Hay pizzas y pizzas, pero solo unas pocas llevan el sello que certifica que estás ante una napolitana de verdad. En Asturias, ese sello lo tiene un nombre propio: Curuxera.
Si vives en Gijón o La Felguera, o andas de escapada gastronómica por el Principado, apunta este sitio porque vas a querer repetir. Y no solo por las pizzas, que ya te contamos, sino porque además elabora su propia cerveza artesana, y la combinación es de las que crean adicción.
La única pizzería asturiana certificada por la Associazione Verace Pizza Napoletana
El local que Curuxera tiene en La Felguera ha sido reconocido con el prestigioso sello de la Associazione Verace Pizza Napoletana (AVPN), una distinción internacional que solo se concede a los establecimientos que cumplen estrictos estándares en la elaboración. Para lograrlo, hay que respetar a rajatabla las normas tradicionales: desde el tipo de harina y la mozzarella hasta la temperatura del horno y los tiempos de cocción, según detalla La Nueva España. La certificación AVPN exige, entre otras cosas, usar harina de fuerza '00', mozzarella de búfala o fior di latte, tomates pelados San Marzano y cocer la pizza en horno de leña a una temperatura de entre 430 y 480 grados centígrados, lo que da esos bordes alveolados y esa textura elástica y ligera que diferencia una napolitana de cualquier otra pizza. El horno de leña, importado de Nápoles, alcanza las temperaturas necesarias para que la pizza se cueza en apenas 60-90 segundos, logrando esa combinación de masa crujiente por fuera y tierna por dentro.
Hugo Suárez, el dueño, celebra el reconocimiento como el fruto de años de aprendizaje y respeto absoluto por la tradición napolitana. Con locales en en Gijón y La Felguera, Curuxera se convierte así en el único restaurante de Asturias que puede presumir de este aval internacional, que además entronca con el arte de los pizzaioli, declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2017. En la pizzería, el pizzaiolo trabaja la masa con el clásico 'schiaffo' y el boleado a mano, respetando los tiempos de fermentación largos que desarrollan el sabor y la digestibilidad de la masa.
Cada pizza sale del horno de leña napolitano con la masa fina y los bordes altos y esponjosos que caracterizan a la auténtica napolitana, sin trampa ni cartón.
Qué pedir: de la margarita a la cerveza artesana de la casa
La carta va directa al grano. Margarita con mozzarella de búfala, marinera, putanesca, y cuatro quesos son algunas de las variedades. Todas con la base de tomate San Marzano y la mozzarella fresca que pide el canon napolitano. La margarita con mozzarella de búfala es la reina, pero la putanesca con mortadela IGP Bolonia es un homenaje a los sabores de la tradición campana. La marinera, con tomate, ajo, orégano y un toque de aceite, es pura sencillez, y la cuatro quesos se funde en la boca. Los precios oscilan entre los 10 y los 15 euros, así que no hay excusa para no probar más de una.
También sirven calzones, ensaladas, provolone y pisto, por si te apetece algo más ligero o empezar a compartir. Pero la sorpresa que redondea la experiencia es la cerveza artesanal que elaboran ellos mismos. Maridar una pizza de masa madre con una lager fresca o una IPA de la casa transforma una cena cualquiera en un plan diferente. Y eso, en Asturias, no se encuentra todos los días.
Y si hablamos de la cerveza, la fábrica artesana de Curuxera elabora varios estilos que van desde una rubia ligera y refrescante hasta una tostada con cuerpo, pensadas para acompañar cada pizza. El maridaje está tan cuidado que el propio local recomienda qué cerveza va mejor con cada variedad, lo que eleva la experiencia a otro nivel. Puedes preguntar por la recomendación del día para acertar seguro.
No hace falta volar a Nápoles: la pizza auténtica está a un paso de casa, y con cerveza artesanal de la suya.
Por qué merece la pena ir: tradición, sello y sabor
El sello AVPN no es un simple diploma. Implica que cada pizza se elabora siguiendo las normas que dicta la tradición: harina de fuerza, tomate San Marzano, mozzarella fresca y cocción en horno de leña a altísima temperatura. El resultado es una pizza que llega a la mesa con el borde inflado y una textura que se deshace en la boca, tal y como la encuentras en las mejores pizzerías de Nápoles. Y no es solo una cuestión de sello: las pizzas están buenas, y punto.
Si estás por Gijón, el local de Curuxera en la ciudad te permite combinar la experiencia con un paseo marítimo; en La Felguera, el ambiente es más de barrio y el horno de leña se nota en cada bocado. Por eso, no es raro ver el local lleno tanto a mediodía como por la noche. La certificación, unida a la cerveza propia, convierte a esta pizzería en un plan redondo para cualquier fin de semana o para esa cena entre semana que pide un capricho.
Y lo mejor es que no hace falta dejarse un riñón: por menos de 15 euros te llevas una pizza napolitana de verdad y, si te animas con la cerveza artesana, la cuenta sigue siendo de esas que hacen sonreír. Así que ya sabes: si buscas una pizzería con sello de calidad, donde comer bien, bonito y barato, y encima llevarte el plus de una cerveza artesana de la casa, Curuxera es una parada obligatoria en Asturias. Y recuerda: la próxima vez que te apetezca una pizza que sepa a Italia de verdad, ya sabes dónde ir.
🍽️ La ficha foodie
- 🏠 Local / Establecimiento: Curuxera
- 📍 Ubicación: Locales en Gijón y La Felguera (Asturias). La certificación AVPN corresponde al local de La Felguera.
- 🍴 Tipo de comida / Especialidad: Pizza napolitana auténtica y cerveza artesanal propia.
- 💰 Precio medio: Entre 10€ y 15€ por pizza (precios orientativos, consulta la carta actual).



