la llevaron a tocar fondo y en la manera en la que consiguió empezar a recuperar el equilibrio mediante terapia y un proceso personal que todavía considera abierto.
Aitana reconoce que durante un tiempo no quería seguir siendo ella

Aitana ha definido aquella etapa como uno de los momentos más duros que ha vivido desde que alcanzó la fama. Aunque desde fuera parecía haber cumplido todo aquello que había soñado, internamente estaba lidiando con una presión que le impedía disfrutar de su propia carrera.
“Siempre he sido muy insegura de mí misma”, ha dicho la cantante al recordar cómo se encontraba entonces. Aitana también ha explicado que mantiene una relación constante con la terapia y que durante años ha tenido dificultades para separar lo que significa ser una persona privada de la imagen pública que se ha construido alrededor de su nombre. “Voy mucho a terapia. Tengo una dualidad respecto a quien soy yo y a quién es Aitana, la cantante. Y es que somos la misma persona, no existe esa dualidad, sobre todo porque no hay un personaje. Soy puramente yo”, explicó.
La exposición pública hizo que cualquier comentario terminara afectándola directamente. “Todo cae en mí, todas las críticas van a mí y eso me entra muy profundo. Siento que en España he sido muy amada, pero al principio también muy criticada. He escuchado mil cosas de cómo lo estaba haciendo mal, así que en esa época cambiaba un poco mi forma de ser por ver si llevaban razón. Muchas veces no he sido feliz porque no me he sabido entenderme, ni saber por dónde quería ir”, aseguró.
La cantante sitúa el origen de sus problemas en la necesidad de agradar

Uno de los aspectos que Aitana identifica ahora con mayor claridad es la influencia que tuvo durante aquellos años su necesidad de satisfacer las expectativas de otras personas. La cantante considera que intentar adaptarse continuamente a lo que se esperaba de ella terminó haciéndole perder de vista sus propias necesidades.
“Los problemas que he tenido es por complacer a los demás. Por eso toqué fondo. No quería ser más Aitana. Fue muy triste. No lo estaba disfrutando, nada me hacía feliz y me sentía culpable porque lo tenía todo. Era algo que me machacaba mucho por dentro. Por eso necesité un mini break. En algún momento haré un descanso de verdad porque de verdad lo necesitaré, por ahora puedo seguir porque me hace feliz”, confesó.
La contradicción entre lo que veía el público y lo que ella experimentaba internamente fue uno de los elementos que más peso tuvieron en aquella etapa. Aitana tenía éxito, reconocimiento y una carrera que avanzaba, pero sentía que nada de eso estaba consiguiendo hacerla feliz. La artista admite además que llegó a sentirse culpable por encontrarse mal cuando, desde fuera, parecía tener todos los motivos para estar satisfecha. Esa sensación terminó agravando el problema porque dificultaba que aceptara que necesitaba parar y pedir ayuda.
El momento que Aitana recuerda como su “día cero”
La cantante también ha identificado un punto concreto en el que comprendió que la situación había llegado demasiado lejos. Aitana lo describe como el momento en el que varios pilares importantes de su vida, tanto profesionales como personales, comenzaron a cambiar al mismo tiempo.
“Llevaba 5 años trabajando mano a mano con Olga, que es mi prima, y en 2023 nuestros caminos se separaron. Todo bien, pero pensaba en cómo iba a seguir. Tiré para adelante con otra mánager, pero tampoco resultó. Hubo muchos cambios profesionales y personales, pero hubo muchos aspectos que se tambaleaban. La única que iba a quedar en mi proyecto, era yo. Me pasó que estaba tan quemada de mí y que no me salían cosas que yo quería, y también algo químico. Veía que muchos se iban y pensaba que tenía envidia de que se pudiera ir del proyecto 'Aitana'”, relató.
Los cambios profesionales coincidieron con una etapa de transformación en su vida privada. La ruptura de rutinas que había mantenido durante años y la sensación de que varias personas importantes se estaban alejando de su proyecto contribuyeron a aumentar su desgaste.
Aitana también habló de la soledad que experimentó durante ese periodo, aunque reconoce que su familia y sus amigos continuaron a su lado. “Me sentía sola y vacía cuando no lo estaba. Mi familia y amigos siempre han estado ahí. También fue una etapa en la que estaba soltera y yo siempre había tenido pareja. Se me juntó todo”. La cantante ha explicado también cómo ha cambiado su manera de entender las relaciones sentimentales. “Me gusta estar enamorada, pero con el tiempo me he dado cuenta de que no estaba enamorada real, era de joven. Quizá era para no estar sola”.
Aitana habla de su relación con Plex

En ese repaso a una etapa de cambios, Aitana también se ha referido a su situación sentimental actual. La cantante considera que ha aprendido a diferenciar el deseo de estar acompañada de una relación en la que realmente se siente conectada con la otra persona. Al hablar de su actual pareja, la artista no ocultó su entusiasmo. “Qué enamorada estoy, no me lo habías escuchado decir nunca”, confesó mirando detrás de las cámaras, donde se encontraba presumiblemente el influencer.
Su relación con Plex aparece así dentro de una etapa que Aitana describe desde una perspectiva diferente a la de años anteriores. La cantante considera que ha aprendido a entender mejor sus propias necesidades y a no utilizar una relación como una forma de evitar la soledad.
También recordó la atención mediática que recibieron algunas de sus relaciones anteriores. Según explicó, existía la percepción de que cambiaba constantemente de pareja, mientras ella considera que necesitaba espacios de tiempo para comprender qué quería realmente.
Su familia y sus amigas fueron claves durante la crisis
Aitana también ha hablado de la manera en la que atravesó aquella etapa junto a las personas más cercanas. Sus amigas fueron una parte importante de su apoyo emocional y compartieron con ella momentos difíciles. “Hablaba con mis amigas y llorábamos juntas. Me decían que no pasaba nada y que estaban ahí. Qué bonito es cuando no te dicen, 'Lo tienes todo, sé feliz'”.
La cantante también recuerda la preocupación de su padre al verla atravesar un periodo tan complicado. “Mi padre, como le agobia mucho verme mal y le da tristeza. Él siempre me dice, 'Vega, Aitana, que podemos, para arriba'”.
Sin embargo, llegó un momento en el que Aitana necesitó explicarle que no quería que intentara sacarla inmediatamente de aquel estado. “Pero le tuve que sentar y decir que quería estar en la cama, que me dejara un poco porque me iba a venir bien estar así, pasándolo y entendiendo”.
La artista considera ahora que muchas de las circunstancias que se le hicieron enormes en aquel momento, vistas con cierta distancia, podían parecer problemas menores. Pero reconoce que entonces no tuvo las herramientas necesarias para gestionarlas. “Eran muchas cosas, que luego eran tonterías, pero no lo supe gestionar”, confesó.



