San Luis Potosí acaba de poner contra las cuerdas a creadores y redes con una ley que envía a prisión por usar IA. Sí, has leído bien. Una normativa estatal aprobada hace seis meses amenaza con transformar cualquier deepfake, manipulación digital o suplantación de identidad en un delito penal castigado con hasta 6 años de cárcel. Y no, no hablamos solo de suplantar a un político: la redacción es tan amplia que cualquier filtro, meme o contenido generado por inteligencia artificial puede acabar en los juzgados. El debate nacional ya está servido y medio México se pregunta si el remedio es peor que la enfermedad.
¿Qué demonios es la 'Ley IA' potosina y por qué todo el mundo habla de ella?
La reforma, impulsada por el diputado del Partido Verde Héctor Serrano y aprobada en noviembre de 2025, añade tres artículos al Código Penal de San Luis Potosí que pintan un panorama inquietante. El artículo 187 Ter castiga con 1 a 3 años de prisión a quien, sin consentimiento, use IA para simular la imagen, voz o gestos de una persona real. El 272 BIS sanciona incluso más duro —hasta 6 años— si el contenido falso generado por IA busca «alterar la paz social» o «generar alarma pública». Y el 272 TER va directo a por las suplantaciones oficiales. La vaguedad de conceptos como «alterar la paz social» es una bomba de relojería para cualquier creador que juegue con la ironía o la sátira digital.
Los datos de penetración de internet en México le ponen salsa al asunto: 104.9 millones de mexicanos usan internet, el 86.1% de la población mayor de 6 años, según el Inegi. Cualquier clip editado con IA, cualquier trend que juegue con caras reconocibles o audios sintéticos puede, desde ya, interpretarse como delito. La comunidad de creadores potosinos ha paralizado parte de su actividad y muchos miran a San Luis Potosí como el primer dominó de una reacción en cadena nacional.
La línea entre proteger la intimidad y censurar la creatividad digital se ha vuelto peligrosamente fina en San Luis Potosí.
De San Luis Potosí al debate nacional: la presidenta Sheinbaum entra al quite
La polémica local ha saltado al plano federal con la presidenta Claudia Sheinbaum pidiendo abrir un debate general antes de legislar a lo loco. «No sé si llega a penalizar, también tiene sus pros y contras», declaró, reconociendo que la prisión puede cruzar la delgada línea entre regulación y censura. Sheinbaum incluso admitió que no conocía en detalle la ley potoina —un «no tengo información» que ha sentado como un jarro de agua fría entre los periodistas que ya están sufriendo sus consecuencias—.
La mandataria puso sobre la mesa dos flecos clave: la adicción de los jóvenes a las pantallas y el uso de IA en campañas electorales. Recordó que durante su propia contienda propuso etiquetar la propaganda generada con IA, y advirtió que las fake news impulsadas por esta tecnología —como vídeos falsos en los que supuestamente invita a invertir en Pemex— ya son un problema cotidiano. Pero mientras el Gobierno Federal habla de debatir, en San Luis Potosí ya se están ejecutando las detenciones.
Cuando regular se convierte en censurar: el precedente que hiela la sangre
La organización Artículo 19 ha denunciado que al menos 16 periodistas están siendo perseguidos en la entidad por supuesto mal uso de IA. Los casos de Juan Pablo Moreno —padre e hijo— y de la periodista Anahí Torres son el ejemplo perfecto de cómo una ley con buena intención puede volverse un arma contra la libertad de expresión. Torres y otras diez personas enfrentan una investigación de oficio por compartir un vídeo en el que supuestos delincuentes acusaban al gobernador Ricardo Gallardo de vínculos con el CJNG. Con la ley en la mano, compartir ese contenido ya te convierte en un delincuente aunque seas periodista.
Este precedente no es aislado. En internet ya hemos visto cómo otros países intentan regular la IA y acaban tropezando con los derechos digitales. La diferencia es que aquí el castigo penal —con penas de cárcel reales— sitúa a México en un territorio desconocido. La comunidad de creadores se pregunta si merece la pena arriesgar 6 años de su vida por un meme, y la respuesta, hoy, es un silencio aterrador. La pelota está ahora en el tejado del Congreso de San Luis Potosí, que debe decidir si deroga los artículos cuestionados, mientras el resto del país observa si esto es el principio de una censura digital a la mexicana.
El Salseómetro
Nivel de salseo: 8/10. Es el primer gran choque entre legislación y creación digital en México. Con penas que rozan lo absurdo y una comunidad partida entre la protección y la censura, este drama tiene todos los ingredientes para marcar un antes y un después (y de momento, solo acaba de empezar).
📱 El TL;DR (Too Long; Didn't Read)
- 👤 De quién hablamos: La 'Ley IA' de San Luis Potosí, sus impulsores políticos y los creadores y periodistas afectados.
- 📲 En qué red social ha pasado: Principalmente en Twitter y TikTok, donde se han viralizado los casos de persecución y el debate nacional.
- 🔥 Por qué es viral: Porque une censura digital, deepfakes y penas de cárcel de hasta 6 años en un solo plato, y ya hay 16 periodistas investigados.




