Hay un Madrid que muchos no conocen en agosto: el de las terrazas sin prisas, los restaurantes que no cierran y los bocados que te reconcilian con la ciudad vacía. Porque quedarse en la capital este mes tiene premio: comer bien, bonito y con una tranquilidad que el resto del año es difícil encontrar.
Si creías que todo echaba el cierre, apunta. Desde el Paseo de la Castellana hasta Chamartín, pasando por el Retiro o el mismísimo centro, siete restaurantes abiertos en agosto en Madrid te esperan con los fogones encendidos y muchas ganas de sorprenderte. Todos con terrazas, todos con producto de temporada y todos, recomendables. Vamos a por ellos.
Restaurantes de Madrid que no cierran en agosto
El Buen: producto, terraza y bocado redondo en La Castellana
Si hay un pequeño local que en verano crece, ese es El Buen, a un paso del Paseo de la Castellana. Su terraza es el tesoro que todo vecino de la zona se guarda para cuando aprieta el calor. La propuesta es directa: cocina de producto, sin estridencias, con platos que te obligan a repetir. La empanadilla de pollo tiene una masa tan fina que parece un susurro, el brioche de pastrami con pepinillos encurtidos caseros te hace cerrar los ojos, y los huevos rotos, con morcilla o atún rojo de almadraba, son puro vicio. Para mojar y no parar, pide los puerros con salsa romesco y panceta laminada.
Cuarenta años de tradición a la sombra del Bernabéu
Este clásico de la zona del estadio lleva casi cuatro décadas actualizando el recetario español sin perder su esencia. Platos pensados para compartir, desayunos que se alargan hasta la cena y una terraza con horario non stop que te invita a quedarte. Aquí el pulpo a la parrilla es un imprescindible, pero las sardinas ahumadas con pico de gallo y gel de lima te demuestran que tradición y frescura pueden ir de la mano. Las piruletas crujientes de langostino con chutney de jalapeño son el bocado que recordarás al día siguiente, y el chuletón de vaca gallega madurado 40 días es una oda a la carne bien hecha.

Asturias en el centro: parrilla y guisos de toda la vida
En pleno centro de Madrid, este restaurante asturiano con apenas un año de andadura ha conseguido lo que muchos persiguen: que cada plato sepa a casa. Pertenece al Grupo Asgaya y se nota: los guisos tradicionales asturianos abrazan el alma, mientras que la parrilla, auténtico eje de la cocina, convierte solomillo, T-bone, chuletillas de cordero o pescados como el pixin en bocados jugosos y llenos de sabor. Perfecto para los que no quieren experimentos raros, sino comer bien en Madrid en agosto con los sabores de siempre.
Ruggeri: Abruzzo en Madrid, a un paso del Retiro
Los hermanos Maurizio y Stefano Ruggeri te invitan a viajar a los Abruzos sin salir de Madrid. Su local cerca del Parque del Retiro es un homenaje a una de las regiones gastronómicas más auténticas de Italia. Aquí la pasta se elabora artesanalmente cada día y se nota: la carbonara es cremosa y rotunda, el taglionio cacio e pepe es un abrazo sencillo y perfecto. Pero si quieres explorar, el Plin de ossobuco con trufa negra o la panceta de cerdo laqueada con cerveza oscura te demostrarán por qué Abruzzo merece más atención. Todo acompañado de una bodega con vinos italianos y españoles seleccionados y una coctelería que rinde tributo al territorio.
Hand rolls japoneses sin reservas: puro espectáculo
No, no vas a viajar a Tokio este verano, pero las barras especializadas de hand rolls han llegado a Madrid y funcionan sin reservas, por orden de llegada. Cada pieza se prepara al momento frente a ti, con el arroz templado y el alga crujiente justo en el equilibrio perfecto. Toro, wagyu, foie, atún, salmón… los hand rolls son protagonistas, pero también hay nigiris, sashimis y tartares que completan la experiencia. Si quieres ponerte en manos del chef, los menús degustación recorren lo mejor de la casa, y los sakes premium y cócteles japoneses hacen el resto. Date el capricho.
Comer en Madrid en agosto no es solo posible: es un lujo tranquilo que quienes se quedan disfrutan sin aglomeraciones.
Aitor Mena y el Mediterráneo con vistas
Este restaurante abrió en febrero y ya es un refugio gastronómico con una terraza que mira a una de las arterias de la capital. La cocina la firma Aitor Mena y tiene alma mediterránea, con platos que reconoces al primer vistazo pero que están ejecutados con técnica y cariño. La ensaladilla rusa con ventresca de atún es un clásico elevado, los canelones de txangurro te transportan, y la gilda 6XL —anchoa, boquerón, pulpo y atún rojo— es un homenaje en formato XXS. En bodega, referencias con carácter y champagnes de prestigio redondean una propuesta que convence.
El templo del jamón ibérico en Chamartín
Si hay un producto que merece su propio restaurante, ese es el jamón de bellota ibérico. En este local del castizo barrio de Chamartín, los ibéricos de Cinco Jotas abren la carta y se cuelan en casi todos los platos. El salmorejo con jamón es un abrazo frío en pleno agosto, las flores de alcachofa con Cinco Jotas son un descubrimiento, y los callos melosos o la ensaladilla de gambas con tortillita de camarones demuestran que la tradición no está reñida con la creatividad. Las carnes, también con sello Cinco Jotas, y los pescados como el rodaballo completan un menú que hará las delicias de cualquier amante del buen comer.
🍽️ La ficha foodie
- 🏠 Local / Establecimiento: Restaurantes recomendados en Madrid
- 📍 Ubicación: Varias zonas: Castellana, Bernabéu, centro, Retiro, Chamartín
- 🍴 Tipo de comida / Especialidad: Cocina de producto, italiana, japonesa, asturiana, mediterránea
- 💰 Precio medio: Variable; hay opciones para todos los bolsillos



