Cristiano Ronaldo está a punto de escribir el último capítulo de su historia mundialista. Con 41 años y 973 goles a las espaldas, hoy (19:00 horas, hora peninsular) se planta en Houston para debutar con Portugal ante la República Democrática del Congo. El Mundial 2026 arranca para él y para un país que sueña con ver a su capitán levantar la única copa que le falta.
Ayer, el propio CR7 compartió en Instagram un mensaje que demuestra que la motivación no ha menguado ni un ápice. “Cada vez que nos ponemos esta camiseta sentimos el mismo orgullo, la misma pasión y el mismo sentido de responsabilidad que el primer día”, escribió. Casi mil goles después, el chico de Madeira sigue hablando como si fuera a debutar.
El capitán no se rinde
La relación de Cristiano con los Mundiales ha sido un cúmulo de tropiezos desde que Portugal alcanzó las semifinales en Alemania 2006. Desde entonces, los octavos de 2010 y 2018, el batacazo en fase de grupos en 2014 y, sobre todo, el mazazo de Qatar 2022: Fernando Santos le sentó en el banquillo en cuartos de final ante Marruecos y la eliminación llegó entre lágrimas. Hoy, con Roberto Martínez, el escenario ha cambiado por completo.
El técnico catalán le ha devuelto la capitanía y la titularidad indiscutible, y Cristiano ha respondido con goles. Ahora, a las puertas de los 1.000, cada partido con Portugal es una cuenta atrás hacia un récord que ya casi nadie puede alcanzar. Pero el récord que de verdad le quita el sueño es el de ganar el Mundial.
Portugal, una constelación de estrellas
Portugal no es solo Cristiano. A su alrededor brillan Vitinha, Joao Neves, Bernardo Silva, Bruno Fernandes, Pedro Neto o Joao Félix. Según la Federación Portuguesa, el equipo llega con la moral por las nubes tras ganar la Nations League y parte como favorito en el grupo L. Pero cuidado, la RD Congo no es un rival menor: dejó fuera a Nigeria en el playoff y cuenta con jugadores de primer nivel como Bakambu (Betis), Wissa (Newcastle) o Wan-Bissaka (West Ham).
La preparación de los congoleños se ha visto marcada por la pandemia de ébola que azota el país, pero su técnico Sébastien Desabre confía en dar la sorpresa. Mientras tanto, todas las miradas estarán puestas en un Cristiano que ya ha avisado: “Hemos trabajado duro para llegar hasta aquí y ahora es el momento de darlo todo”.
Cuando llevas 973 goles y el único título que te falta es el Mundial, la edad es solo un número.
De las lágrimas de Qatar a la ilusión de Houston
Si algo demostró el Mundial anterior es que el fútbol no entiende de sentimentalismos. Aquella imagen de Cristiano abandonando el campo llorando sin consuelo aún escuece en Portugal. Por eso, este debut en Houston no es uno más: es el primer paso para exorcizar el fantasma de Marruecos y cerrar el círculo de una carrera que ha ganado absolutamente todo menos el trofeo más grande.
La cuenta atrás ha comenzado. Cristiano Ronaldo ya ha hecho historia de muchas maneras, pero este verano puede escribir la página más brillante de todas. Brasil 2014, Rusia 2018, Qatar 2022... todos esos torneos se resumen en una palabra: insuficiente. Ahora, con 41 años y un equipo de ensueño, el sueño mundialista vuelve a ser posible. El Mundial es el único gran trofeo que falta en sus vitrinas, y él lo sabe. En cada rueda de prensa previa se le ha visto especialmente concentrado, consciente de que puede ser su última oportunidad real.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Cristiano Ronaldo, capitán portugués de 41 años, y una Portugal plagada de estrellas.
- 🔥 ¿Cuál es el drama? Es su sexto y último Mundial: la única copa que le falta, y la que más le ha hecho sufrir.
- 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque ver a Cristiano perseguir el Mundial a los 41 años es uno de los grandes relatos de todo 2026.


